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dimarts, 22 de setembre del 2015

Ye Alto Aragón

HUESCA.- Un barcelonés con nombre y raíces altoaragonesas puso en marcha hace varios años el blog Ye Alto Aragón (http://trascoletjant.blogspot.com.es) que nació como resultado de un creciente interés por el habla y la cultura que rodean a Zaidín. Lorién Casasús explica que su padre "tuvo verdaderos problemas para ponerme Lorién, dado que no existía precedente (1985) en Cataluña y esto enmarca mi niñez, porque siempre he tenido que explicar mi origen". Ya en la adolescencia "decidí que debía averiguarlo por mi mismo". Este licenciado en Historia añade que "surgió como surgen muchas ideas, de una noche de fiesta con unos amigos, charrando entre las callejuelas de Ciutat Vella, la idea de un blog y comenzamos a compartir historias de nuestras respectivas ciudades, curiosidades, mitos...". Así nació Ye Alto Aragón, para divulgar su historia, y otros espacios similares porque "poco a poco se nos fueron uniendo más historiadores y colectivos en las redes dedicados al estudio de la sociedad local. Hoy somos una extensa red". Más de 15.000 personas se interesan por sus post ya que está dirigido "a todo el mundo, es un mensaje en una botella".

dimarts, 7 de maig del 2013

LAPAPYP, LAPAO, LAPOLLA







































És increïble com ens agrada buscar pseudònims per denominar allò que no entenem, allò que ens crea controvèrsia i a tota costa hem d'encaixonar entre quatre sigles i paraules.

 La homogeneïtzació ens asfixia fins al punt de no deixar-nos respirar, som gents que xarrem allò que ens sembla, ens han parlat els nostres pares i avis i no entenem que per motius polítics s' ens manipuli sense vergonya.

Volem allò que és nostre, que compartim si, però no estem disposats a deformar al caprici d' uns i d' altres, vagin a buscar quimeres a d' altres puestos, fugiu d' ací i aneu a sembrar la discòrdia a un altre lloc, aquesta és la nostra terra i no permetem que ens la canviïn per allò que interessa més en cada moment.

Som i serem, sou i sereu per això deixeu-nos fer la nostra,

au... avan!


divendres, 7 de gener del 2011

S.D. Huesca (I)


1910 - 1927 : Un sentimiento y una ciudad hacen un equipoDe la unión de un sentimiento por el fútbol y del apoyo de la Ciudad de Huesca, nació el "Huesca Fútbol Club", allá por el año 1910. Don Jorge Cajal fue el primer Presidente de la entidad oscense.

El Huesca Fútbol Club comenzó a jugar sus primeros partidos en los terrenos de la Estación. Se decidió que el mencionado solar sirviese de emplazamiento para el acuartelamiento "Alfonso I", por lo cual el Huesca tuvo que jugar en el campo de “La Cabañera”, en la Carretera de Zaragoza. Debido al creciente interés de la afición oscense, el Huesca tuvo que trasladarse a un nuevo campo, esta vez en los terrenos del actual Cementerio. En el partido inaugural se disputó un partido contra el Stadium de Zaragoza.



Imagen del primer partido del Huesca F.C.



El Huesca no entró a formar parte de la Federación hasta el año 1922. Lo hizo con Don Santos Solana de presidente y con los siguientes directivos :

D. Jorge Cajal Lasala, D. Lorenzo Fuyola y D. Antonio Lasaosa Sorribas. Lorenzo Lera fue el socio número uno del Club. Se le inscribió en la Federación con la indumentaria azulgrana debido a que sus Directivos eran simpatizantes del F. C. Barcelona.

Uno de los primeros partidos de los que se tiene referencia escrita fue contra el Bosco F.C., derbi oscense en toda regla. El resultado final fue el siguiente: Huesca F.C. 3 - Bosco F.C. 5. Los equipos presentaron las siguientes alineaciones :

Huesca F.C. : Torres; Coarasa, Ostale; Noailles, M. Estaún, Monrás;
R. Bescós, A. Estaún, J. Arenas, S. Bello, J, González

Boscos F.C. : Lafita, Bellostas, Bosque; García, Bastida, Mur;
Bage "Bocha", Moral, Fenero, Seral y Ferrer


A mediados de la década de los 20 llegó el profesionalismo al Club. En 1926 se inauguró el Campo de "Villa Isabel", en un partido contra el Barcelona que acabó 2-2.

El Huesca Fútbol Club, bajo el mandato de Don José Maria España, vivió una época dorada y llena de ambiciones que permitió las contrataciones del catalán Felipe o el madrileño Costa. Pero el alto coste de los fichajes y una invasión de campo en un polémico arbitraje de Copa contra el Zaragoza, hicieron que la Federación sancionase al Huesca: el campo fue cerrado y, finalmente, la Federación apartó de la competición al Huesca Fútbol Club en 1927, con lo que se cerró la primera etapa competitiva del Club oscense.

diumenge, 28 de novembre del 2010

CD Zaidín


Historia del Fútbol en Zaidín, por Antonio Ibarz Pascual "Rajeta"

Mucho y tendido podría escribirse de la historia del futbol en Zaidín, pues como quedará expuesto gráficamente existen fotografías del año 1.930, por lo que se puede imaginar que fueron los principios del deporte rey en esta localidad, si bien documentación escrita no existe.

Han existido cuatro campos de fútbol, a saber, campo de fútbol "en el Troset de Juan”, contiguo a la Carretera o camino de Zaidín a coll de Foix, campo del "TROSET", junto al partidor de hierro, campo del "MURO", en la carretera de Fraga (2 veces) y por último campo de "SAN ANTON".

En los tres primeros campos citados anteriormente se celebraban partidos amistosos en épocas, hasta que para el año 1.949, fue cuando se emprendió la obra “faraónica” del campo actual de "SAN ANTON", se construyó a prestación personal tanto de caballerías como de hombres, la única maquinaria que hubo a ultima hora fueron unos tractores Lanz de Santiago Carrasquer, pero todo lo demás se hizo de pico y pala de todo el pueblo. Cuando se escribe de una obra “faraónica” no se esta exagerando en lo mas mínimo, el terreno era una sierra con un barranco, teniendo que hacerse un gran movimiento de tierras y estamos hablando del año 1949. Se empezó siendo Alcalde D. José Marqués Belenguer, y cuando se terminó para el año 1951, lo era D. José Seuma lbarz. Fue inaugurado el 17 de Enero de 1951, realizando a lo largo de los años muchas mejoras: vestuarios, ampliación, vallas y siembra del césped, mejoras que fueron hechas por aficionados y voluntarios y en los primeros años con ayuda de la empresa Piquer, mereciendo también un reconocimiento para Miguel Pascual Belenguer, Teniente de Alcalde de la década de los años 1980 a 1990, por el acondicionamiento del campo y del césped, ya que se responsabilizo y bajo su dirección se llevo a cabo.

Una vez inaugurado se jugaban partidos amistosos, hasta que para el ano 1953, se participo en el campeonato del "BAJO SEGRE", con unos resultados satisfactorios, como queda escrito en el periódico "Nueva España de Huesca" del día 24 de Enero de 1953. También merece mención el campeonato local de PEÑAS que se celebro del 1947 0 1948. Y un campeonato que tuvo que desempatarse con el Binéfar en Monzón, con un grave accidente del camión en el que iban jugadores y aficionados que por suerte no hubo que lamentar ninguna desgracia salvo pequeñas roturas de brazos o arañazos, perdiéndose el partido.

Cuando mayor renombre tuvo el equipo del CD Zaidín, fue a partir de la campaña 1966/67, ya que se participo en el campeonato con fichas deportivas y con árbitros federados. Fueron los inicios de una larga trayectoria deportiva en la que el nombre del Zaidín era conocido por todos los pueblos de Aragón, Soria y Cataluña, pudiendo presumir que el Zaidín, ha estado jugando en la misma categoría que el Numancia de Soria, que años más tarde militaría en lª división del fútbol Nacional.

Con muy poco acierto y sin que nadie pusiera remedio, la campaña 1.996/97 fue la del fin del fútbol en Zaidín, abandonando el campo que había sido la admiración de todos los equipos que pisaron su césped.

Entre la historia y lo pintoresco, debe destacarse la forma de la reanudación de la actividad futbolística, que fue un poco peculiar, se convoco para finales de Abril del 1.966, una reunión de aficionados en el local del baile, y después de una larga discusión -siempre por lo mismo- no había dinero, a alguien se le ocurrió la idea, de que los reunidos dejaran encima de un pañuelo tendido en el suelo lo que quisieran, fueron pasando todos y se recaudo una pequeña cantidad la cual no recuerdo, pero lo suficiente para que se pusiera en marcha formalmente el fútbol.

La primera Junta Directiva que se forma a raíz de aquella reunión, la componían:

PRESIDENTE: Antonio Garcia Melet.

VOCALES: Jose Pueyo Chavarria, Antonio Garcia López, Pedro Garcia Teixido, Antonio Jordan Bernad, Blas Turmo Manetes, Enreique Jordan Bernat.

ENTRENADOR: Javier Longan Casadas.

SECRETARIO: Antonio Ibarz Pascual.
Esta Junta, el primer escollo con que se encontró, fue que para poder participar en el campeonato federado tenía que depositar una fianza de 1.500 ptas, (hoy 9,02 euros), o bien firmar una letra de cambio por ese importe, nadie se atrevía a firmarla, al final fue Ramón Pascual Belenguer el que firmó, solidariamente y por acta toda la Junta nos responsabilizamos.

Después de aquella Junta, muchas han sido las personas que han pasado a formar la misma, siendo los Presidentes: José Pueyo Chavarria, Joaquín Turmo Serra, Miguel Garcia Belenguer, Pedro Niubó Sanchez, José Clavé Puntos, Antonio Pico Javierre y José Melet Pena, cabe destacar la colaboracion de todos los componentes de las Juntas, independiente del sacrificio que conlleva, tenían que poner el coche para los desplazamiento sin ninguna compensación. Como entrenadores del primer equipo y juveniles han pasado Javier Longan Casadas, en varias ocasiones, Citoler, Mesull, Enrique Jordan Bernad, Fernandez, Domingo, José Grau Ferreres, Miguel Garcia Belenguer, Iglesias, Vilella, Naya, Francisco Berenguer Sanz, Francisco Javier Royo Lopez y alguno más que ahora no recuerdo.

