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dimarts, 28 de desembre del 2010

Miguel Serveto y Conesa


Miguel Serveto y Conesa, (tamién conoixito como Miguel Servet, Miguel de Villanueva, Michel de Villeneuve u, en latín, Michael Servetus, estió un teologo y scientifico aragonés, naixito o 29 de setiembre de 1511 de Villanueva de Sixena, (de Tudela seguntes bellas tradicions), encara que a calendata exacta de naiximiento ye incierta, y muerto o 27 d'octubre de 1553).

Os suyos intreses abastoron muitas sciencias: l'astronomía y a meteorolochía, a cheografía, a churisprudencia, a teolochía y o estudio d'a Biblia, as matematicas, l'anatomía y a medecina.

Publicó bells libros polemicos como De Trinitatis erroribus (D'os Errors arredol d'a Trinidat) en 1531 o qualo negaba o dogma d'a Santisma Trinidat, establito en o Primer Concilio de Nicea y que dice que Pai, Fillo y Esprito Santo son un mesmo Ser. Isto li fació tener frontinazos tanto con cristians catolicos romanos como con cristians protestants.

S'exelló bells años en Francia, a on que vivió con a identidat de Michel de Villeneuve. Ya en 1546 escribe Christianismi Restitutio (A torna d'o Cristianismo) que ninvia ta Calvín, con qui ya heba tenito relación antis en París. Iste lo leye y lo combida a leyer o suyo libro Institutio religionis Christianae (Institución d'a Relichión Cristiana), que publicoron en 1536. Servet lo leyió, fendo asabelas anotacions creticas en a marguin d'as fuellas y tornando-li atra begata a copia correchita ta Calvín, a o qui no li cuacó y li dició a Serveto que si meteba os suyos pietz en a ciudat de Chinevra no'n saldría con vida.

En un viache de Servet enta Italia, pasaba por Chinevra y i fació una chicota estata. Lo reconoixioron en a ilesia a on que predicaba Calbín, detenito y chuzgato por hereche por a suya negación d'a Trinidat y a esfensa d'o baptismo en a edat adulta. Lo condenoron a morir cremato en a foguera con o suyo libro o día 26 d'octubre de 1553.

dimecres, 15 de desembre del 2010

Neix Histo tube


Aquest projecte respon a la dificultat existent de trobar material audiovisual sobre temes d’història en català a la xarxa Barcelona, 14 de desembre de 2010. A partir de demà ja es podrà consultar a la xarxa HistoTube, es tracta del primer portal que aglutina els millors vídeos d’història i patrimoni en llengua catalana, un tipus de directori, fins ara, inexistent a internet.


El projecte


De moment HistoTube ja compta amb més d’una vintena d’audiovisuals sobre història i patrimoni, als quals setmanalment se’n sumarà de nous. L'objectiu del projecte és doncs, seleccionar materials de qualitat, potenciar-ne el seu ús i esdevenir un referent a la xarxa pel que fa a aquesta temàtica en llengua catalana. El contingut del portal és molt variat i per facilitar-ne la cerca es poden trobar els millors vídeos i reproduccions en 3D classificats per períodes històrics, àrees geogràfiques o temàtiques, però també es pot buscar el material escrivint la paraula clau al cercador que s’hi inclou. Per tal d’ampliar el directori HistoTube s’actualitzarà cada setmana amb vídeos nous que passaran a formar part d’aquest arxiu audiovisual.


Els creadors


Els encarregats de penjar els continguts són Dani Cortijo, Agus Giralt, Jordi Bonvehí i Lorién Casasús, tots llicenciats en Història per la Universitat de Barcelona i cadascun amb projectes personals sobre temes d’història local. L’equip impulsor d’HistoTube explica que “si amb els nostres blocs volem donar a conèixer fets històrics inèdits o desconeguts sobre el propi territori, amb l'HistoTube el que pretenem és posar a l’abast de la comunitat els materials que diversa gent ha anat penjant a la xarxa.” Una de les premisses per tirar endavant aquest portal, explica Agust Giralt, “és el treball en xarxa i la col·laboració entre nosaltres”. Segons Dani Cortijo “tot i que la presència del català a la xarxa té una bona salut, hi ha poc material audiovisual d'història en català que pugui ser emprat per la docència i les persones interessades en el tema”. Jordi Bonvehí afirma que “HistoTube és una selecció acurada de material ja existent a la plataforma YouTube”.


