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divendres, 8 d’agost del 2014

Nuestro Uroel-Oroel

preciosa foto de cuarzo feldespato y mica



















Con permiso de Valentín Mairal republico un comentario que me dejó hace unos dias en el bloc sobre este precioso monumento de la naturaleza que es la peña Oroel y, más concretamente, sobre el orígen de su nombre acompañado por esta magnífica fotografia de cuarzofeldespatoymica, un bloguero al que recomiendo visitar. 

SIGNIFICADO DE URUEL-OROEL: partiendo de la base que hasta hace medio siglo se he  visto escrito Uruel y que los lugareños lo sigen llamando así en fabla, hay teorias para todos los gustos:

1 “AUREOLUS”.A finales del siglo XVIII Carlomagno con el objeto de defender los territorios del Alto Aragón del avance musulmán, designó como conde de a un tal “Aureolus”. Nombre que aun se conserva  en catalán (Oriol).

2.    ”AURUM”  del latín oro, (brillar como el oro). En este sentido, resulta curioso el parecido de la raíz del topónimo con el “Picu Urriellu”, nombre con el que designan los lugareños al Naranjo de Bulnes, del que se dice que se llama así, Naranjo, por su color rojizo al atardecer.

3.  La raiz “OR/UR” nos lleva a pensar en un nombre prerromano “ur”(altura) o  en un  hidronímico, en algo relacionado con  el agua, como se dice en vasco( “ur”=agua) o ( “itur”, “tur”=fuente) como es el caso de los Montes: Urbasa, Urbión, Urbia, Urzan etc... Tampoco se puede descartar la palabra griega “oro”que significa montaña ej. orografia. ¿La teoría que más me gusta? (la 2). ¿La más popular? (la 1). ¿La más probable?(la 3)

dilluns, 29 de març del 2010

Orante, uno de aquellos lares


Provincia de Huesca, comarca de la Jacetania. Ctra. entre las poblaciones de Jaca y Sabiñánigo. Localidad situada a 931 metros de altitud, en la vertiente oriental de una meseta conocida como El Cerristón de Orante, entre los campos de cereal de la Val Ancha y con los Capitiellos al sur (formación geológica que separa la Val Ancha de la Val Estrecha).

Formó parte del municipio de Espuéndolas hasta la incorporación de éste a Guasa en 1964. Dos años después pasó al ayuntamiento de Jaca. En 1495 el fogaje mandado realizar por Fernando el Católico en todo el Reino de Aragón le otorgaba un fuego. En 1900 tenía 31 habitantes, los mismos que tenía en 1857. En el siglo XX su población fue decreciendo. En 2003 contaba con 6 vecinos.

Reducido núcleo urbano en torno a una calle principal que conduce a la iglesia. De ella parten otras dos hacia el sur, en pendiente, donde se ubican las dos casas habitadas permanentemente. Son Casa Simón, de bello patio empedrado con guijarros, y Casa Tejedor, con balcones en el piso principal y conocida por los dos relojes que menciona una copla popular.

“Cuatro casas tiene Orante, y cinco con la Abadía,
en todas tienen reloj para tocar a mediodía
y en casa Teixidor dos para mayor fantasía”


Otras casas de interés son la de Juan de Orós, ahora almacén, y un notable edificio fechado en 1719. Quedan también bordas y pajares, algunos ya hundidos.

La iglesia parroquial de Santiago Apóstol, de nave única rectangular, fue románica en origen, pero sólo queda de ella el crismón de la portada. Ésta fue retocada a modo de arco conopial gótico en el siglo XVI, probablemente el momento en el que se edificó una cabecera recta y la torre campanario, de escasa altura y aspecto fortificado, con aspilleras, que contrastan con un vano conopial de aire señorial. En el siglo XVII se procedió al abovedamiento en cañón de la iglesia (1621) y se realizó el retablo mayor barroco. Sobre la antigua portada románica luce aún la placa con el Agnus Dei coronado, emblema del monasterio de San Juan de la Peña.