En el capitulo de masajistas, deben figurar Antonio Oliet lbarz "Catalo", Celestino Gonzalez y Antonio Jordan Bernad "Catalaneta".

Muchas anécdotas podría contar como jugador y a lo largo de los 31 años que estuve al frente como Secretario y Delegado del Zaidín, que quedarían avaladas por ser la única persona que siempre me mantuve en mi puesto, he visto y vivido muchas situaciones buenas y malas, pero siempre tendré en mi corazón los recuerdos buenos de la gente que organizaba, jugaba o de las personas de otros equipos con las que trataba.

dilluns, 27 de setembre del 2010

José Antonio Labordeta Subías


(Concert a Huesca 1976, un dels organitzadors era el meu pare Vicente Casasús)

(Zaragoza, 10-III-1935 - 19-IX-2010). El más importante cantautor aragonés y una de las más decisivas personas en la recuperación de la conciencia regional aragonesa. Su padre era profesor de Latín y director del colegio Santo Tomás de Aquino, donde estudia él mismo y, al licenciarse en Historia, imparte clases algún tiempo. Vinculado familiarmente a Belchite y Azuara, en esos pueblos pasa -especialmente en Belchite, donde el recuerdo de la guerra civil es permanente- largas vacaciones y vive el mundo campesino de cerca. Inclinado por su padre a estudiar Derecho, abandona la carrera en 4.° curso y termina la de Filosofía y Letras, que simultaneaba, influido -como lo estará durante toda su vida- por su hermano Miguel .

En la Facultad conoce a Juana de Grandes, con la que años más tarde contrae matrimonio. El grupo que asiste con él a la tertulia del Niké (además de su hermano Miguel, Pinillos , Luciano Gracia , Julio Antonio Gómez , Manolo Rotellar , Rosendo Tello , Ferreró y muchos otros) va creando una tradición literaria -de vertiente fundamentalmente poética, pero no sólo- de extraordinaria importancia en la difícil vida cultural de la postguerra. El grupo consigue todo tipo de lecturas y las devora y, en la biografía particular de José Antonio llegarán los grandes cantantes «comprometidos» como Brassens, Ferré, Atahualpa Yupanqui, los catalanes Raimon, Ovidi Montllor, Pi de la Serra, etc., Paco Ibáñez, Pablo Guerrero, ya en una época en que el poeta ha decidido andar ese camino de divulgación lírica y social por la canción.

Tras dos años de estancia como lector de español en Aix-en-Provence (Francia) en los primeros 60, aprueba oposiciones a agregado de Instituto y marcha con su mujer a Teruel (1964-1970). Esos años de calma y de vivencia profunda del más deprimido Aragón marcarán decisivamente su biografía.

En Teruel, además del Instituto, es jefe de estudios del Colegio Menor San Pablo, donde conoce a Eloy Fernández Clemente , Agustín Sanmiguel, Jesús Oliver: y, como alumnos allí y en el Instituto, a Joaquín Carbonell , Federico Jiménez Losantos , Cesáreo Hernández y una larga lista de excelentes jóvenes salidos de los pueblos de la provincia. También entabla una gran amistad con el catedrático de Literatura, José Sanchís Sinisterra , ya entonces importante autor y director teatral, y su esposa, la actriz Magüi Mira, con Agustín Cebeira y, en otro terreno con el malogrado novelista Eduardo Valdivia .

Desde 1970 se traslada a Zaragoza, primero como director de una filial en el barrio de La Paz (donde conoce la dura situación social, el lumpen, la picaresca y la hondura humana de un alumnado bien diferente) y luego en los institutos Pignatelli y del Alto de Carabinas. A partir de su estancia en la capital aragonesa comienza a publicar más y más libros de poesía y a recorrer un camino triunfal en la canción. Son los duros años del final del franquismo , y junto a los entusiasmos indescriptibles de sus auditorios llueven las dificultades, prohibiciones y censuras a sus recitales, discos y libros, negativa del pasaporte, etc.

Fundador en septiembre de 1972, junto con Eloy Fernández, de Andalán , durante toda la larga y difícil andadura del periódico será su más decisivo puntal; goza, en él, de una enorme autoridad moral ante el equipo editor -será durante algunos años presidente de la Junta de Fundadores- y escribe páginas inolvidables. En política se mantiene con gran independencia como una de las más claras voces de la izquierda, apoyando de muy diversas formas la lucha por las libertades, si bien en las primeras elecciones comparece en la lista del P.S.A. , a cuya fundación contribuiría, y más tarde, en las generales y municipales de 1979, apoya las candidaturas del P.C.E. como independiente.

Sus recitales, aparte el profundo contenido poético, son en todos esos años auténticos plebiscitos en favor de la libertad. Sus canciones, y de modo muy especial «Aragón» y «Canto» y «Canto a la libertad», son auténticos himnos, el segundo cantado en casi toda España en manifestaciones, mítines y otros actos. Su voz, brusca y airada -a veces extremadamente tierna-, es la más conocida y querida de Aragón. Y, junto a todo ello, José Antonio -que recorre Suecia y toda Europa central, congrega, sobre todo, a miles de emigrados en Cataluña, Valencia, Madrid, etc., y, conocido en toda España, es finalmente tolerado en R.T.V.E. y difundido en muchas emisoras- es un hombre sencillísimo.

Así siguió Labordeta hasta 1991, fecha en la que recibió la medalla «Juan de Lanuza» y en la que decidió retirarse de los grandes conciertos, aunque todavía protagonice algunos en actos reivindicativos aragoneses e incluso en sus propios mítines, pues tras su paso por el P.S.A. y P.C.E., «el abuelo», como cariñosamente se le conoce, retornó a la política activa presentándose en las listas del Senado de I.U. y posteriormente, en 1996, encabezó la lista de las generales de CH.A. Ese año no llegó a Madrid, pero cuatro años más tarde, sí; en las elecciones generales de 2000, Labordeta deja su escaño en las Cortes de Aragón que ocupaba desde el año anterior y toma posesión del cargo de Diputado del Congreso. Los medios de comunicación nacionales le concedieron especial importancia al tratarse de un personaje conocido en su faceta musical y televisiva: en T.V.E. participó en la adaptación de la obra de C. J. Cela Del Miño al Bidasoa, interpretando al vagabundo Dupont y especialmente celebrado fue el programa «Un país en la mochila», que recuperó para todo el Estado la idea de un viejo libro suyo, Aragón en la mochila. La serie consistía en un conjunto de viajes a pie por comarcas españolas que Labordeta recorría mostrando sus paisajes y manteniendo sabrosas charlas con sus habitantes: artesanos, labradores, párrocos, ancianos, etc.

En las elecciones al parlamento del 2008, José Antonio Labordeta ya no se presentó como número uno por Chunta Aragonesista, relegando a un segundo término su vida política.

Diagnosticado con cáncer de próstata, la enfermedad le obligó en los últimos años a moderar su actividad pública. El 3 de septiembre de 2009 dio su último recital. Fue en compañía de Joaquín Carbonell y Eduardo Paz en Ejea de los Caballeros. En este periodo Labordeta publicó los libros autobiográficos 'Memorias de un beduíno en el Congreso de los Diputados', en el que resumía su vida parlamentaria; y 'Regular, gracias a Dios', memorias compartidas.

En los dos últimos años José Antonio Labordeta ha visto reconocida su trayectoria con numerosos galardones. El nombramiento como Aragonés de Honor por El Periódico de Aragón inauguró en 2009 una serie galardones que incluyen la la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, la Medalla de Oro de Santa Isabel que otorga la DPZ, la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo, el nombramiento como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Zaragoza, la Medalla de Oro de la SGAE o la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, que recibió el 6 de septiembre de 2010 de manos de los ministros Carme Chacón y Ángel Gabilondo. Asisismo, sus amigos y compañeros de profesión le realizaron un homenaje en el Teatro Principal de Zaragoza.
A título póstumo el Gobierno de Aragón le concedió la Medalla de Aragón.

Miles de ciudadanos han querido despedir a José Antonio Labordeta acudiendo a la capilla ardiente instalada en el Palacio de la Aljafería durante los dos días posteriores a su fallecimiento.

• Poesía y canción en J. A. Labordeta: Se le conoce sobre todo como cantante, como «cantautor», una de las voces más significativas en el campo de lo que se llamó «Nueva Canción» no sólo en Aragón sino en todo el Estado español; lo cual no dejaba de ser algo injusto, ya que su canción nacía de su poesía, porque José Antonio llegó a la canción por poeta, por deseo de dar mayor audiencia a sus versos. Así es como muchos aspectos de su canto -que tiende a ocultar sus múltiples y variadas actividades- ya estaban en su obra poética.

Aunque la influencia de su hermano Miguel, el gran poeta maldito, haya sido capital en su formación, los primeros pasos en poesía José Antonio los da bajo el signo del peruano César Vallejo. Sucede el pensamiento (1959) es una poesía del yo inmerso en un mundo cerrado y sin grandes esperanzas («Nada sucede a diario sobre nosotros mismos»).

En Teruel, se da el encuentro con una tierra «brutal» atestiguado por varios poemas de las Sonatas (1965); es también la época de las primeras canciones, hermanas de estos poemas; es el nacimiento en tierras turolenses de un compromiso personal con una tierra y con su pueblo, el compromiso de un grupo de amigos que unos años después iban a emprender una de las más extraordinarias y maravillosas aventuras: la creación del periódico Andalán , del que José Antonio ha sido uno de los colaboradores más constantes.

Fruto de estos años es el libro Cantar y Callar, y el primer L.P. que lleva el mismo título, cuyas canciones lograron ser publicadas y difundidas no sin grandes problemas en las emisoras de aquellos tiempos.

De sus contactos con la realidad aragonesa nacieron las tres novelas cortas: Cada cual que aprenda su juego; El comité -que vienen a recordarnos cómo se desencadenó un 18 de julio «la bestialidad», esta guerra civil («la última guerra civil») que tanto marcó la generación de los nacidos en los años 30, que de niños vivieron las consecuencias de esta lucha fratricida-, y El trajinero, que a través del monólogo interior del héroe nos ofrece una visión muy negra y pesimista del país: guerra, exilio, miseria, emigración, abandono de los pueblos y de la tierra, que se muere; temas que seguirán siendo motivo de las canciones de su segundo L.P., Tiempo de espera, y del tercero, Cantes de la tierra adentro.

