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divendres, 8 d’agost del 2014

Nuestro Uroel-Oroel

preciosa foto de cuarzo feldespato y mica



















Con permiso de Valentín Mairal republico un comentario que me dejó hace unos dias en el bloc sobre este precioso monumento de la naturaleza que es la peña Oroel y, más concretamente, sobre el orígen de su nombre acompañado por esta magnífica fotografia de cuarzofeldespatoymica, un bloguero al que recomiendo visitar. 

SIGNIFICADO DE URUEL-OROEL: partiendo de la base que hasta hace medio siglo se he  visto escrito Uruel y que los lugareños lo sigen llamando así en fabla, hay teorias para todos los gustos:

1 “AUREOLUS”.A finales del siglo XVIII Carlomagno con el objeto de defender los territorios del Alto Aragón del avance musulmán, designó como conde de a un tal “Aureolus”. Nombre que aun se conserva  en catalán (Oriol).

2.    ”AURUM”  del latín oro, (brillar como el oro). En este sentido, resulta curioso el parecido de la raíz del topónimo con el “Picu Urriellu”, nombre con el que designan los lugareños al Naranjo de Bulnes, del que se dice que se llama así, Naranjo, por su color rojizo al atardecer.

3.  La raiz “OR/UR” nos lleva a pensar en un nombre prerromano “ur”(altura) o  en un  hidronímico, en algo relacionado con  el agua, como se dice en vasco( “ur”=agua) o ( “itur”, “tur”=fuente) como es el caso de los Montes: Urbasa, Urbión, Urbia, Urzan etc... Tampoco se puede descartar la palabra griega “oro”que significa montaña ej. orografia. ¿La teoría que más me gusta? (la 2). ¿La más popular? (la 1). ¿La más probable?(la 3)

dilluns, 22 de febrer del 2010

El Castillo de Loarre (I)


Sín lugar a dudas, sí tuviera que elegir un lugar representativo de la reconquista aragonesa a la par que de magnificencia reconocida por toda Europa,el lugar elegido sería esta maravilla del medievo enclavado en la sierra caballera (que mejor nombre). En un estado de conservació espectacular, mantiene en plenitud la imagen de aquella época de conquista frente al musulmán. Estamos en la zona de poco frecuente pero obligado paso hacía Ayerbe, a través de la mítica Bolea y fascinantes lugares como Riglos y sus Mallos en los que hoy día se hace buena escalada, rafting y deportes de aventura de todo tipo.

Haciendo una pequeña aproximación al castillo de Loarre se puede ver que es un castillo románico, situado sobre la sierra de Loarre, Aragón (a unos 35 kilómetros de Huesca). Desde su posición se tiene un control sobre toda la llanura de la Hoya de Huesca y en particular sobre Bolea, principal plaza musulmana de la zona y que controlaba las ricas tierras agrícolas de la llanura.

El castillo se asienta sobre un promontorio de roca caliza que utiliza como cimientos. Esto suponía una gran ventaja defensiva, ya que así los muros no podían ser minados (técnica habitual en el asedio de fortalezas, que consistía en construir un túnel por debajo del muro para después hundirlo y abrir así una brecha por la que asaltar). Además está rodeado por una muralla con torreones.

El castillo está en bastante buen estado de conservación (salvo la parte del antiguo castillo de Sancho III de Navarra, mucho más deteriorada) y está considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Destaca la pequeña capilla que hay a la entrada (con una increíble acústica) y la majestuosa iglesia del castillo (de la que se desconoce el paradero de las pinturas románicas) en la que llama la atención la cúpula (por lo poco habitual que es en el románico).ORIGENES

Aunque con alguna reticencia, los historiadores de la etapa romana admiten que Loarre es la Calagurris Fibulariensis, cuyos habitantes, siguiendo el ejemplo de los oscenses, ofrecieron a Julio César su amistad y una sustanciosa ayuda en trigo y hombres para luchar contra los pompeyanos del general Afranio, los cuales fueron vencidos en la batalla de Lérida, el 2 de agosto del año 49 antes de Cristo.

Se supone también que la Galagurris-Loarre (distinta de la Calagurris Nassica, que es Calahorra de Rioja) era la residencia del obispo Jenaro que, con el título de Fibularia, asistió al concilio de Elvira en los primeros años del siglo IV.

