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dijous, 14 d’agost del 2014

El Loporzano de Diego Aísa Moreu

Maria Jesús Vicén nos invitaba a pasar el día a Loporzano, uno de esos encantadores pueblos de la Hoya y del denominado comunmente "somotano oscense" limítrofe entre otros a la sierra de Guara y a la conocida por los escaladores zona de Vadiello, un sinfín de vías abiertas y por abrir que aguardan el lance de dedo, el tascón o la presa de personas de todo el mundo.

Descubrí, como habitualmente, que hay mucho más allá de lo que percibe la vista o lo que hemos escuchado a tientas sobre lo que realmente es un lugar. La extensión del municipio es apabullante, contempla un conjunto de pequeños núcleos extendidos sobre la planicie a unos 400 m de altitud. Más adelante incluyo la pobre pero útil descripción que realiza wikipedia. Sus casas son de una gran dignidad, antigua y sobre la que se posan siglos de existencia, tal es así que algunas no lo han soportado más y quedarán para el recuerdo de pocos, tal vez nadie.

Casas como la de los Aísa, esta si, recuperada del pozo del olvido, comenzando a contar a partir del siglo XVII, acumulando historias apasionantes des del punto de vista del autor. No me atrevo a desvelar muchas de ellas por respeto a la familia que tan amablemente nos atendió pero si me he permitido añadir a la enciclopedia el nombre del padre de la familia, Diego, un filosofo puro admirado por mi padre, del que destaco su obituario en las últimas líneas. Alcalde de la localidad, por vocación y por entrega a su pueblo, que recoge la estima y respeto en una placa de la plaza que lleva su nombre.

Loporzano, además, ostentaba la "tenencia" como se destaca en su página web, una figura que desconocía y que se usaba durante los tiempos de la Corona de Aragón para emplazar a un "barón" destacado por el rey, que en su nombre debía apercibir y cobrar en todo caso los impuestos. Extraigo de la web del pueblo la siguiente exposición:

Las tenencias de Santa Eulalia la Mayor
La "tenencia" fue una institución netamente aragonesa, en tanto que en Cataluña existió la similar de la "veguería". No hubo "veguerías" en Aragón como no hubo "tenentes" en Cataluña, aunque pudo haber, y los hubo, tenentes catalanes, navarros y franceses, pero en tanto en cuanto eran "tenentes" de Aragón y las detentaban en nombre del "rey de Aragón", no del rey de Francia, del de Navarra o del conde de Pallars.

Esas "tenencias" aragonesas llegan hasta comienzos del siglo XIII, incluidas las de las tierras al Este del río Cinca, precisamente hasta el río Noguera Ribagorzana. Si desaparecen en el siglo XIII no es porque las tierras pasaran a ser catalanas, sino porque desapareció la institución como tal, en esta zona y en el resto de Aragón.

El “tenente” era el representante del rey, y por lo tanto procedía de una familia principal, o vinculada al monarca; es decir que formaba parte de la minoría de los "barones", que son los que tenían el derecho de acceso a las "honores reales", lo que significaba de facto la posesión de casa, tierras, y hombres sujetos a las mismas . Su misión era complicada, porque debía atender asuntos en ocasiones que no le eran propios, como el cobro de impuestos anuales, una labor que correspondía al merino, o bien el cobro del "censo" (novena, delgada y galleta) en algunos lugares pequeños y apartados, pero pertenecientes al rey, así como en otros dependientes de la nobleza menor de los infanzones, cobrar a los campesinos y siervos; si bien su principal misión consistió en administrar justicia; y organizar la defensa del territorio y de la fortaleza en la que residía, amen de otros castillos que pudiera tener así mismo asignados . Por todo ello la figura del “tenente” resulta esencial, para comprender la ordenación territorial, jurídica y militar, desde fines del siglo X, a los comienzos del siglo XIII. 
Estamos ante un pueblo que dominaba un territorio o tenencia en nombre del rey, esto se refleja en la fortaleza de sus casas con blasones y portaladas de gran categoría para su tamaño. Casas que recuerdan un pasado próspero, con una destacada economía agrícola. Este hecho junto con el esfuerzo de las últimas generaciones por reconstruir, con mucho tesón, aquella antigua estampa, resulta un pueblo encantador que incluso contiene sorpresas como una floreciente empresa de confección de decorados de diversas películas y anuncios con hasta 40 empleados o una panadería reconocida en toda la comarca por su excelente pan. 
Es decir, conviven en este mismo pueblo, la historia, el presente, el futuro y el recuerdo que dejan un poso apreciable en esta rápida visita que espero volver a repetir.