De 1972 es su cuarto libro de poemas, Treinta y cinco veces uno, cuyas dos primeras partes siguen con la temática aragonesa; en cambio, la tercera marca una vuelta al yo, pero no es el mismo yo que en Sucede el pensamiento, ya que ha sido enriquecido por el compromiso y que sobre todo es un yo generacional, con valor de «nosotros», que, además, apunta decididamente a lo universal por protagonizar una reflexión sobre el destino del hombre a partir de una experiencia personal. Esto se plasma en Tribulatorio (1973), donde a través de su autobiografía poética el autor nos da el retrato de su generación; ahí vemos claramente el paso de lo particular a lo generacional. «Como un ardiente niño» (1974-1975) es una tentativa por parte de José Antonio de quitarse de encima uno de sus «fantasmas»: su niñez, su «amada y odiosa niñez»; pero, como ya se enunciaba en una de las citas que encabezan el libro, nadie puede «desmemoriarse en un grito»... Por lo tanto es un fracaso. Otro «fantasma» de José Antonio omnipresente en toda su obra es la madre, una madre campesina, muy «tribal», muy posesiva, pero al mismo tiempo de una enorme fuerza y a quien el poeta aplica muchas veces el lorquiano: «las madres terribles...»; a este personaje fuera de serie van dedicados poemas, canciones, y sobre todo la novela, Mitologías de Mamá. Este deseo de analizar el destino humano, de «leer el mundo que nos rodea a partir de nuestro entorno de nuestra circunstancia», lo vemos en su obra Método de lectura (1981).

Posteriormente ha seguido publicando poesía: Diario de náufrago (1988), Monegros (1994), Tierra sin mar (1995) y narrativa: Aragón en la mochila (1983).

A partir de 1975 el tema de Aragón casi desaparece como tal de la poesía; en cambio está muy presente en la canción, aunque con matices nuevos: los textos descriptivos, los que nos cuentan una historia con esos personajes entrañables e inolvidables como «La vieja», «Severino el sordo», etc., ya han pasado a formar parte de la memoria popular aragonesa: esos textos, sin desaparecer del todo, van siendo dominados por poemas que atestiguan y acompañan las luchas por y para Aragón; notable es en muchas canciones -doce entre 1974 y 1975- la fusión del combate por la Tierra y por la Libertad: «Agua para el erial, trigo para el barbecho, para los hombres camino, con viento y con Libertad». Doce canciones en las cuales José Antonio afirma que el mañana está cerca, que ya no es tiempo de esperar, que gracias a un esfuerzo solidario la noche va a terminar; por estas fechas también la emigración ya no es ese mal ineludible que veíamos en los primeros textos («Sólo queda el camino como consuelo»), sino algo por lo que se puede y se debe combatir: hay que regresar al país, a las viejas casas, todos los brazos son necesarios para construir un Aragón nuevo.

Con la «Cantata para un País» se cierra el ciclo de estas canciones, y dicho L.P. cristaliza todo lo anterior, a la vez que es punto de partida para la obra futura. A pesar del final «depresivo cachondo»; característica de muchas de las crónicas de Andalán (no se debe olvidar que José Antonio, alias «Polonio», fue el fundador de la Izquierda Depresiva Aragonesa), Labordeta sabe que uno no puede dejar de estar en la brecha.

No habría que olvidar al José Antonio músico, pues su deseo de enraizar su voz hace que sus músicas manifiesten también un deseo de recuperación cultural; tan impregnado está de su tierra que, mientras pretende recuperar ritmos populares, lo que hace en realidad es crear algo tan de acuerdo con el alma popular que a todos nos suena como algo muy suyo aunque muy olvidado a causa de las manipulaciones padecidas por el folclore de esta tierra. Creador en sus textos, José Antonio lo es también en su música, y las dos cosas las hace en tal simbiosis con sus tierras y sus gentes que por antonomasia se ha convertido en la voz de Aragón y para Aragón. Su peculiar estilo puede rastrearse en los discos que ha seguido grabando desde entonces: Las cuatro estaciones (1981), Qué queda de tí, qué queda de mí (1984), Aguantando el temporal (1985), Tú y yo y los demás (grabado en directo en Madrid con Paco Ibáñez, Imanol, Sabina, Ruibal y Ovidi Montllor, 1987), Qué vamos a hacer (1987), Trilce (1989), Canciones de amor (1993), Recuento (grabado en directo en el Auditorio de Zaragoza, 1995), Paisajes (1997), 30 temas (2001) y Con la voz a cuestas (2001).

La influencia de Labordeta en los músicos aragoneses ha sido siempre primordial, y prueba de ello es el homenaje que recibió en el verano de 1999 en el Pantano de Lanuza en forma de concierto de una serie de jóvenes grupos que versionaron sus canciones. El acto quedó registrado en el C.D. Labordeta. Nueva visión (Prames, 1999).

• Obra: Revistas: Orejudín y Despacho literario. Libros: 1958, Sucede el pensamiento; 1965, Las Sonatas; 1970, «Mediometro»; en Papeles de Son Armadans; 1971, Cantar y Callar; 1972, Treinta y cinco veces uno; 1973, Tribulatorio; 1974, Cada cual que aprenda su juego; 1976, Poemas y canciones; 1980, Método de lectura. Discos: 1968, Los leñeros; 1974, Cantar y callar; 1975, Tiempo de espera; 1976, Cantes de la tierra adentro; 1977, Labordeta en directo; 1978, Que no amanece por nada y Crónicas de Paletonia; 1979, Cantata para un país; 1980, Método de lectura; 1983, Aragón en la mochila; 1988, Diario de un náufrago; 1994, Monegros; 1995, Tierra sin mar; Con la mochila a cuestas, (2001); Banderas rotas, (2001); Dulce sabor de días agrestes, (2003); Cuentos de San Cayetano, (2004); 2007, En el remolino; 2008, Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados; 2010, Regular, gracias a Dios. Discos: 1981, Las cuatro estaciones; 1984, Qué queda de tí, qué queda de mí; 1985, Aguantando el temporal; 1987, Tú y yo y los demás; 1987, Qué vamos a hacer; 1989, Trilce; 1993, Canciones de amor; 1995, Recuento; 1997, Paisajes; 2001, 30 canciones en la mochila; 2009, Vayatrés (con J. Carbonell y Eduardo Paz).

• Bibliog.: Mainer, J. C.: Labordeta; Júcar, Madrid, 1978. Vázquez, J. J. y Ballabriga, L. M.: La canción popular aragonesa; Alcrudo, Zaragoza, 1977. Entrevista en Trecet, R. y Moreno, X.: «Me queda la palabra»; Dédalo, Madrid 1978, pp. 333-369.

diumenge, 5 de setembre del 2010

Las carreras de "pollos"

Mucho se ha escrito de estas tradicionales carreras de pollos, también conocidas como “pollaradas”, que se celebraban durante las fiestas patronales de casi todos los pueblos de Aragón, cuya historia se puede encontrar en muchas bibliotecas aragonesas, donde encontraremos en “La Gran Enciclopedia Aragonesa” una extensa y muy documentada recopilación, realizada por historiadores del deporte rural de estas comarcas.

Igualmente otros documentalistas de estos deportes en Aragón, como Celedonio García, José Antonio Adell y Mariano Gracia, nos obsequian con una detallada exposición de estas competiciones, hablándonos de su historia, de su antigüedad y de sus incidencias, como así mismo, de las muchas anécdotas que generaron estas competiciones, en épocas lejanas que con el paso del tiempo, tuvieron una positiva incidencia para la aparición de grandes atletas.

La creéncia general es que las carreras a pié en Aragón, datan desde mediados del siglo XIX, con la aparición de míticos corredores como Mariano Bielsa y Latre, apodado Chistavín de Berbegal, todo un ídolo en aquellos años, que no rechazaba nada, cuando de un desafío se trataba, aceptando sin pensarlo dos veces el reto de un italiano Achilles Bargossi , considerado el “primer andarín del mundo” para ver quien era capaz de dar más vueltas a la plaza de toros de Zaragoza, como sucedió el 22 de octubre de 1882, dándose el caso que el tal Bargossi, daba 500 pesetas al que diera mas vueltas que él al redondel de la plaza.

La victoria sobre “el hombre locomotora”, como también se conocía al italiano, tuvo una gran repercusión en todos los medios de comunicación de España, siendo además recibido por el rey. Este éxito, significo el inició para la aparición de infinidad de “andarines” (corredores), que se esparcieron por todos los pueblos de Aragón, iniciándose con ellos, las “carreras de pollos” que será el tema a tratar en este documento.

Desde entonces estas carreras tuvieron un protagonismo muy puntual en todas las fiestas patronales de las comarcas aragonesas, y siempre el premio tradicional era, tres pollos al primero, dos al segundo y uno al tercero, y en muchos casos al cuarto clasificado se le obsequiaba con una cebolla.

El escenario de estas competiciones, eran muy diferenciadas entre sí, tanto podían ser por las sendas alrededor del pueblo, como la plaza de toros, el campo de fútbol e incluso en las “eras de trillar cereales”, como se hacía antaño, siempre amenizadas por la banda de música contratada por los ayuntamientos, para acompañar a la profesión al ir a venerar a su Virgen Patrona, como así mismo para los bailes de la tarde, que casi siempre se celebraban en la plaza Mayor del pueblo.

Previamente el pregonero izando un bieldo con los seis pollos vivos colgados, anunciaba la prueba con el clásico bando < De orden del siñor Alcalde y de la Comisión de Festejos, el que quiera correr la corrida de los pollos, que acuda después de la Misa Mayor, al lugar acostumbrado; al primero se le darán tres pollos, al segundo dos y al tercero uno. Que nadie sea usado de rempujarse el uno con el otro, con pena de cinco duros y tres días de cárcel >

Pedro Sierra, conocido como el corredor de La Puebla, gran referente de las pruebas de “pollos” en Aragón, 3 veces Campeón de España de Marathón, actuando en la plaza de toros de Calanda.

Y así continuaríamos relatando infinidad de pasajes de estas tradicionales “corridas de pollos”, que colgados de la horca que sostenía el alguacil, esperaban a los vencedores, que tras rebasar la llegada, los tocaban con las manos y se los llevaban con ellos.

Estas confrontaciones, levantaban pasiones de todo tipo en aquellos tiempos del siglo XIX y principios del XX, con algunas escenas muy dramáticas, que solo se podían entender, por el orgullo ancestral del carácter aragonés, de aquellas épocas, cuando estaba por medio el prestigio personal.