El hallazgo de monedas romanas y aún ibéricas en las cercanías del castillo demuestra la posibilidad de una población loarresa muy anterior a la alta Edad Media.

Ninguna noticia se ha conservado de Loarre durante la dominación musulmana. En las obras de restauración de la portada del castillo, al derribar la hospedería del siglo XVIII que la ocultaba, se encontró una pequeña ventana de piedra con doble arco de herradura, mainel y alfiz, correspondiente al estilo de las iglesias mozárabes de la cuenca del Gállego (Lárrede, Busa, Gavín). Está claro que el indicio es pequeñísimo, pero podría hacer sospechar si, en los siglos IX y X, Loarre sería una población cristiana (mozárabe) sujeta al castellán moro de Bolea, la más importante plaza musulmana de la Sotonera, comarca plenamente islamizada. Y bien pudiera ser que el enclave cristiano de Loarre explicase la razón de su conquista por Sancho el Mayor de Navarra dentro del quinquenio 1016-1020: este célebre rey, después de liberar el condado de Aragón (desde Ansó).

CURIOSO

desconocía profundamente hasta ahora mismo lo que sigue: El Castillo de Loarre fue protagonista del rodaje de la película El reino de los cielos (Kingdom of Heaven) del director Ridley Scott, protagonizada entre otros por Orlando Bloom, Eva Green, Liam Neeson y Jeremy Irons. El pueblo de Loarre participó en el rodaje del film haciendo de extra. El castillo puede verse en varias ocasiones durante la película. La famosa fortaleza de Acre ni más ni menos.


dilluns, 30 de novembre del 2009

Volteo de Barbastro


El barrio del Entremuro es el más antiguo de la ciudad, con calles empinadas y estrechas de trazado árabe, que aún conserva restos de la antigua muralla. Forma Conjunto Histórico-Artístico con la Catedral.

La fundación del Entremuro a partir del año 801-802 se debe al jefe musulmán Jalaf Ibn Rasid. Los musulmanes constituirán la primorosa mano de obra artesanal y campesina y su huella quedará grabada para siempre en la estructura urbana y el sistema de riegos. Su parte más elevada fue el núcleo fundacional de la ciudad de Barbastro.

La definitiva reconquista cristiana en el año 1100 no significó apenas cambios en el urbanismo de este primitivo núcleo; las calles de este barrio se adaptan a la topografía del terreno y van siguiendo las curvas de nivel. Otras calles sumamente pendientes, cortan a las primeras de forma perpendicular . Aquí todavía se pueden encontrar buenas muestras de esa arquitectura popular que tan evocadora resulta tanto en sus materiales (tapial, adobas, ladrillo, ...) como en sus formas. Arcos de medio punto para las portadas, empinadas cuestas y rincones recogidos, nos recuerdan al pequeño pueblo que fue Barbastro no hace mucho tiempo. En una zona ligeramente más baja se encuentra la Catedral, que ocupa el mismo solar que la Mezquita musulmana y el templo cristiano que la sustituyó.

La plaza de la Candelera constituye el centro del barrio y antaño lo fue de toda la población. Aquí se celebraron en tiempos medievales los esponsales de doña Petronila y el Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV.

A partir de este lugar, las calles descienden acusadamente hacia la zona de la Plaza del Mercado y arrabales. La expansión urbanística de la ciudad hacia este sector se produjo durante el siglo XVI, época que representa uno de los momentos más prósperos de la población.

El núcleo del antiguo Arrabal lo constituye un conjunto de estrechas calles y plazas, como la Plaza del Mercado, lugar donde se celebraban las ferias y mercados de productos agrícolas y ganaderos, la Calle Mayor o la recoleta Plaza de San Antonio.

En los Arrabales, el sector que entre los siglos XVI y XVIII estuvo habitado principalmente por labradores y jornaleros, todavía se pueden encontrar buenas muestras de arquitectura doméstica popular, cuyo rasgo más característico son los amplios miradores que se abren al mediodía.