Al oeste de la población, en la cota más alta del término, se alza solitaria la ermita de San Benito, de factura popular, consagrada en 1774. Desde este tozal o cerro de San Benito se llegan a divisar más de cuarenta pueblos de la Jacetania, Jaca y la vega del río Aragón, y, en palabras de Pascual Madoz, “en días claros, hasta el monasterio de Leire en Navarra”.

Las fiestas del pueblo se dan para San Benito de Orante, el 20 de Marzo, en la celebración del equinoccio de primavera con una hoguera nocturna.

Aunque su existencia está atestiguada documentalmente desde el siglo XII, son escasos los datos que se conocen de Orante. Entonces era propiedad del rey de Aragón, aunque su iglesia perteneciera al abadiado de San Juan de la Peña, como quedaba confirmado en 1179 por el papa Alejandro III. El rey Martín I incorpora en 1397 la población al concejo de Jaca, que era ciudad realenga, para costear la reparación de sus muros y puertas. Su pertenencia a la Corona fue confirmada por los reyes en 1466 y 1533. En 1778 continuaba siendo de realengo.

Ahora entramos en la escepcionalidad del lugar, inmejorablemente relatada por Ricardo Mur, párroco de Biescas, que en su libro Montañas Profundas relata las diversas teorías sobre las fuerzas telúricas de la zona que convergen sobre la Ermita de San Benito. Le conozco personalmente y me ayudó en su dia a realizar un trabajo sobre los pueblos preromanos y en concreto el jacetano.

A unos 500 metros al W de Orante, sobre la punta del Cerristón, a 967 metros de altura, se levanta la ermita de San Benito.

La ermita no tiene nada de particular, pero el lugar, ya de por sí, merece una visita. El Paisaje, que abarca desde el Collado de Fablo hasta la navarra Yesa, es inmenso, pudiéndose contar más de cuarenta pueblos. Está justo en la divisoria de aguas entre el Aragón y el Gállego, tanto es así que media iglesia vierte hacia un río y la otra media hacia el otro. Y la misma ermita es "muga" de tres términos: Orante, Navasa y Bescansa.

Pero es con relación al sol, donde la ermita de San Benito muestra toda su espectacularidad. Sólo hay cinco santuarios benedictinos en esta Montaña. Estos, puestos en un mapa y unidos por líneas, forman una equis.

Pues bién, si nos situamos en la ermita de San Benito de Orante, el día del solsticio de verano observamos que el sol sale por San benito de Erata y se pone por San Salvador de Leyre. Si lo hacemos el dia del solsticio de invierno, observamos que el sol sale por Santa Maria de Ballarín y se pone por San Juan de la Peña.

El investigador, opina que esto no es mera casualidad y tiene una teoría al respecto.

Orante (topónimo indoeuropeo, de "oros"= montaña) fue un observatorio astronómico-solar desde tiempos remotos, cuando menos desde los celtas. Restos arqueológicos del bronce atestiguan la presencia humana en el lugar, por lo menos a principios del I Milenio A.C. En el siglo XI, los benedictinos, por encargo de la monarquía, fueron quienes "de facto" evangelizaron estas montañas y vertebraron muchos sistemas territoriales y sociales que aún hoy pueden verse.

El ejemplo de Orante es uno de los más claros de cristianización de viejos cultos solares. Sabido es que, la iglesia se implantó en estas tierras asimilando los cultos que en ellas imperaban y aprovechando el amplio mundo cultural y simbólico de los indígenas pirenaicos.

Todavía hoy, 21 de marzo, antiguamente fiesta de San Benito, dia de comienzo de la primavera, se celebra en Orante una romería. La noche anterior se enciende una buena hoguera como corresponde a una buena fiesta equinoccial.

dimarts, 17 de novembre del 2009

El Culte a la Natura

La màgia de la terra

No acabo d’ explicar-me el per què, però hi ha certs llocs que provoquen una atracció i fascinació tal sobre el ser humà que, qui sap i pot captar la seva energia, queda atrapat pel pol d’ atracció que genera. Jo mateix vai néixer a Barcelona però des dels tres mesos m’ han pujat per aquelles zones regularment, a la que juntavem quatre dies de festa agafavem el cotxe i cap allà, des de llavors vai quedar enganxat com si de tel.la d’ aranya es tractés.