Un ejemplo es el drama que sucedió con Pascual Andreu “El Floro”un mozo de la Cerolleda corredor invicto, hasta que una tarde en que salio un rival que le ganó y tras rebasar la meta, el ganador arrancó unas plumas de los pollos del premio y se las dio al “Floro”, humillándole delante de todos.

La venganza llegó un día en que el campeón destronado apareció con una escopeta en la finca en la que labraba su vencedor y tras cazar allí un pájaro y encañonándole, se lo hizo comer con plumas antes de dispararle. Tras el asesinato el “Floro” se echo al mente.

Existen otros casos no tan sangrientos, pero sí con muchas crispaciones, en una época que era difícil de entender que solo puede haber un vencedor, cuando se esta compitiendo con otros mozos de los pueblos vecinos.

*http://www.barris.org/noticiaslinks/carrerasdepollos.html

dimarts, 6 de juliol del 2010

Un veí de Mataró al front d' Aragó

Text cedit amablement per Vicente Casasús Granada, el meu pare.

LA MEMORIA HISTÓRICA

Un vecino de Mataró, Oriol Llovet


A vueltas con la Memoria Histórica, a vueltas con tantos combatientes o detenidos en la retaguardia a los que se mató en combate o se asesinó en un cuneta y a quienes no se sabe dónde pudieron estar sus restos, quiero recordar a Oriol Llovet, combatiente republicano, que halló la muerte en combate y que posiblemente familiares o amigos, si lo llegaron a saber, en ningún momento pudieron acceder al lugar donde fue enterrado.

He encontrado su memoria en (De Ayerbe a la “Roja y Negra”: 127 Brigada Mixta de la 28 División), una Edición de Autor de 1980 (Barcelona) en donde el teniente aragonés Pedro Torralba Coronas relata los acontecimientos que le tocó vivir en compañía de otros muchos y entre los que menciona a su amigo Oriol Llovet de Mataró y su trágica muerte.

Como es natural no nombra a Llovet de manera continua, y de hecho sólo lo hace extensamente en el momento que aconteció su muerte; pero a través de los acontecimientos que se narran, la vida de este hombre corre paralela a la del autor y se puede deducir o adivinar cuáles fueron los sucesos que les tocó vivir.

Parece ser que Oriol Llovet, militante de la CNT, llegó al Frente de Aragón desde Barbastro con grupos de obreros voluntarios catalanes al sector de la Sierra de Guara, donde el autor Torralba y otros grupos de jóvenes cenetistas se estaban organizando para cerrar el cerco a la ciudad Huesca en poder de los rebeldes. Oriol ya tenía experiencia en el combate. Había desembarcado en el fallido intento de reconquistar Mallorca en la columna Medrano y, a la vuelta, por su afiliación y simpatías anarquistas, se había trasladado voluntario al Frente de Aragón.

Allí, nos cuenta Torralba, "los compañeros catalanes ponían su mejor voluntad en la fabricación de bombas de mano y otros artefactos que a veces nos mandaban para experimentar"; estos hombres hicieron lo que pudieron para armar de manera más sólida el escaso material del que se disponía. Les enseñaron a fabricar bombas de mano caseras con pólvora y gasolina, a lanzarlas de la manera más adecuada y eficaz.


Muchos de ellos, a pesar de que habían demostrado dotes de mando y capacidad en la lucha (nos sigue contando Torralba), cuando la República decidió asimilar en el ejército regular a los milicianos que sostenían aquel frente, se negaron a uniformarse y, más todavía, a colocarse galones y estrellas de mando que entendían que los desacreditaban en sus ideas. Algunos, de cierta edad, que no habían sido llamados a filas, sino que habían llegado voluntariamente, volvieron a sus fábricas; otros, como dice el autor, se negaron a tener mando y otros se quedaron en las condiciones que ordenaba la República. Oriol Llovet y el autor fueron algunos de estos últimos. También explica que ambos fueron invitados a dar un mitin de la CNT como representantes de las Juventudes Libertarias de la "Roja y la Negra" en Barcelona , 1937.

Después de muchas vicisitudes, escaramuzas y batallas y la pérdida de Teruel incluida, la 127 Brigada se encuentra en la loma de Castelfrío, cerca del lecho del río Alfambra, atrincherados en unos trescientos metros cuadrados de cumbre. El enemigo se acerca… dejemos que se explique el autor:

"La toma de contacto de los atacantes con las unidades de nuestra Brigada fue ruda y sangrienta, pero nuestra gente aguantó los asaltos feroces del enemigo sin ceder ni un palmo de terreno. Los dos tanques que nos protegían tuvieron una brillante y afortunada actuación, obligando a los tanques enemigos, mucho más numerosos, a replegarse y recular hasta fuera del alcance de nuestros tiros; nuestros dos antitanques secundaron y defendieron muy bien a los blindados y a nuestra infantería." (p. 216)

Sin embargo, el siguiente ataque, 2 de mayo de 1938, realizado por
el enemigo y donde halló la muerte Oriol Llovet, fue más mortífero y eficaz. Tal como lo cuenta Torralba, aquella loma de Castelfrío tiene un costado más abrupto donde las tanquetas italianas enemigas, lanzadas al ataque, tenían dificultades para subir, sus maniobras eran lentas y los combatientes republicanos apostados en la pendiente, en los agujeros hechos por bombardeos anteriores o entre las piedras, les salieron al paso con granadas de mano y, dejadas caer por la mirilla, inutilizaron a varias y abortaron el ataque por aquel costado.

No pasó lo mismo por el lado opuesto que defendía la compañía de Oriol Llovet. El talud de subida era muy suave, casi llano, y las tanquetas maniobraban con facilidad y se dirigían como flechas en dirección a las trincheras republicanas. La suerte estaba echada para aquellos combatientes que mantenían la posición con fusiles y granadas de mano. Nos dice el autor:

"Otro de nuestros hombres que quiso enfrentarse a los tanques, con
igual o parecida valentía que los ya mencionados, fue nuestro amigo y compañero Oriol Llovet, entonces comisario de la tercera compañía del segundo batallón. Oriol Llovet, cuando los tanques se acercaban al parapeto en el que se encontraba con otros compañeros, salió cargado con una mochila llena de bombas de mano, y su amigo y paisano Verges, quiso retenerlo viendo que iba a derecho a la muerte, pero no lo consiguió; Oriol, sin querer escuchar los consejos de su compañero, salió a campo raso y uno de los tanquistas le segó la vida con los disparos de la ametralladora y cayó muerto como tantos y tantos otros de los nuestros aquel día." (p. 218)


Valgan pues esta últimas palabras como homenaje y recuerdo a un
vecino de Mataró.

Mataró, 2010

dimarts, 15 de juny del 2010

Testimonis esbiaixats i sense dubte exagerats de l' acollidrora gent de Biescas, malaguanyats estos forasters!


Llegan a Biescas ya casi de noche sin tener nada claro cómo van a dormir. Recuerdan que aquí vive un señor, un tal Máximo Palacios que les suena de pertenecer a la asociación “Chen”, pionera en dar clases de aragonés. Después de un rato intentando encontrarle para preguntarle por un sitio caliente para dormir y a la vista del frío que hace por las calles, buscan alojamiento en alguna casa. Preguntando, les envían a una vecina que alquila habitaciones.

Por poco dinero van a pasar la noche en una habitación con dos camas, calientes y cómodos. Antes de acostarsen, se duchan, dejan las mochilas y se van a un bar a cenar.

3-4-1983. Por la mañana se levantan tarde y descansados, con la sensación de que lo necesitaban; llevaban tres días caminando y dos noches durmiendo incómodamente.

Biescas es la segunda villa del Serrablo después de Sabiñánigo y capital de la zona conocida como Tierra Biescas. Se asienta a ambos lados del río Gállego estructurada en tres barrios, los de la orilla izquierda, San Salvador Alto y Bajo y en la derecha, San Pedro. En lo alto de los barrios se encuentran las iglesias; la de San Salvador con ábside románico del siglo XII.

Sobresale como arquitectura tradicional más importante, la casa-castillo de los Acín, de cuatro plantas, conocida popularmente como “La Torraza”, del siglo XVI. Hay otras muestras interesantes con ventanales, portadas, balconadas, fachadas y chimeneas troncocónicas en casas como Pepe Estaún, Pedro Paula, Sebastián o Francho Sanz.

Los de Biescas les dicen: “pelaires”, “perifolleros” y “güeis de pata blanca”.

Algo habría, porque no estaban muy valorados por los forasteros.

“Pelaire que pela pela
os fillos en la cazuela
la madre se muere de hambre
anda a la mierda, pelaire.”

“No compres caballo viejo,
ni te cases en Canfranc,
ni trates con los de Biescas,
mira que te joderán.”

“Si bas ta Biescas,
chugarás y aprenderás
pero nunca ganarás.”


Otros dichos diferentes y dos bandos del Ayuntamiento:

“Cuatro cosas tiene Biescas
que no las tiene Madrid:
Fajaleta y Zarciñena
Casa Miranda y Larzín.”

“La pelairina de Biescas
se ha dejau de decir
que con manzanas pudridas
nos harían fuir”

“De parte del señor alcalde
de esta villa de Biescas
se hace saber:
Que todo el que tienga
armas cortantes y punchantes
que baiga ta o Pinarillo
qu’en hay un bicho que fa:
cucú, cu, cu …”

“De orden del siñor Alcalde:
Queda prohibido jugar a la pilota
en las paredes del templo,
porque antiayer a pilotazos
saqueron a San Pablo de su puesto,
y pagará la multa según qui siga”.


www.oszerrigueltaires.wordpress.com

dilluns, 17 de maig del 2010

La Ronda de Boltaña (I)



Antonio Melendo
Joaquín Pardinilla
Marcos TorresÓscar Tesa
Miguel Ferrández
Ignacio Pardinilla
Miguel Sorribes
José Manuel Melendo
José Luis Sarrablo
Fernando Sanz
Manuel Domínguez
Francho Sarrablo
Paco Sarrablo
Alfonso Pérez
Montse Angulo
Chuflián de l'Albeitar (Julián de María)

Espíritu

En enero del año 1992, un grupo de amigos que nos habíamos reunido alrededor del grupo del Palotiau de Boltaña, con el que llevábamos tocando ya desde algunos años atrás, pensamos en la posibilidad de recuperar la ronda, un acto que había sido parte importante de nuestras fiestas, pero se había perdido desde hacía ya un tiempo. Aquel día de San Pablo, fiesta menor de Boltaña, las viejas piedras del casco antiguo volvieron a vibrar con los familiares pero casi perdidos sones de la gaita, que desde que en los años sesenta muriera Chuan Cazcarra, de Bestué, el último de los gaiteros de Sobrarbe, no había rondado por las calles de nuestro lugar. Y con ella sonaron la trompa (un oboe popular), los acordeones, y también - guitarras, guitarricos, laudes y bandurrias-, los instrumentos de la rondalla. Y hubo jotas, -¡cómo no!-, pero también, como las ha habido siempre en las rondas de la montaña, mazurkas, polkas y pasodobles; músicas de Sobrarbe, del Pirineo entero y de todo Aragón; porrones y pastas, canciones y baile. ...Hubo, de nuevo, ronda.