Actualment HistoTube ja compta amb més de cinquanta seguidors via Twitter i gairebé un centenar al Facebook, unes xifres que segurament s’incrementaran a mesura que les xarxes socials es vagin fent ressò del naixement del projecte i el directori vagi creixent.


BUSCO VIDEOS EN CATALÀ D' HISTÒRIA SOBRE LA ZONA DE LA FRANJA! EXISTEIXEN?

Contacte: histotube@gmail.com

divendres, 30 de juliol del 2010

Ansó (I)


La época medieval en Ansó es poco conocida, sin duda estos valles se vieron inmersos en la dinámica de cambios de regencia de la época a causa de guerras, pactos, herencias,… Más teniendo en cuenta su posición geográfica entre enclaves como Pamplona, Leire, Siresa, Ciella, Jaca, San Juan de la Peña,…

Algunos historiadores como Duran Gudiol sitúan (de forma fácil) los orígenes de Ansó (o al menos la agrupación como comunidad de sus habitantes) en tiempos del conde de Aragón Galindo (¿?) antes del año 924.

Cuando Sancho el Mayor, rey de Pamplona entre los años 1004-1035, legó su reinado a su hijo primogénito legítimo García de Nájera, su otro hijo natural: Ramiro, lo consideró menor de edad y se proclamó Señor de las tierras que le había otorgado su padre, marchándose a vivir a un incipiente Aragón y estableciendo su reino en Jaca.
Aunque Ramiro nunca utilizó el título de rey, con él comienza la dinastía de los reyes de Aragón (Ramiro I, Rey de Aragón, 1035-1063)

Ramiro I adscribió Ansó a la diócesis de Jaca, desligándolo de la de Pamplona por lo que Ansó pertenecería a los territorios que Sancho el Mayor, rey de Pamplona, otorgó a su hijo.

Después de esto surgirían numerosos conflictos con los vecinos del valle de ambas vertientes por controlar el territorio que darían lugar a tratados de paz, amistad y colaboración llamados “facerías” y que irían conformando los dominios del valle, que por entonces ya contaba con un amplio territorio y cinco núcleos de población: Ansó, que ejercía de cabecera, Fago, Ornat, Arahuas y Cenar. Hoy solo los dos primeros sobreviven.

Jaime I "El Conquistador" (1213-1276) fue quien vio la necesidad de reforzar las fronteras de su Reino, y aquí Ansó pasa a jugar un importante papel por su posición fronteriza con el Béarn (en la Francia actual) y Navarra. Para asegurarse una población suficiente y leal, el Rey otorgo privilegios a Ansó sobre territorios que geográficamente no le correspondían (desde la Mesa de los Tres Reyes, que marca el límite entre Navarra, Francia y Aragón, hasta el valle de Astún). En compensación, Echo recibiría tierras en la parte media del valle de Ansó que aún hoy pertenecen a su término municipal.
Los Ansotanos aprovecharon la ocasión para obtener un documento que reconociese su propiedad sobre los territorios que controlaba y así se firmo por el Rey en 1224.

En 1279 los navarros invadieron el valle de Ansó destruyendo numerosos inmuebles, incluida la iglesia, que se cree sería románica (según Philippe Moreau). Sobre sus ruinas se construiría una nueva.
Los Ansotanos debieron ganar la partida, ya que continuó perteneciendo al reino de Aragón. Pedro III “El Grande”, en compensación, condonó al valle el pago de la mitad de los tributos reales, así como el pago completo de la llamada “redención del ejército” mediante la que se sufragaba el gasto de las tropas en las continuas guerras que mantenía contra varios condados catalanes.