Per altra banda, dintre d’ aquests llocs, existeixen punts concrets on l’ atracció és superior i on és imposible escapar al seu encís. Són llogarets en els que, al llarg de la història, en un moment o altre, han sigut segellats per fenòmens com el megalitisme, les fonts curatives, els boscos sagrats, ermites, santuaris, romerías, successos extraordinaris, etc. Aquests llocs acostumen a estar marcats amb pedres o construccions sagrades. Sovint hi trobem la presència benedictina i les llegendes de Verges aparegudes i trobades, sobretot les que tornen al seu lloc d’ origen després de ser traslladades pel poble a llocs més accesibles.

Sense deixar de banda els camins telúrics, rutes sagrades que uneixen megalits, catedrals, santuaris, fonts i certes zones geogràfiques. La més coneguda és el Camino de Santiago. Altres són la del Sant Grial, la de San Úrbez, les del Romeros de Santa Orosia, algunes de tranhumants, etc.

Les pedres i les roques

Per a l’home pririnenc –i pels antropòlegs també- les pedres i les roques tenen tanta vida com la pugui tenir una persona, un cérvol o un cajico(1). L’ indígena pirinenc molt abans de la indoeuropereització d’ aquestes muntanyes, va centrar la seva cultura i religió en principis com la vida, la mort, la fecunditat, la fertilitat i la salud, concretant-los a través de les pedres, megalits, coves, que al cap i a la fí no són altre cosa que l’ interior de les roques. El Celta va aprofitar els coneixements de la pedra i els va perpetuar reutilitzant megalits, muntanyes sagrades, pedres curatives, pedres màgiques,etc. Si és realment un element viu, si és sagrat es perquè representa, és una concentració de l’ element terra, del que surt la vida i al que torna. Perquè la terra és la mare de tota carn i el vincle entre l’ home, la natura i l’ esperit.

Encara conec pastors que utilitzen les pedres per tractar alguna afecció seva o dels seus animals (el meu besavi). Alguns picadors escullen i palpen suaument les pedres abans de treballar-les. Els hi demanen permís, tenen cura i les embelleixen. La pedra agraïda és deixa treballar plàcidament.


(1)Un cajico és un roure en fabla

dilluns, 15 de juny del 2009

Fonz d'o Yaka - bellugá d' os poblles-

Les migracions i l’ enigma

Per la Bal de l’ Aragón penetran pobles indoeuropeus que porten el culte al sol i el ferro. Són els Celtes que s’ aniràn desplaçant tribalment creant establiments poblacionals en llocs com Guasa, topònim que prové de gortia i que significa arbust, o a Berdún o Embún. Aquests grups celtes es van distribuint per tota la zona i seràn gent en moviment en quant es vagin empenyent els uns als atres. Així passen per les terres de Jaca els Eburones de camí a la Bal de Yebra de Basa i per la Bal del Aragón baixaràn els Suesetans, un poble gal-belga que atravesarà la zona de Jaca entorn al any 600 b.p, de camí a Berdún i posteriorment a les Cinco villas.

En aquest moviment de gents ens trobem amb l’ establiment de població a la zona jacetana, que per alguns autors pot arribar a controlar més de mil persones. Un grup que no sabem massa d’ on prové i que –a vista de la seva evolució- acabarà essent un poble de cultura ibera. Estem al devant d’ un dels enigmes més notables de la protohistoria de la península i necessito recuperar el que el professor Bosch escrigué al 1932 i 1949, per poder entendre la magnitud de la incognita.