Y en agosto, para las fiestas mayores, con la albahaca florecida y las casas llenas, volvió a haberla. Y la hubo los años siguientes, y no sólo en Boltaña. A partir del verano de 1994, correspondiendo a las invitaciones de nuestros amigos y vecinos, salimos a rondar por los pueblos del Sobrarbe. Fueron ellos -porque uno a sí mismo no se llama- quienes nos dieron este nombre que hoy tenemos: La Ronda de Boltaña. Y cuando nos oímos llamar así, nos pareció que no había otra manera mejor de llamarnos (... o de que nos llamaran).

Desde entonces hemos realizado algo más de 600 actuaciones. La mayor parte de ellas han sido rondas, en pequeños pueblos del Sobrarbe o del resto del Pirineo aragonés, pero a raíz de grabar nuestro primer disco en 1996, y al llegar a ciudades, festivales y lugares donde por el número de gente que acudía a vernos o por las propias circunstancias físicas del marco de la actuación no era posible rondar, tuvimos que empezar a tocar también en escenario. Ahora alternamos ambos tipos de actuación, pues si el escenario nos permite tocar en lugares y llegar a gente que con una ronda no sería posible, ésta nos mantiene en contacto con nuestra verdadera manera de entender y disfrutar la música popular: integrados en las calles de nuestros lugares, rodeados de albahaca, rosquillas y vino rancio, y con nuestra gente alrededor, no como meros espectadores sino como parte activa e imprescindible de la ronda, de la fiesta.

En uno y otro caso -escenario o ronda-, nuestra formación es la misma, aquella con la que empezamos: Voces, los instrumentos propios de la rondalla (guitarra, guitarro, laúd y bandurria), y junto a ellos los instrumentos de nuestra tierra pirenaica (la gaita de boto -hija de la del último de los viejos gaiteros de nuestro Sobrarbe, el antes citado Chuan Cazcarra, de Bestué-; la trompa -un oboe popular; concretamente el que tocaban los famosos músicos de Caserras, en la Ribagorza-; y representando a las tierras del Viejo Aragón, el chuflo y el salterio -una flauta de tres agujeros acompañada por un tambor de cuerdas-). Completan el grupo el clarinete -¡savia nueva!-, y otro instrumento que, sin ser popular, tiene ya una larga historia y un importante papel en las músicas - sobre todo en las de baile- no sólo del Pirineo, sino de toda Europa: el acordeón. Cromático y diatónico (o lo que es lo mismo, el moderno y aquél viejo acordeón de botones ), ambos suenan en la ronda.

Y con todos ellos hace sonar la ronda pasodobles, polkas y mazurcas; las viejas danzas del Pirineo -el Tin-tan, el Cascabillo, los palotiaus...- y otras músicas que desde cualquier lugar del mundo han sabido llegarnos al corazón; piezas tradicionales, o de nueva creación; canciones, bailes... y alguna jota. Ronda al estilo de la montaña: ante una puerta se canta, ante otra se baila... y en todas se come, se bebe y se charra con tantos amigos, parientes y vecinos que hoy viven lejos y a los que hacía un año que no se veía.

Desde 1994, ante muchas de esas puertas de nuestro pequeño país empezamos a cantar canciones compuestas por el grupo. La primera fue la "Mazurka de Bruno Fierro", y luego siguieron otras como "Habanera triste", "Días de albahaca", "El país perdido"...Con ellas y con algunas de las piezas populares que para nosotros eran más queridas -caso del Palotiau de Boltaña-, o que habíamos recogido de músicos de la comarca - "Niña bonita", la "Mazurka del puro" o el "Millollano"- hemos grabado tres discos: en 1996 "La Ronda de Boltaña"; en 1998 "Banderas de Humo"; en 2001 "País de anochecida", y tras seis años de silencio, en 2007, “¡Salud, país!”. Setenta y cinco canciones que desde la lágrima a la risa, quisieran explicar y defender la tierra, las gentes, la cultura y la manera de vivir de nuestro Pirineo, y que hoy constituyen la práctica totalidad del repertorio que hacemos al subir a un escenario, pero sólo una pequeña parte,- aunque muy importante para nosotros- de lo que cantamos por las calles.

En estos momentos , avanzado ya el año 2007, seguimos donde estábamos, donde queríamos estar, en Boltaña. ...Pero rondando, eso sí, algunas veces bastante más lejos de donde teníamos previsto, y cobrando, como siempre, muy cara nuestra música en chiretas, vino, fiesta y amistad.

...Y lo que te rondaré, morena.

dilluns, 15 de març del 2010

Leyendas: l'orichen d'o Formigal ye Foratata

Tras leer el libro de Rafael Andolz sobre leyendas pirenaicas sentado frente a la Tendeñera con la paz que se respira a veces en el pueblo de mis abuelos me gustó reconocer entre siluetas de las montañas un elemento tan popular como son estas historias de gigantes, moras, rapatanes y gloriosas, todo un lujo por agradables.

Dejo una de ellas aquí, hay muchas más como esta de diversos lugares y las podreis encontrar por internet pero aconsejo leerlo en su lugar de gestación, junto a las gigantescas cimas y cuanto más cerca mejor.

Formigal en aragonés significa "hormiguero", como todo el mundo sabe. No obstante cuando uno visita ese precioso paraje ya famoso en el mundo del esquí se queda sorprendido por la ausencia de hormigas blancas que en tiempos antiquísimos, por lo visto abundaban allí.

Y entre Formigal y Sallent de Gallego destaca una de las peñas mas emblemática del Pirineo, su silueta con una doble punta a manera de bonete se refleja ahora en el lago artificial de Lanuza porque le gusta repetirse ya que es única. La llaman" La Peña Foratata " y los que la han escalado aseguran que esta casi hueca. Una boca en su cima, parece la entrada del mundo del mas allá: un volcán que nunca ha tenido erupción:la puerta del centro de la tierra.

Todos estos datos han formado la leyenda.

El anciano que me lo contaba hablaba con voz bajita y susurrante, como soñadora; y la vivía de tal modo que daría yo algo por reproducir exactamente sus palabras, ya que no sus gestos.

Anayet y Arafita eran tal vez lo dioses mas pobres de la montaña, les habían despojado de sus pinares y abetales, ni siquiera fresas o chordones, hasta sus ganados escaseaban sus senderos se habían convertido en pasos de contrabandistas.

Anayet y Arafita eran pobres pero trabajadores y honrados,Poco les importaba que los otros dioses- montañas los despreciaban porque ellos en su pobreza eran felices. Es mas tenían un tesoro que por nada lo cambiarían: una hija preciosa la diosa Culibilla a la que el cielo doto de todas las bellezas y cualidades entre las que destacaban el candor y su hermosura. Nada quería saber nunca de las pretensiones de todos los dioses pirenaicos.

Sus mejores afectos eran sin duda hacia los corderillos que competían en blancura con los inmensos heleros y glaciales que rompían el verdor de sus montañas .Y mas aun amaba a las humildes y trabajadoras hormigas blancas que durante el verano continuaban blanqueando la montaña, hasta el punto que Culibilla la bautizo con el nombre de Formigal.

La tranquila paz se acabo el día que Balaitus se enamoro ardientemente de Culibilla.

Balaitus era el revés de la medalla: fuerte, poderoso, temido por todos, nadie se oponía jamas a sus deseos. El amasaba las terribles tormentas del Pirineo y forjaba los rayos capaces de destruir todo lo que le apeteciera. Violento como ninguno, cuando se enfadaba y hacia correr sus carros por encima de las nubes, se estremecían hasta los cimientos de las montañas.

¿Como iba a ser feliz Culibilla con ese dios ? Naturalmente, lo rechazo como a todos los demás que la habían pretendido, pero en mal momento ya que a el era la primera vez que lo rechazaban, y juro raptarla. Anayet y Arafita temían sus furores pero ¿ que podían hacer los pobres por defender a su hija ?

En tres zancadas dicen que se presento Balaitus ante Culibilla, decidido a cumplir su propósito. Las montañas todas estaban atónitas, sin atreverse a defender a la hermosa y desgraciada diosa, Balaitus era el Zeus de aquel Olimpo Pirenaico. Y dice la leyenda que entonces Culibilla, al verse perdida, grito:

¡ A mi las hormigas !

A millares acudieron de todos los sitios las hormigas blancas que empezaron a cubrir a Culibilla ante los ojos de Balaitus que, horrorizado, emprendió la huida.

Culibilla, en el colmo de la amistad y el agradecimiento, se clavo un puñal en el pecho para guardar dentro junto a su corazón, todas las hormigas: es el foru de Peña Foratata.

Y cuenta que los que suben al Forau de la Peña pueden claramente los latidos de Culibilla, la diosa agradecida.

Y aseguran también que en Formigal, desde entonces,ya no hay hormigas blancas: todas las tiene ella.

"Leyendas del Pirineo" de Rafael Andolz Ed: Pirineo

dilluns, 25 de gener del 2010

Juan de Lanuza, Rebelde y Traidor?

«el Mozo» o «el Joven» (? 1564 - Zaragoza, 1591). Justicia mayor de Aragón. Poco antes de morir su padre, Juan de Lanuza IV , ya el rey Felipe I (II de Castilla) había confirmado -como venía haciendo desde hacía siglo y medio, en la misma familia- a su hijo como Justicia de Aragón , esto es, como supremo declarador y salvaguardia de los Fueros . Era, pues, Juan de Lanuza V, y hacía el XXXIV en dicho importante cargo jurídico. Tenía a la sazón veintisiete años y era por ello bastante inexperto para hacer frente a las responsabilidades que comportaban especialmente aquellas turbulentas jornadas zaragozanas.