Mas tarde, mientras el reino se ampliaba y consolidaba hacia el este, Jaime II decidió reforzar sus fronteras con Navarra y Francia y en 1318 refrendó los derechos que su abuelo Jaime I había concedido a Ansó, añadiendo nuevos privilegios como no pagar peaje en todos los caminos del reino, lo que obligaba a los ansotanos a viajar siempre con un documento acreditativo de su procedencia. De estos documentos alguno ha perdurado hasta nuestros días.

En 1323 ordenó al Bayle General de Aragón dirigirse a Ansó a decidir el mejor lugar para construir una muralla defensiva en el pueblo (el castillo de Celún, aguas abajo de Ansó había sido arrasado en una incursión Navarra por el sur). No queda ningún rastro de ella, por lo que parece que tal muralla nunca llego a construirse, Tal vez porque la propia estructura del pueblo, con sus casas exteriores colgadas sobre el río y el barranco Arrigo ya cumplían esta labor defensiva.

Los siglos XV y XVI fueron muy convulsos en la zona, con la amenaza de los hugonotes, levantamientos señoriales, saqueos,… fue entonces cuando en el pueblo se levantaron algunas torres fuertes, auspiciadas en algún caso por nobles infanzones que vivían en Ansó. La propia iglesia adquiriría un aspecto “sospechoso” con sus matacanes y aspilleras, más propios de una fortaleza que de un templo.

Distintos reyes de Aragón, y después los de España, hasta Felipe IV en 1626, refrendaron los derechos adquiridos, y bien pagados con su propia sangre, de los ansotanos.

El valle gozaba de gran autonomía política. Un consejo de nobles -entendido mas como gente respetada y considerada “buena” que como ilustres o distinguidos- gobernaba el valle dictando las normas por las que se regía. También ejercían de jueces en los conflictos surgidos entre sus habitantes y a veces incluso en los valles vecinos.
La llegada de los Borbones supuso la centralización de todos los poderes en el Estado.

En los derechos del valle de Ansó, como en los de otros valles pirenaicos, verían una amenaza a sus intereses por lo que dejaron de refrendarlos.

dilluns, 12 de juliol del 2010

El Fago de siempre


A solo 7 kilómetros de Ansó se encuentra el pueblo de Fago. Situado junto al río Majones, próximo al límite con Navarra, todo su casco urbano puede considerarse conjunto artístico.

Se trata de un pueblo característico de montaña pirenaica, con calles empedradas y bellos ejemplos de arquitectura civil con empinados tejados, chimeneas troncocónicas y balconadas con trabajadas barandillas de madera.

Situado a 888m. de altura en la margen izquierda del barranco San Cristóbal, cuenta con 26 habitantes censados de los que solo una pequeña parte viven de forma habitual allí.

Los fines de semana y verano la población aumenta ya que hay un buen número de casas restauradas para segunda vivienda. La población tiene una media de edad más elevada incluso que en Ansó.

El pueblo se extiende a los dos lados de la calle principal, que aquí resulta ancha y luminosa. Solo las antiguas escuelas, hoy convertidas en el Ayuntamiento, se levantan al otro lado del barranco, y a su lado el que fue lavadero municipal, bien conservado como curiosidad, a cuya fuente aún acuden los vecinos por costumbre a buscar agua fresca en verano.

La iglesia, del siglo XVI, se sitúa en la parte alta. Construida en 1582 y consagrada a san Andrés que preside el retablo mayor se levantó sobre otra antigua de la que se conserva el tímpano de la portada, románico, lo que “despista” a sus visitantes sobre la fecha de construcción.


El patrón del pueblo, San Cristóbal, dispone de una ermita a la que se acude el 10 de julio cuando se celebran las fiestas mayores.

El entorno no es distinto al de la parte media del Valle pero destaca barranco abajo la Foz de Fago con un buen cañón que hace las delicias de los barranquistas sobretodo con buen caudal.