Pot ser que, com va escriure al 1932 el professor Bosch “acaso el problema más difícil de todos los de la etnología del Norte de la península es el de los iacetanos, si es que realmente son ibéricos e idénticos a los aquitanos. En tal caso, únicamente puede ser un grupo avanzado de éstos que se asentó en el Pirineo aragonés cruzando los pasos de Canfranc, y entrando en una bolsa sin salida en los valles de Jaca, entró en el Pirineo y la Sierra de la Peña, probablemente las salidas naturales a Occidente les fueran cerradas por los vascones y por el Este las bajadas del Cinca les fueran obstaculizadas por los ilergetes de la llanura de Huesca”.

La tesi imperant en aquells moments es fonamentava en l’ evident parentiu entre els (Akkitanoí, en grec) i els jacetans (iakketanoí, en grec).Però no duraria molt ja que al 1949 el mateix professor Bosch es pronunciava per considerar que els jacetanos eren una migració d’ un grup humà d’ ibers, provinents de la Vall de l’ Ebre i que no només poblarien Jaca sino que pujant per la vall del Aragón acabarien a l’ altre costat dels Pirineus. Les dues possibilitats continuen obertes, estant molt clar que es tracta d’ un grup humà que es va establir en la zona de Jaca i que va acabar asimilant l’ iberisme, i la cultura ibèrica.

Recullen el mosen Sangorrín una teoria formulada per Francesc Piferrer, al que cita com a eminent arqueòleg, i que es centrava en reconeixer que el primitiu topònim de Jaca va ser Yaca, vinculat al món cèltic. El text deia així: “ su nombre revela que pertenece a las poblaciones que fundaron los primeros pobladores de la península. Yaca ofrece dos radicales célticas, primitivas i orientales. “Ya” significa Sol, considerado como dios, y “Ca” Lugar, es decir “el Lugar del Sol”, la Tierra del Sol…” En aquest grup d’ autors que el vinculen a lo cèltic està Lourdes Albertos que –al 1973- apropava la denominació de Iakka (tal com denomina aquesta ciutat Ptolomeo en les seves llistes) al celta “iaccos”, que significa “curar”, vinculat amb la salut.

divendres, 12 de juny del 2009

As Maitinadas d' o Pirineo Central

Os primers pobladors

No sabem ni la seva intensitat ni la seva cronología per falta de jaciments excavats, però podem apuntar tímidament que – en aquesta zona del Pirineu Central- potser existeixin alguns vestigis que permeten parlar de poblament en el paleolític inferior. El que sí està clar és la vinculació de l’ home amb la terra a partir del Neolític, vinculació que es manté en rituals agrícolas i en el substrat d’ algunes llegendes que ens parlen de “lenguas d'o rayo”, de “piedras d'o trueno”, que no son altre cosa que restes de silex tallats a les quals es referia Ramon Sender quan parlava de creences populars que buscaven les restes dels llams que es petrificaven quant penetraven a la terra.

L’ arribada del metall a aquestes terres deu de ser un aconteixement important, a simple vista per les manifestacions que ens queden d’ ella: el món megalític dels dòlmens que s’ amaguen a la bal del Aragón i que es vinculen a cultures pastorils movent-se per aquestes terres amb la transhumancia. Aquests pastors itinerants, que tot just arribaven a superar els trenta anys amb les dentadures castigades per les restes de terrissa dels seus molins per al cereal, van anar aixecant una arquitectura de carácter conmemoratiu en torn al qual se celebraven els rituals funeraris, acompanyats de grans fogueres.

Les terres de la zona del Camp de Jaca segurament van constituir un espai d’ expansió. No ho sabem, però podem suposar que en elles es van establir els poblats d’ estiu amb cabanes constuides amb branques, pells i fustes, que permetien viure de forma diferent a les coves o abrics rocosos. Estem en una terra que es caracterítza per se un bon corredor de comunicacions, raó per la qual aviat es van trobar aquests pobles ramaders amb nous grups humans que arribaven atravessant els passos pirinencs.