Su historia es tan breve como desgraciada. Se hace cargo de sus funciones el 22-IX-1591 y perece ejecutado tres meses más tarde, el 20 de diciembre del mismo año. A los dos días de su promoción como Justicia Mayor -esto es, el 24-IX-1591- vuelve a reproducirse el grave tumulto zaragozano que había estallado, por vez primera, el 24 de mayo originado por la resistencia popular y «fuerista» nobiliaria a que el famoso ex secretario del monarca, Antonio Pérez , acusado del asesinato de Escobedo (secretario a su vez de don Juan de Austria), fuese devuelto otra vez a la cárcel de la «Manifestación », de la que había sido arrebatado el citado 24 de mayo para ser trasladado, por orden real, a la de la Inquisición , sita en la Aljafería zaragozana. Aquel primer motín cesaraugustano -fuerista, popular, nobiliario- no sólo había «liberado» a Antonio Pérez de la prisión inquisitorial, sino que había producido importantes heridas al representante del rey, don Íñigo de Mendoza marqués de Almenara (valiente, pero altivo de carácter, y de gran presunción), quien fallecería a causa de las mismas en la Cárcel Real de Zaragoza, doce días después, el 7-XI-1591.

La enorme tensión producida en la capital del reino de Aragón por las actitudes encontradas de los funcionarios reales y adictos a la autoridad del monarca Felipe, y la de los indicados «fueristas» y «perecistas», se había visto encrespada en los días que mediaron entre los dos «veinticuatro» -de mayo y de septiembre- tanto por la furia victoriosa de los segundos como por el lógico afán de restablecer la autoridad inquisitorial y real de los primeros. Felipe I, así por indicación de la Junta de consejeros que le asesoraba sobre estos graves sucesos, como por voluntad propia de consideración a su dignidad soberana, había dispuesto la concentración de tropas en Ágreda en la línea fronteriza entre Aragón y Castilla al mando del notable general don Alonso de Vargas, dispuestas en caso necesario a ocupar Zaragoza. El referido segundo tumulto zaragozano, del 24-IX-1591 -ya con Juan de Lanuza V como Justicia- significó tanto la liberación de Antonio Pérez cuanto la humillación y bochorno de las ineptas y pusilánimes autoridades aragonesas. Por ello el 8 de noviembre las citadas tropas de Felipe I cruzaron la frontera y el 12 del mismo ocupaban Zaragoza, sin encontrar resistencia.

Lanuza «el Joven» o «el Mozo» se vio casi inconscientemente colocado al frente de la resistencia aragonesa de los «caballeros de la libertad» y como caudillo del ejército «fuerista», y pretendió detener la invasión de las tropas reales -cuya acción declaró «contrafuero»- y levantar en el intento tanto a los aragoneses cuanto a los posibles auxilios que para tal fin había solicitado de Valencia y de Cataluña, como partes integrantes de la Corona de Aragón. Fracasó en tal propósito, así como también, estrepitosamente, en organizar un «ejército foral» cuyas escuálidas y desorganizadas huestes hubo de abandonar en Utebo en compañía del diputado -y su inspirador personal- don Juan de Luna.

Refugiados en Épila -villa bajo el dominio de Luis Ximénez de Urrea, conde de Aranda el más sobresaliente cabecilla de la rebeldía aragonesa antifilipina-, tras dirigir ambos un «manifiesto» de justificación de la rebeldía, regresó Lanuza de nuevo a Zaragoza creyendo que la victoria de Felipe I había pacificado el ambiente y que él, a pesar de su imprudente actitud, se hallaba libre de todo cargo; pero el deseo de castigo a los rebeldes y de lograr pleno restablecimiento de la autoridad aconsejó a los asesores de Felipe I, y éste aceptó tales sugerencias, de realizar castigos ejemplares como escarmientos por la rebeldía pasada, que, entre otros efectos, había originado la huida de Zaragoza de Antonio Pérez el 10 de noviembre, quien pasó a Francia trece días después.

Y en su virtud, detenido Juan de Lanuza «el Mozo», fue ejecutado sin proceso previo (según la propuesta que hizo al rey la Junta nombrada para el castigo). Lanuza exclamó ante el cadalso, al oír que el pregón de la sentencia lo calificaba de traidor: «Traidor no, mal aconsejado sí». La sentencia se ejecutó en la plaza del Mercado de Zaragoza el 20-XII-1591, y su muerte fue llorada por todos los aragoneses. Su cadáver fue enterrado en el monasterio de San Francisco y llevado a la tumba con plenos honores a la dignidad de su cargo.

También fueron presos y trasladados a Castilla, donde murieron, los jefes de la nobleza «fuerista», duque de Villahermosa y conde de Aranda. Al año siguiente -1592- el rey convocó las Cortes aragonesas en Tarazona en las cuales, si bien no se suprimieron los Fueros -como se ha dicho, con evidente error-, sí que se adaptaron al respeto a la autoridad real. El cargo de Justicia Mayor de Aragón continuó existiendo, pero se prefirió otorgarlo desde entonces a personas destacadas por su experiencia o preparación jurídica.A juicio de Fernando García Vicente, los acontecimientos conocidos como 'las alteraciones' que terminaron con la decapitación de Juan de Lanuza en 1591, simbolizan el enfrentamiento entre una forma de concebir la política marcada por el respeto a los derechos, las libertades, y las garantías (ya que la figura del Justicia ofrecía estas garantías), con otras absolutistas, porque con Felipe II comienza un periodo absolutista.

"Juan de Lanuza era un hombre joven y de alguna manera cándido", ya que intentó evitar una invasión mediante "un requerimiento notarial". Lanuza intentó a oponerse a la invasión de las tropas de Felipe II comandadas por el capitán Vargas, enviando a un notario para hablar con él, recordándole a éste que necesita el consentimiento de las Cortes de Aragón para entrar con sus tropas en territorio aragonés.

La respuesta fue la invasión de las tropas sin consentimiento de las Cortes y apresamiento del Justicia Juan de Lanuza, al que se decapitó, sin juicio previo, por mandato de Felipe II, mediante carta intimada y con la oposición del propio capitán Vargas. Señaló Fernando García Vicente que este "es el único caso de la Historia en que una persona ha tratado de evitar una guerra mediante un requerimiento notarial". Esta defensa del espíritu de las leyes y de los fueros de Aragón, han convertido a Lanuza en uno de los símbolos más requerido por diferentes colectivos aragoneses.

La medida que tomó Felipe II ayudó a mitificar la persona de Juan de Lanuza, personaje que se recupera en el siglo XIX por historiadores de la época porque, según García Vicente "las personas se pueden matar pero no las ideas". Señaló el actual Justicia, Fernando García Vicente, que ocupar este cargo "no es sencillo, porque recordarle a quien hace las leyes que tiene que cumplirlas no es fácil", pero que, por otro lado, tiene la recompensa del prestigio, ya que "sé que cuento con apoyo institucional y también con el apoyo de los aragoneses", concluyó.

El 20 de decembre feu 419 anys de la mort recordada amb homenatges, ofrenes i diversos actes a tot Aragón. He decidit incloure en aquest bloc a un personatge, que si bé no coneixem del tot l'origen conret, un nom tant Altoaragonés com Lanuza no deixa indiferent tractant-se d' un poblet que presideix l' embassament que rep el seu nom en la zona de la Bal de Tena.

dilluns, 28 de desembre del 2009

Algunas reflexiones interesantes



Al meu entendre, aquest discurs no deixa de ser demagògic però no ho és més que els arguments que pretén contestar. Tamé s' ha de contextualitzar en una xerrada o congrés sobre lingüística catalana, una llengua minoritzada durant segles... que cadascú extregui les seves pròpies conclusions. Em sembla una reflexió interessant si extrapolem també a la fabla que anomena en alguna ocasió.

dilluns, 23 de novembre del 2009

La lluvia amarilla (I)



La lluvia amarilla (1988) es una obra del escritor Julio Llamazares. Es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés, llamado Ainielle. Entre la «lluvia amarilla» de las hojas del otoño, que se equipara al fluir del tiempo y la memoria, o en la blancura alucinante de la nieve, la voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron, y nos enfrenta a los extravíos de su mente y a las discontinuidades de su percepción en el villorrio fantasma del que se ha enseñoreado la soledad.

Parece que el argumento real del libro es el miedo. Muchos tipos de miedo, de ésos que acechan a una persona: el pánico a morir solo, a convivir con los fantasmas de los difuntos, a terminar siendo infiel a sus principios y abandonar la aldea como los demás, y a dejar sola a su perra. Si los días se le hacen largos, las noches parecen interminables. No hay nada que hacer, aparte de salir a cazar algo para comer y de cavar su propia tumba… Y el desenlace, que deja una sensación de intranquilidad, de ponerte en la piel del otro, de pensar en lo terrible que podría resultarnos ser ese viejo.

El protagonista llega a imaginar las sensaciones que personas ajenas a esta historia tendrían al visitar el pueblo abandonado tras su muerte; porque siempre que he visitado un pueblo abandonado he tenido una sensación extraña de que algo faltaba en ese paisaje, y al leer el libro me he dado cuenta que lo que faltaba, era su historia, es decir, los recuerdos de la gente para los que esas piedras significan parte de su vida.

En 1970 cerró la puerta de su casa y se fué para siempre el último habitante de esa aldea escondida y medieval del Pirineo aragonés. Hubiera sido uno más de los pueblos abandonados de la montaña si Julio Llamazares no hubiera situado allí la acción de una de sus novelas más conocida. Ainielle es, desde entonces, el símbolo de la despoblación y de la pérdida de identidad .

Diario del Alto Aragón 14/10/09: Unas ochenta personas han participado en "La Senda Amarilla. 3ª Ruta de la Memoria Oliván-Ainielle" que, con 18 kilómetros de recorrido y organizada por la Asociación O Cumo de Oliván, tiene vocación reivindicativa. "Desde O Cumo queremos que este día sirva para rescatar, aunque sea solamente por unas horas, todos esos valores que giran alrededor de los numerosos pueblos abandonados de nuestro Prepirineo en general, y más en particular, de los que se encuentran en el Sobrepuerto".