La dura vida de sus habitantes —básicamente mujeres— también de otros pueblos vecinos, ha quedado reflejada en una expresión conocida como "emigración golondrina", que reflejó durante decenios, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, la marcha temporal de mujeres jóvenes a trabajar a las fábricas de "espardeñas" o zapatillas en las fábricas situadas al otro lado de la frontera. Existe toda una literatura que trata esta singular emigración temporal, desde el otoño a la primavera, de ahí su denominación de "golondrina". Hoy día los apellidos provenientes de estos pueblos del Pirineo, aragonés y navarro, son comunes en localidades francesas como Mauleón.

dimecres, 10 de març del 2010

enta Torla

Enmarcada por las enormes alturas que la rodean la villa de Torla se ha desarrollado conservando una rica historia y un singular patrimonio. Su casco antiguo, de raíces medievales, y que ha llegado hasta nuestros días en un magnífico estado de conservación, guarda joyas de la arquitectura tradicional altoaragonesa, como el Casón de los Viu, palacio del siglo XIV que ostentó esta familia, hasta décadas recientes una de las más importantes del valle. Como pueblo del Alto pirineo aragonés, (1.033 m.) ha sido paso fronterizo durante siglos,en la que durante el reinado de Juan II se debió de construir un torreón o castillo para defenderse de las primeras invasiones de los franceses. En el siglo XIV fue villa de realengo y sede de vicaría. Quedan todavía numerosos retazos de la lengua tradicional, el aragonés de Sobrarbe, donde hablar es "Charrar" y buenos días "Güen Matín".

Es puerta de acceso al valle de Ordesa perteneciente al Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, así como al Valle de Broto. Está situado al noroeste de la comarca del Sobrarbe, a 100 km de Huesca capital y el acceso por carretera solo se puede realizar por la N-260 desde Broto o desde Biescas a través del puerto de Cotefablo (1.423 m.). Además del núcleo de Torla, el municipio lo conforman también las poblaciones de Fragén, Linás de Broto y Viu de Linás.

En verano, cuando está restringido el acceso en vehículos privados al valle de Ordesa, en Torla están los autobuses dispuestos por el Parque para subir hasta la pradera de Ordesa.

Torla se encuentra en el valle glaciar del río Ara, después de la confluencia de los valles de Bujaruelo (donde nace el río Ara) y el Ordesa (río Arazas), suponiéndose que la lengua glaciar llegaba hasta Asín de Broto, con más de 30 km en total. El Ara pasa por ser el único río de cierta importancia de España que no está represado por la mano humana en todo el curso de 70 km hasta su confluencia con el río Cinca en Aínsa.

Su nombre se atribuye a una derivación de "Torre", en referencia a la torre defensiva que existió para defensa del valle frente a las incursiones desde territorio francés desde la época de Juan II de Aragón (siglo XV). Esta fortaleza se supone construida donde hoy se encuentra la hermosa iglesia románica, sobre una gran roca que domina el valle y que la carretera actual atraviesa en túnel justo por debajo de la iglesia.Su primera mención escrita data del año 1076 si bien se da por seguro que debió existir una población previa incluso en época tardoromana. La historia de Torla ha quedado profundamente marcada por su condición fronteriza, bien como cañada de paso para ganaderías (citadas ya por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII), como frontera (considerada como tal desde 1443) o durante los numerosos conflictos que enfrentaron Torla y el Valle de Broto al que pertenecía, con el valle vecino de Baregés, perteneciente este al condado del Bigorre.

A comienzos del verano de 1319 sufrió un terrible saqueo por parte de los invasores galos lo que la llevó a mejorar notablemente sus fortificaciones, época en la que seguramente se levantaría los restos de la torre que conforman hoy la denominada "Cripta de San Jorge", entre las ruinas del castillo. Razzias, saqueos y enfrentamientos los hubo durante todo el siglo XV pero sería a raíz del segundo y más serio saqueo de la villa en 1512, cuando los torlenses pidieron ayuda para levantar el castillo y las defensas cuyos restos hoy podemos disfrutar paseando por sus medievales calles. Por cierto que mientras los franceses se retiraban de vuelta a la frontera, los de Torla se ganaron justa fama de bravos y posiblemente el título de villa, tendiendo una emboscada en la denominada garganta de Correador o Escalar, donde dieron muerte a dos capitanes enemigos y capturaron sus banderas que fueron exhibidas por un tiempo en la iglesia del pueblo. Los cuerpos de dichos capitanes fueron recogidos y enterrados con todos los honores en San Salvador donde todavía hoy reposan.