Se puede afirmar que aquí nació el nuevo Barbastro y desde el Arrabal comenzó la expansión de la ciudad. Esta zona es la de más reciente creación, ya que se desarrolló a partir de los años 50. Como su nombre indica, ha sido ésta la zona en la que se ha llevado a cabo el gran ensanche y expansión de la ciudad, de tal forma que por su fisonomía, trazado y modernos edificios, puede hablarse del Barbastro moderno.

La población que se instaló en el barrio del Ensanche en la década de los años cincuenta estaba constituida, sobre todo, por parejas jóvenes que no encontraban vivienda en la ciudad antigua, intensamente ocupada. Poco después, a finales de los cincuenta y sobre todo en la década de los sesenta, serán emigrantes que acudirán allí atraidos por las importantes obras públicas que en estos años se acometen (Pantano de El Grado y Canal del Cinca), y posteriormente se irá incrementendo el traslado de quienes proceden de las comarcas altoaragonesas, que sufrieron en los sesenta y setenta un intenso éxodo rural. Durante los años sesenta se produjo una aceleración en el incremento de la población, pasando Barbastro de los 10.227 habitantes en 1960 a los 14.112 de 1969.

Barbastro a raiz de este crecimiento urbano "salta el río" y se configura como una ciudad que se extiende a ambas márgenes, antigua en una y moderna en la otra.



a mí tio abuelo Gabriel Granada que vivió en Barbastro hasta los 101 años

más información en www.barbastro.org

dimarts, 3 de novembre del 2009

Villa Fortunatus (I)

Des de fa molt temps en passar per allí tenia pendenta una visita de cortesia a, si me dixeu, la més important Villae de tipus tardoromà d' Aragón i segurament de les millor conservades de la península. Lo seu emplaçament al llit del riu Cinca i voltada de l' horta de Saidí i fraga contribuïren força alhora de crear est empori comercial.

Possats a hipotetitzar i pendent de fer un analisi més aprofundit, pel que jo sé, les villae tardoromanes com aquesta fien de centre congregador de les diverses activitats agrícoles de la població lindant. Entre el final del segle II i el IV les gents benestants de les ciutats buscaen en lo camp, i guarnits de la seua pròpia guarda personal, la protecció devant les incursions bagaudes de finals de l' imperi.

La debilitat del govern romà deixava aquestes poblacions cada cop més a la seua sort i tant els espais, temples i càrrecs públics, que en temps anteriors eren ocupats pels aspirants a les esferes superiors i que pagaven de la seua butxaca els diners necessàris concients de la fortuna que guanyarien després, anaven essent abandonats i renunciant a la càrrega que representava per fer la seua fortuna particular en el camp. Aquests espais, amb el temps, serien ocupats per la gent cumuna i tancats entre muralles donant lloc a les atapeïdes ciutats medievals.

Doncs vet aqui tenim un món bassat en la ciutat i la seua administració que s' enfonsa en una etapa de foscor i poder cada cop més local. Els que mantenen un cert poder i riquesa marxen al camp per establir la seva pròpia hegemonia local establint un sistema d' intercanvi comercial i control del territori des de les seves villae...

descripció.- Destaca en el conjunto el gran espacio dedicado al jardín-patio interior, de 350 metros cuadrados, cuando suelen ser de 60, con estanque y rodeado de columnas de orden corintio de las que se conservan dos capiteles: uno en el mismo escenario y otro trasladado al Palacio de los Moncada, en Fraga. Ese patio columnado que da a las diferentes estancias es el precursor de los posteriores claustros de los monasterios.

En el año 1879 hubo una riada que cambió el curso del Cinca a su paso por Fraga y dejó al descubierto elementos cerámicos de terra sigillata, teselas y otros vestigios que alertaron sobre un posible yacimiento romano. Las prospecciones del notario Enrique Tejerizo sacaron a la luz una estatuilla funeraria dedicada al dios Atis y un delfín de alabastro, que fueron comprados por la DGA.

Hasta 1926 no comenzó la verdadera excavación en la que, bajo un campo de olivos, fue surgiendo una gran villa romana del siglo IV muy completa, con suelos pavimentados por mosaicos, algunos dedicados a las estaciones del año, de los que destacaba uno con un crismón cristiano y una inscripción a cada lado: FORTUNATUS, el nombre del dueño. En 1936 pararon las excavaciones por la guerra civil y en los años 40 los mosaicos se llevaron al Museo de Zaragoza.