Según Jordi Pardo de la Universidad Autonoma de Barcelona que se ha dedicado al analisis del entramado metafórico,podemos observar que la metáfora del «amarillo» funciona como un elemento paradigmático en la narración, aunque no de forma sistemática. En consecuencia, el «amarillo» es aquel ‘ente’ metafórico que, por definición, transfiere a los objetos las cualidades que, por identificación, le son propias. El color «amarillo» se erige dentro del texto de la misma forma en que se manifiesta triunfalmente en los Naturaleza muerta de Vincent Van Gogh, donde, como nos dijo el pintor, el desafortunado color es una imagen de la muerte tal como nos habla el gran libro de la naturaleza. Del mismo modo, el color «amarillo» es el color tabú para la gente del teatro, porque Molière murió enfundado en un traje «amarillo»; y, además, simboliza la locura, ya que los locos en la Edad Media iban vestidos de color «amarillo» para ser diferenciados del resto de la población. El «amarillo» es también símbolo de la tristeza, de todo lo que es purulento. En nuestro caso, La lluvia amarilla es un complicadísimo entramado de metáforas que se relacionan entre ellas rozando, en ocasiones, la «metáfora impresionista».De esta suerte, todo se encenderá de amarillo en la novela, matizándose el contorno narrativo con el dominio de la ‘superstición’, la ‘locura’ y la ‘tristeza’.

Bebe y se forja en lo rural, en relación con obras como Los santos inocentes (1981) de Miguel Delibes, donde, al igual que en la novela de Llamazares, no sólo observamos la historia de unos campesinos que sufren un sinfín de desgracias, sino que estamos ante la interpretación más exacta del efecto rural que se fragua en la posguerra. A Julio Llamazares y a su obra, en el seno de este panorama literario, podríamos enclavarlo dentro de una generación de escritores que se han denominado sesentayochistas por la posible influencia que hallamos en ellos de ese espíritu del Mayo del 68. Estamos ante unos escritores que han abandonado el experimentalismo radical y buscan, más bien, una voz personal que empape el relato. La lluvia amarilla dentro de este tipo de literatura se destaca por un cierto propósito trascendente, ya que sobre la delicadísima tela de araña de la anécdota, Llamazares construye una novela corta en la que sobresale un excelente ejercicio léxico.

(http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/amarilla.html)

dimarts, 10 de novembre del 2009

Peña Guara


La traumática pérdida de Oscar Pérez, que en paz descanse allá en el Latok, este pasado verano me conmocionó por tratarse de una historia cercana tanto como eventualmente escalador y amante de la montaña en general como el hecho de compartir algunos conocidos. Siguiendo el dia a dia de la expedición de rescate di con Peña Guara donde se formó y apoyó en su ímpetu por alcanzar cimas y riscos.

Pretendo con esta pequeña reseña destacar esta agrupación, sus esfuerzos por recuperar al compañero de cordadas y aventuras que sín dudarlo hubiera prestado la misma entrega por qualquiera de ellos. Todo montañero sabe hasta que punto es importante sentirse arropado por los tuyos a la hora de afrontar una ascensión y la seguridad que té transmiten revierte directamente en tú valor y fuerza.

Peña Guara, legalizada un 7 de marzo de 1932, con Víctor Susín en la presidencia, tiene su raíz en Turismo del Alto Aragón (T.A.A.), una sociedad que había surgido en 1912, con estatutos propios, para divulgar las bellezas naturales y arqueológicas de la provincia, para facilitar su conocimiento así como el de sus atrevidas obras de ingeniería y para encauzar y aumentar la corriente excursionista, poniendo a disposición de los turistas los medios disponibles en aquel momento.

Nuestras primeras actividades de montañismo -relata Luis Ferrer Olivera, secretario de la sociedad- se desarrollaron en la sierra cercana a Huesca, para luego extenderla hacia el Pirineo. Se estableció un calendario de excursiones que se repitió todos los años. Ni qué decir tiene que todos los “picos” de la sierra fueron visitados, en grandes grupos, entonces conseguíamos con cierta facilidad reunir el número suficiente de personas para llenar un autobús y a veces dos.

La acción sobre el Pirineo no se hizo esperar, tanto en grupos reducidos como en excursiones colectivas de más de treinta personas. Para ello fue preciso hacer una labor de captación intensa y directa, “persona a persona”, con exhibición de fotografías en escaparates de comercios de la ciudad.

Una de las primeras excursiones colectivas a “larga distancia”, señala Ferrer Olivera, fue al Valle de Ordesa, en mayo de 1932, con la carretera todavía en construcción y el autobús sin poder pasar de Broto. El recorrido a pie se hizo por el mismo sendero que a principios de siglo llegó el francés Lucien Briet, “descubridor” y cantor de las bellezas de lo que más tarde habría de ser Parque Nacional de Ordesa.

En la memoria escrita de Luis Ferrer aparece igualmente una excursión masiva al valle de Pineta en septiembre de 1933 y otra al valle de Benasque, en el verano de 1934, con el objetivo de ascender al Aneto, que contó con una amplia representación femenina y la madurez de Ricardo Compairé y José María Laguna.

Peña Guara se integró en la Sociedad Española de Alpinismo, siendo su representante en la región. Esta integración permitió iniciar la labor de realizar una red de refugios de Alta Montaña, mejorando unos y creando otros nuevos. En estos primeros años de andadura también Peña Guara participó en un concurso de montañismo franco-español y en competiciones con el Ski-Club de Canfranc. Precisamente en 1933 se creó la sección de esquí, cuyo material fue requisado por la autoridad militar en diciembre de 1936 para la creación de las compañías de montaña. En 1935, cuando todo el Pirineo era familiar, desde Ansó a Benasque, un grupo de Peña Guara decidió emprender un viaje entre turístico y montañero a los Alpes de cara a futuras acciones.

En esta primera época hubo una ingente actividad en la que también se inició la escalada en roca -en los mallos de Riglos-, además de las frecuentes y citadas salidas a esquiar en Candanchú o la creación de una sección infantil que propició la iniciación al montañismo.

La Guerra Civil dejó a Peña Guara en lo que ahora podríamos calificar de ‘stand by’ desde julio de 1936 hasta el 3 de abril de 1949, fecha de la ‘refundación’.

La crisis de la posguerra hizo mella y volver a poner en marcha la maquinaria fue duro, si bien Peña Guara se encargó de estimular las excursiones y el regreso a la montaña. En un primer término, y por la falta de recursos, las salidas fueron a los escenarios más próximos a Huesca: Agüero, Riglos, Arguis, Roldán, Vadiello, San Cosme y Mascún, así como la conquista de unos mallos (la Mitra, el Puro, el Huevo, Punta Negra y otros) que hasta entonces habían sido invencibles. Cuando se ampliaron los horizontes y el Pirineo se hizo pequeño, Peña Guara viajó a los Alpes y organizó expediciones en otros continentes, que marcaron un hito en la historia de la sociedad y crearon escuela hasta coronar el Hidden Peak o Gasherbrum I, primera ascensión española a la montaña y primer ochomil aragonés, coincidiendo con el 50 aniversario de la fundación del club

En 1991 Peña Guara llegó al techo de la Tierra, el Everest, y cuatro años más tarde la tragedia del K-2, donde Javier Escartín, Javier Olivar y Lorenzo Ortiz perdieron la vida en el descenso, marcó el final de una etapa. Pero Peña Guara y su gente, adaptada al guión de los nuevos tiempos, sigue realizando una extraordinaria actividad, el llamado montañismo de vanguardia, con una nueva generación de jóvenes escaladores que mantienen a la sociedad en la punta de lanza a nivel nacional e internacional.

http://www.p-guara.com/club/hist02.htm aquí unas fotos y la historia completa

dimarts, 27 d’octubre del 2009

d' a historia de Biescas

D'a billa de Biescas d'o Subirón, emplantillata en tan polita bega y despexata paul que dirá cualsiquier no podié ra naturaleza millor dotar-la. Pero, parello á ro nueso redentor, siempre ros suyos bezinos se son umillatos con as burrumbadas d'o Gallígo, que los fa exerzitar d'una farcha muito gran, abendo n'o suyo corazón un flumen de mansedumbre, o cualo abré d'istoriar agora.

Estaría de muita largaria rezentar cuantas de clamors y fuens y bellacosa d'auguas bi ha n'os Pirineos, y qu'istos escatenan t’o mar.

Dizindo con l'atlas mayor de Chuan Bleu, autor olandés (n'a suya Cheografía d'España, fol. 317) que d'as altarias y garmos d'a patria de yo, Sallén, reculle as auguas o Gallígo y se clama asina por o nombre latino Gallicus, por estar a naxenzia d'iste cuase n'a güega de Gallia, güei Franzia.

S'achuntan con er bels arrigachuelos y clamors d'a dita bal de Tena, dimpués Basa y Guarga, d'o bispato de Chaca, antimás d'o Sotón de Uesca. Asinas cre-xito con atras regachas plega ta o gran Ebro, rei d’os ríos d'España, n'o cantón de Zaragoza.
N'a parti oriental d'o mesmo Gallígo ye ro Santuario de Santilena. Astí trobaremos que dica una longaria de zinco cuartos u una legua de camín ye parella á la clamor, n'as suyas dos marguins, a billa de Biescas d'o Subirón. D'ista, denguna remeranza trobo n'os istoriadors, fendo-me ixe silenzio rezentar o que ra güellada ofrexe y fer bellas reflesions.

Lo estatuezioron entalto de zereñismas catarras, n'o comenzipio d'una bega tan esbanzata, plana y polita, que ha más de cuatro leguas de largaria y meya de trabiés. As suyas tucas y garmos d'arredol son bella cosa más ensuabezitos, más fértils qu'os inazesibles mons que bi ha entalto d'a dita bal de Tena.
Gran ye ra probeza y bazibida n'a qu'o Gallígo la ye dexata con as suyas sincoxitatas corriens u crexitas, bellas begatas por metá d'a dita bega, atras por as marguins, nabesando por era, podebanos dizir que cuan le parixe. N'iste tan balguable suelo dengún cautibador podeba fer-se. Á ormino gosaban estar as inundazions, por os andalozios, desfer d'as nieus y atras turbiscas. Se crebaban as barbacanas allí costruitas ta esfender as casas y bordas d'o lugar. Ye confirmato por o suyo dito de Subirón, seguntes Calepino d'o berbo latino Subirascor, o cualo quié dizir carraña. Anque ta beluns o de Subirón ye ta distinguir-lo d'atro lugar clamato Biescas que ye zerca de Benabarre, n'o condato de Ribagorza; pero íste ye á muita longaria ta qu'estase menester ixo.