Las fortificaciones fueron levantadas a lo largo del siglo XVI, seguramente entre 1525-1550. Si bien Torla estuvo completamente amurallada, hoy sólo conserva parte de su castillo (Museo Etnológico), la torre de Casa Mesonero donde tuvo que estar la denominada Puerta de Francia y restos de torres y puertas en Casa Ballarín y Casa Ruba. Conservó hasta 1925 otra torre de grandes dimensiones en el denominado Barrio de Santa Lucía hoy ya perdido.

El siglo XVII sin embargo fue de gran esplendor económico para la villa, época en la que una débil pero larga paz con Baregés unido al comercio y contrabando, terminaron por enriquecer a los grandes apellidos del lugar y levantar muchas de las hermosas casonas que aun hoy se conservan: Casa Viu, Casa Ruba, Casa Oliván, Casa Café, Casa Sastre, Casa Pintao, Casa Colosca, Casa Tapia. Es en ese siglo de prosperidad cuando se amplia la iglesia de San Salvador, conocida hasta el siglo XV como de San Pedro, obra concluida hacia 1679 a la que se añadieron hermosos retablos, ornatos, órgano y sillería, todo ello lamentablemente perdido durante el desastre de la Guerra Civil Española.

Tuvo también Torla monasterio propio, el de San Basilio, cuyo origen desconocemos y que parece ser a causa de su no excesiva riqueza, desapareció a comienzos del siglo XVII siendo comprados sus edificios y terrenos por Casa Lardiés, conocida desde entonces como Casa Fraile. Una sencilla imagen de la Virgen con Niño localizada cerca de donde estuvo emplazado es prácticamente lo único que se conserva del cenobio.

Sin embargo, el XVII dio paso a siglos mucho más difíciles, como el XVIII, que comenzó con la Guerra de Sucesión donde Torla tomó partido por el bando austria y junto con Broto, ganaron fama de fieros defensores de sus fueros y privilegios llegando incluso a sitiar la borbona Jaca. Pero en octubre de 1706 un ejército al mando del Marqués de Saluzzi terminó por tomar el valle y bombardear el castillo de Torla que se quemó adoptando su actual fisonomía.

Ya durante la Guerra de Convención (1792-1795) y durante la de Independencia (1808-1814) el castillo no podía ser usado, aunque sirviera de refugio tanto a compañías del ejército regular como a guerrilleros, los cuales no pudieron evitar la entrada de los franceses en Torla y su saqueo el 20 de septiembre de 1809.

Un último reto para los torlenses fue la Guerra Civil que no sólo terminó socavando su ya no de por sí muy elevada población sino quemando parte de su antiguo esplendor si bien, en parte conservado en parte restaurado, es hoy uno de los principales atractivos de la villa.

El municipio de Torla está compuesto además por otros tres pueblos: Fragén, Víu de Linás y Linás de Broto. En Linás ha pesar de el tremendo bajón demográfico sufrido, todavía hoy se puede uno deleitar por el espectacular paisaje que supone la sierra de Tendeñera, observado desde la iglesia de San Miguel, una antigua fortaleza medieval que todavía conserva aspilleras y una torre fortificada hoy usada de campanario. La obra actual, finalizada hacia 1580 presente una aspecto muy diferente al original debido a los terribles daños que sufrió en 1706 durante la Guerra de Sucesión.

dilluns, 25 de gener del 2010

Juan de Lanuza, Rebelde y Traidor?