El yacimiento estuvo olvidado hasta los años 80 en que se reanudaron las excavaciones de forma sistemática, dirigidas por Francesc Tusset. Destaca por tener incorporada una basílica paleocristiana y una necrópolis visigoda del siglo VI, junto al complejo de habitaciones (los dormitorios, las salas de protocolo, el peristilo del jardín con 22 columnas, las termas y un baptisterio, entre otros).

Ací teniu unes bones fotos http://www.romanicoaragones.com/33-Bajocinca/990467-FragaVF.htm i os recomano una visita.

dimarts, 6 d’octubre del 2009

El castillo de Monzón (I)



Rodeada por los ríos Sosa y Cinca, la escarpada colina sobre la que se alza el imponente castillo templario, debió ser colonizada en época ibérica, al menos lo fue el cerro próximo de Las Celias, importante yacimiento iberorromano de Tolus o Tolous, cristianizado con el santuario Virgen de la Alegría.

Los árabes llegan a Monzón en el 714, llamándole Monzones. Su enclave en el límite de los distritos de Huesca y Lérida sirvió para provocar algunos enfrentamientos entre los poderes respectivos. En el año 872, Is-mail de la familia Banu Qasi de Zaragoza capturó al gobernador de esta ciudad y luego ocupó la población de Monzón, mientras su hermano Mutarrif se apoderaba el mismo día de Huesca, era de los Banu Amrus, dominando así la Marca Superior.

La reacción de la jefatura cordobesa propició que en el 873, Jalaf, señor de Barbitaniya, asaltara Monzón entregando a Ismail al emir Muhammad. Puesto en libertad Ismail volvió a Monzón con ánimo vengativo, ingeniándoselas para casarse con la hija de Jalaf; al nacerles un hijo invitó a su suegro y ocho cuñados, apresándolos y matándolos a todos. El cronista al-Udri registra actividad bélica en Monzón en el primer tercio del s. X, y en s. XI pertenecía a los Banu Hud, ocupando la ciudad el Cid Campeador al frente del ejercito musulmán de al-Mutamin de Zaragoza -1083-, "sin que el rey Sancho -Sancho Ramírez- que lo presenciaba todo se atreviese a dar un paso para impedirlo".

La gran ofensiva sobre el Cinca encabezada por el infante Pedro logró ocupar las plazas fuertes de Estada, Estadilla y Monzón -1089-, siendo distinguido con el título de rey de Monzón. Pero en una de sus aceifas los musulmanes se adueñaron nuevamente de la población. Recuperada por don Tizón, probablemente cayó en manos almorávides en 1126, entregándola al conde Ramón Berenguer III de Barcelona que lo pudo devolver en la entrevista sostenida con Alfonso I -1127- en el castro de Calasanz). En 1130 figura como léñente García Ramírez futuro rey de Navarra y nieto del Cid.

A la muerte de Alfonso I -1134- la villa fue concedida como señorío a un ricohombre llamado Tizón, designando en aquel tiempo al castillo Mont Tizonis en consideración a su nuevo señor, del que podría derivarse el nombre de Monzón.
Agarrándose al extraño testamento del Batallador, la orden del Temple recibe de Ramón Berenguer IV, que gobernaba en Aragón desde 1137, los castillos de Monzón, Chalamera y Mongay, convirtiéndose así el castillo de Monzón en la principal encomienda del Temple en el reino aragonés. Los templarios inician en 1143 la transformación de la fortaleza en convento, siguiendo las pautas austeras de los cisterciense.

Una etapa trascendental en el devenir del castillo le une a la infancia de Jaime I, pues aquí permaneció en total aislamiento entre agosto de 1214 y tal vez junio de 1217, encargándose el gran maestre del Temple Guillen de Montredón de su tutela. Acompañado de su primo el conde de Provenza estuvo en situación de encierro, casi prisionero, durante dos años y medio. Con nueve años fue proclamado rey, saliendo de estas venerables piedras con rumbo a Zaragoza, aunque durante toda su vida seguirá profundamente unido a la orden templaría y fortaleza de la villa.