Esleyoron os d'ista billa l'arte de texir, fabricar lanas y urdidors. Á istos triballos prezedeba o quefer de filar, emplego onesto d'as mullers. Y se remataban con o trafico y benta d'as suyas telas y marregas.

Son muito conoxitas as estameñas de Biescas, ta chens bien acomodatas, ta os bestius d'os probes y tamién bi'n ha qui las emplegan en os suyos chambrons d'aintro d'os bestius. No por emplegar-se n'isto desmerexen, seguntes o Dotor D. Cristóbal Suárez de Figueroa (Plaza Universal, fol. 263):
iste autor afirma estar nobles os azoquers en Benezia, Chenoba, Milano, Florenzia y atros lugars.

Ye l’antiga Biescas lugar de cuasi doszientos bezins. Bi ha dos parroquias que troxan o lugar ta una y atra parti d'o Galligo, fendo-se ra comunicazión por un puen de tablas conserbato a un pre mui aparatato.

Se claman as ditas parroquias de San Salbador y de San Pedro Apóstol, abendo dos curas u parrócos. As dos se troban enriquexitas de santas reliquias.

A primera, de San Salbador, emplantillada ta l'orién d'o Gallígo, pertenexendo a era o Santuario de Santilena, por ser n'as mugas suyas, y estando siempre muito más crexita de bezins, cuasi o dopIe que l'atra. Ta o ponién d'a clamor ye a de San Pedro Apóstol.

Antimás d'o rezentato bi ha n'a billa de Biescas una antiga archicofradia baxo ra imbocazión de San Chorche, patrón d'o Reyno d'Aragón. O suyo orixen bien dende ro asedio tan conoxito d'a zidá de Uesca, do, n'a batalla d'Alcoraz, apari-xió ro santo faborexendo á ros catolicos. Rendita aquera plaza por o rei don Pedro primer, iste le dió ros suyos prenzipios.

Estié conzedita ra mesma añada de mil nobanta y sais, á 28 de diziembre, o prebilexio d"infanzons fillosdalgos a zincuanta fillos d'a dita billa, os cualos eban baxato t'o zerco, y susiste n'a dita zidá de Uesca ra escritura.

Concorrioron tamién n'a conquista de Zaragoza, recuperata ro 18 de diziembre de 1.118por o rey don Alifonso ro Batallador, qui los remeró conzedendo-les as ditas regalías con o nuebo prebilexio de 1.128. O rei don Chuan primer fazié atro tanto l'añada de 1.390, emitando-le l’añada de 1.461 o rei don Chuan segundo.
Dica ganar a suya dezisoria por a corte d'o Chustizia d'Aragón don Ferrer de Lanuza, as suyas notizias y demás pogresos pueden beyer-se n'o libro d'a re-zentata archicofradía.

Como á zincuanta garradas d'a mesma ilesia parroquial de San Pedro, fuera d'a billa, se troba una armita d'a Nuesa Siñora d'o Pueyo. O pai maistro Fr. Ro-que Alberto Fazi (imachens d'Aragón, fol. 490) ize no se sape ra causa de clamar-se asinas y que a debozión creye que ye antiquisma. A santa imachen ye de fusta, ye en piet y tién o santísmo nino Chesús n'o cobalto d'un zerro u tozal chiqué, indo a ormino a besitar-la os bezins. A suya fiesta prenzipal ye ro güeito de setiembre y ha alazetata una ilustre cofradía.

[ Istoria biella d'o lugar de yo, recullita d'o libro recopilato por o pai Fr. Benito Martón en l’añada de 1.749 ]

http://www.charrando.com/Traquitos%20de%20Biescas.pdf (Máximo Palacio Allué)

dimarts, 29 de setembre del 2009

Soy aragonés o sóc aragonès

Una anàlisi de la construcció de la identitat i el sentiment de pertinença a la comarca del Baix Cinca.

Avui dia, mentre espero treure'm el carnet de cotxe, em deixo caure per la biblioteca de Fraga onte he trobat diversa informació sobre la localitat, com vaig poder publicar per exemple en el meu anterior post. Regirant llibres vai topar amb un aspecte que considero capdal en el procés de l' elaboració d' aquest estudi i és el ser o no ésser de la "Franja de ponent" o "Franja oriental"; aquesta dicotomia sempre m' ha cridat l' atenció des de ben petit i es què ja ho deia el meu avi "Sempre ham tirat cap a Catalunya i sic del Barça pero som aragonesos" exposo les conclusions extretes de la lectura del present estudi monogràfic del sociòleg Cecilio Lapresta Rey i espero en un futur poder analitzar diversos punts de vista. Un llibre molt recomanable però força dens sobretot d' inici.

(FL 39 LAP) Bibliotèca de Fraga - Montcada.

A tall de conclusió: Sóc aragonès.

Al llarg d' aquest treball s' ha intentat analitzar com s' ha dut a terme el procés de construcció de la identitat del sentiment de pertinença en una zona fronterera entre dos comunitats autònomes amb diferents estructures culturals i socials. El que ha interessat en tot moment és investigar quins elements de l' estructura social són els que intervenen en el procés dialèctic que suposa la construcció de la identitat. Alguns d' aquets elements ja havien aparegut entre les hipòtesis de partida s' aquest treball, però altres han sorgit nous, gràcies al propi procés de la investigació, i a la consideració que el tema no té límits clars i està relacionat amb un terreny sempre delicat com és l' emotivitat.

Darrera la descripció de la zona d' estudi, una part important a causa del gran desconeixement que se'n té, s' ha intentat definir els factors que són significatius a l' hora de construir el sentiment de pertinença i de la identitat, i arran d' això arribar a detectar quina és la postura que prenen les persones envers eix tema, és a dir, arribar a saber quina és la identitat que és dona entre els individus partitn dels elements sobre els que es construeix.

La importància de la situació geogràfica fronterera, la llengua, l' estatus, la història i les tradicions, la relació objectiva de les persones i el conflicte, s' han anat explicant en els capítols del treball. Com a resultat d' aquest anàlisis, ens hem trobat que una part significativa de les persones de la zona se senten aragoneses. Aquest resultat no està fonamentat en una treball quantitatiu, però si existeixen elements de percepció suficientment evidents per acceptar-lo com un fet cert. També hi existeix un rellevant nombre de persones que s' identifiquen culturalment en gran mesura amb la Comunitat Catalana, però tampoc hi existeix un desig fort i estès d' un canvi territorial. El conflicte, relativament petit, que es dona a la zona d' estudi se situa a nivell de la identificació de les persones, i no tant al nivell del seu sentiment de pertinença, és a dir, que se situa més en allò que es considera ser aragonès, que en si se n' és o no, aragonès.

Aquesta absència de conflicte és el que realment fa que la zona que hem estudiat sigui peculiar, estranya i realment atractiva. El territori estudia té molts elements per ser considerat, quan altre no a priori, com un territori altament conflictiu, però la realitat és que entre les persones de la zona no existeix aquest conflicte permanent, i la gent es dedica més a anar vivint que a entrar en conflictes d' aquesta naturalesa.

La major par dels elements que s' han assenyalat en les hipòtesis- la llengua, la ubicavió geogràfica, la relació objectiva i l' estatus- haurien d' apropar, quan altre no en principi, les persones de la zona cap a l' lternativa de sentir-se català, ja que derrera l' anàlisi, i tenint en compte les teories sobre la identitat i el sentiment de pertinença basades en la idea que tendim a identificar-nos amb allò que considerem més atractiu, o amb allò que desitgem, semblaria el més racional, el més positiu per a les persones, així i tot, però, els individus se senten pertanyents a la Comunitat Aragonesa, llençant per terra totes aquestes teories. A més, aquest sentiment de pertinença a Aragó es basa fonamentalment en l' element més artificial i polític, i menys cultural i sociològic, que és la pertininça administrativa a Aragó ( no hem d' oblidar en aquest punt la importància de la història de la zona, però entre les persones es recorre més a la justificació de tipus territorial per fonamenta el sentiment de pertinença, com hem vist al llarg de les entrevistes). Ja s' ha comentat l' artificialitat que suposa la divisió provincial i regional a l' hora de considerar-la des de la perspectiva del que són les comarques naturals, culturals i sociològiques, i en principi a nivell de les persones aquest element hauria de ser menys rellevant que altres, precisament per la seua artificialitat, però a la nostra zona d' estudi no és així, llançant novament per terra totes les teorie clàssiques sobre el tema de la formació del sentiment de pertinença.

L' absència de conflicte significatiu i aquestes contraciccions que acabem d' assenyalar, fa que ens hàgim de plantejar la idea que la problemàtica que estem tractant no està interioritzada ni té la seua arrel a nivell de la població " d' a peu", sino que més aviat és un problema que s' ha desenvolupat de d' altres nivells, i sobre tot des de fora del territori.

Així doncs, ens trobem en una zona realment contradictòria, peculiar, estranya i conflictiva a l' hora de tractar-la a la llum de les teories de la identificació i del sentiment de pertinença tradicionals en sociologia, precisament per la manca de conflictes, perquè té tots els elements per ser conflictiva i, en canvi, no ho és.

També s' ha vist que les diferències entre les persones de distints grups generacionals es basen principalement a que les persones de més edat tenen una tendència major a justificar la seua identificació en elements de tradició, com ara "de tota la vida". Existeix una similar postura entre els tres grups d' edat ací analitzats, és a dir, un substrat comú bastant semblant, i les dife´`encies rauen principalment en la justificació d' eixa postura.

Pel que fa a les institucions políticques de la zona cal destacar-ne que estan bastant en concordança amb el que pensen els individu (1998).

Com a resultat d' aquesta part de l' anàlisi cal destacar-ne la lluita que s' està desenvolupant a nivell polític per tal de reconèixer la pluralitat del territori aragonès, de forma que no es consideri més aragonès un individu de Saragossa que un habitant de l' àrea del territori estudiada. Aquesta concepció política del tema de la identitat dins d' Aragó és important perquè també entra a formar part d' una manera significativa en el procés de construcció del sentiment de pertinença i de la identitat del jo.

Finalment, cal tornar a assenyalar la urgència que la concepció d' Aragó com un territori plural, amb diferents maneres de sentir-se, pensar i parlar, es prengui com una realitat que existeix. Aquesta pluralitat s' ha de concebre com quelcom constructiu i enriquidor, de forma que s' acabin els prejudicis, recels, i concepcions disgregadores heretades d' una visió parcial i excloent del que significa dir "soy aragonés", de tal manera que sigui exactament igual que dir "sóc aragonès".