«el Mozo» o «el Joven» (? 1564 - Zaragoza, 1591). Justicia mayor de Aragón. Poco antes de morir su padre, Juan de Lanuza IV , ya el rey Felipe I (II de Castilla) había confirmado -como venía haciendo desde hacía siglo y medio, en la misma familia- a su hijo como Justicia de Aragón , esto es, como supremo declarador y salvaguardia de los Fueros . Era, pues, Juan de Lanuza V, y hacía el XXXIV en dicho importante cargo jurídico. Tenía a la sazón veintisiete años y era por ello bastante inexperto para hacer frente a las responsabilidades que comportaban especialmente aquellas turbulentas jornadas zaragozanas.

Su historia es tan breve como desgraciada. Se hace cargo de sus funciones el 22-IX-1591 y perece ejecutado tres meses más tarde, el 20 de diciembre del mismo año. A los dos días de su promoción como Justicia Mayor -esto es, el 24-IX-1591- vuelve a reproducirse el grave tumulto zaragozano que había estallado, por vez primera, el 24 de mayo originado por la resistencia popular y «fuerista» nobiliaria a que el famoso ex secretario del monarca, Antonio Pérez , acusado del asesinato de Escobedo (secretario a su vez de don Juan de Austria), fuese devuelto otra vez a la cárcel de la «Manifestación », de la que había sido arrebatado el citado 24 de mayo para ser trasladado, por orden real, a la de la Inquisición , sita en la Aljafería zaragozana. Aquel primer motín cesaraugustano -fuerista, popular, nobiliario- no sólo había «liberado» a Antonio Pérez de la prisión inquisitorial, sino que había producido importantes heridas al representante del rey, don Íñigo de Mendoza marqués de Almenara (valiente, pero altivo de carácter, y de gran presunción), quien fallecería a causa de las mismas en la Cárcel Real de Zaragoza, doce días después, el 7-XI-1591.

La enorme tensión producida en la capital del reino de Aragón por las actitudes encontradas de los funcionarios reales y adictos a la autoridad del monarca Felipe, y la de los indicados «fueristas» y «perecistas», se había visto encrespada en los días que mediaron entre los dos «veinticuatro» -de mayo y de septiembre- tanto por la furia victoriosa de los segundos como por el lógico afán de restablecer la autoridad inquisitorial y real de los primeros. Felipe I, así por indicación de la Junta de consejeros que le asesoraba sobre estos graves sucesos, como por voluntad propia de consideración a su dignidad soberana, había dispuesto la concentración de tropas en Ágreda en la línea fronteriza entre Aragón y Castilla al mando del notable general don Alonso de Vargas, dispuestas en caso necesario a ocupar Zaragoza. El referido segundo tumulto zaragozano, del 24-IX-1591 -ya con Juan de Lanuza V como Justicia- significó tanto la liberación de Antonio Pérez cuanto la humillación y bochorno de las ineptas y pusilánimes autoridades aragonesas. Por ello el 8 de noviembre las citadas tropas de Felipe I cruzaron la frontera y el 12 del mismo ocupaban Zaragoza, sin encontrar resistencia.

Lanuza «el Joven» o «el Mozo» se vio casi inconscientemente colocado al frente de la resistencia aragonesa de los «caballeros de la libertad» y como caudillo del ejército «fuerista», y pretendió detener la invasión de las tropas reales -cuya acción declaró «contrafuero»- y levantar en el intento tanto a los aragoneses cuanto a los posibles auxilios que para tal fin había solicitado de Valencia y de Cataluña, como partes integrantes de la Corona de Aragón. Fracasó en tal propósito, así como también, estrepitosamente, en organizar un «ejército foral» cuyas escuálidas y desorganizadas huestes hubo de abandonar en Utebo en compañía del diputado -y su inspirador personal- don Juan de Luna.

Refugiados en Épila -villa bajo el dominio de Luis Ximénez de Urrea, conde de Aranda el más sobresaliente cabecilla de la rebeldía aragonesa antifilipina-, tras dirigir ambos un «manifiesto» de justificación de la rebeldía, regresó Lanuza de nuevo a Zaragoza creyendo que la victoria de Felipe I había pacificado el ambiente y que él, a pesar de su imprudente actitud, se hallaba libre de todo cargo; pero el deseo de castigo a los rebeldes y de lograr pleno restablecimiento de la autoridad aconsejó a los asesores de Felipe I, y éste aceptó tales sugerencias, de realizar castigos ejemplares como escarmientos por la rebeldía pasada, que, entre otros efectos, había originado la huida de Zaragoza de Antonio Pérez el 10 de noviembre, quien pasó a Francia trece días después.

Y en su virtud, detenido Juan de Lanuza «el Mozo», fue ejecutado sin proceso previo (según la propuesta que hizo al rey la Junta nombrada para el castigo). Lanuza exclamó ante el cadalso, al oír que el pregón de la sentencia lo calificaba de traidor: «Traidor no, mal aconsejado sí». La sentencia se ejecutó en la plaza del Mercado de Zaragoza el 20-XII-1591, y su muerte fue llorada por todos los aragoneses. Su cadáver fue enterrado en el monasterio de San Francisco y llevado a la tumba con plenos honores a la dignidad de su cargo.

También fueron presos y trasladados a Castilla, donde murieron, los jefes de la nobleza «fuerista», duque de Villahermosa y conde de Aranda. Al año siguiente -1592- el rey convocó las Cortes aragonesas en Tarazona en las cuales, si bien no se suprimieron los Fueros -como se ha dicho, con evidente error-, sí que se adaptaron al respeto a la autoridad real. El cargo de Justicia Mayor de Aragón continuó existiendo, pero se prefirió otorgarlo desde entonces a personas destacadas por su experiencia o preparación jurídica.A juicio de Fernando García Vicente, los acontecimientos conocidos como 'las alteraciones' que terminaron con la decapitación de Juan de Lanuza en 1591, simbolizan el enfrentamiento entre una forma de concebir la política marcada por el respeto a los derechos, las libertades, y las garantías (ya que la figura del Justicia ofrecía estas garantías), con otras absolutistas, porque con Felipe II comienza un periodo absolutista.

"Juan de Lanuza era un hombre joven y de alguna manera cándido", ya que intentó evitar una invasión mediante "un requerimiento notarial". Lanuza intentó a oponerse a la invasión de las tropas de Felipe II comandadas por el capitán Vargas, enviando a un notario para hablar con él, recordándole a éste que necesita el consentimiento de las Cortes de Aragón para entrar con sus tropas en territorio aragonés.

La respuesta fue la invasión de las tropas sin consentimiento de las Cortes y apresamiento del Justicia Juan de Lanuza, al que se decapitó, sin juicio previo, por mandato de Felipe II, mediante carta intimada y con la oposición del propio capitán Vargas. Señaló Fernando García Vicente que este "es el único caso de la Historia en que una persona ha tratado de evitar una guerra mediante un requerimiento notarial". Esta defensa del espíritu de las leyes y de los fueros de Aragón, han convertido a Lanuza en uno de los símbolos más requerido por diferentes colectivos aragoneses.

La medida que tomó Felipe II ayudó a mitificar la persona de Juan de Lanuza, personaje que se recupera en el siglo XIX por historiadores de la época porque, según García Vicente "las personas se pueden matar pero no las ideas". Señaló el actual Justicia, Fernando García Vicente, que ocupar este cargo "no es sencillo, porque recordarle a quien hace las leyes que tiene que cumplirlas no es fácil", pero que, por otro lado, tiene la recompensa del prestigio, ya que "sé que cuento con apoyo institucional y también con el apoyo de los aragoneses", concluyó.

El 20 de decembre feu 419 anys de la mort recordada amb homenatges, ofrenes i diversos actes a tot Aragón. He decidit incloure en aquest bloc a un personatge, que si bé no coneixem del tot l'origen conret, un nom tant Altoaragonés com Lanuza no deixa indiferent tractant-se d' un poblet que presideix l' embassament que rep el seu nom en la zona de la Bal de Tena.