  • El municipio de Loporzano se encuentra a unos 8 Km de Huesca, en plena Comarca de la Hoya, con una población de 563 habitantes en2011 y una superficie de 168,6 Km².
Parte de su término municipal está ocupado por el Parque natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Localidades incluidas

Localidades limítrofes

Al norte con Nueno. Al oeste con Casbas de Huesca. Al sur con Ibieca,Siétamo, Alcalá del Obispo y Monflorite. Al este con Huesca, Tierz yQuicena.

Historia

Economía

  • La economía se basa fundamentalmente en la agricultura.

Últimos alcaldes de Loporzano

PeríodoAlcaldePartido
1979-1983José María Ordás Vallés3UCD
1983-1987
1987-1991Diego Aisa Moreu
1991-1995
1995-1999
1999-2003
2003-2007Celia Carrera RamónPAR
2007-2011Celia Carrera RamónPAR
2011-2015Jesús Luis Escario Gracia4PP de Aragón

Iglesia parroquial dedicada a San Salvador. Fue realizada por Hernando Abadía entre 1598 y 1601, si bien se ampliaría en el siglo XVIII. La planta de una nave con capillas laterales, de las cuales las del lado de la epístola están comunicadas entre sí. La bóveda de crucería de yeso endurecido en cuatro de sus tramos y estrellada en el presbiterio. La torre de cinco cuerpos cúbicos y capitel octogonal. Sobre la fachada lateral, curiosa lápida funeraria de tipo popular arcaizante. La entrada al templo se realiza por una portada de medio punto sin adornos, acentuando el carácter sobrio de la fachada.

Fiestas


PROFESOR. FALLECIÓ EL DÍA 11 DE DICIEMBRE EN ZARAGOZA, A LOS 66 AÑOS

El oscense Diego Aísa Moreu, profesor emérito de Filosofía y experto en Historia del Pensamiento Filosófico y Científico, falleció el pasado martes en Zaragoza a los 66 años. Estaba casado con María Jesús Vicén Ferrando, doctora en Pedagogía y profesora en la Facultad de Ciencias de la Educación, y tenía dos hijos. Las honras fúnebres se celebraron en Loporzano (Huesca), donde había nacido.
Estudió la carrera de Filosofía en la Universidad de Barcelona. En 1972 obtuvo una beca de la Fundación Juan March para ampliar estudios en el extranjero, en la universidad alemana de Munich, donde desarrolló el proyecto Inducción y teoría de la probabilidad. Introducción a la lógica inductiva.
Su tesis doctoral, leída en 1989 en la Universidad de Barcelona, versó sobre La lógica inductiva probabilitaria de Radolf Carnap y la lógica inductiva neoclásica de L.J. Cohen. Semejanzas y diferencias.
Diego Aísa fue profesor en la Facultad de Ciencias Humanas de la Educación de Huesca, donde impartió las asignaturas de Historia del Pensamiento Filosófico y Científico, y Filosofía.
A su labor docente y de investigador hay que añadir los libros, ensayos y escritos en diversas publicaciones. Entre otros, La filosofía mecánica de Descartes, Boyle y Huygens, en Thémata, revista de Filosofía. Ejemplar dedicado a La Filosofía de los Científicos.
Alternativas para una fundamentación lógica de la lógica inductiva en R. Carnal, en Teorema, revista internacional de Filosofía. La ciencia experimental en Roger Bacon: traducción, interpretación y notas de la parte sexta del Opus Maius de R. Bacon.
Las raíces de la cultura europea: ensayos en homenaje al profesor Joaquín Lomba. La importancia del conocimiento científico en el marco de la doctrina del conocimiento. Aspectos didácticos de filosofía.
Fue colaborador del informe Diez años de investigación e innovación en enseñanza de las ciencias. Investigación sobre Teoría y Didáctica de la Ciencia, dirigido por Tomás Escudero.
También presentó ponencias en congresos, como Roger Bacon, eslabón relevante en la tradición científica que va de los griegos a la revolución científica de los siglos XVI-XVII. Actas del I Congreso de filosofía medieval 1992. Ciencia y filosofía moral en Roger Bacon. Actas del II Congreso Nacional de Filosofía Medieval, 1996.
Otras de sus obras son: El razonamiento inductivo en la ciencia y en la prueba judicial. (Prensas Universitarias, Zaragoza, 1997). Fuentes documentales de la obra pedagógica de Mariano Carderera y Potó, escrito con María Jesús Vicén Ferrando, y el libro de texto El hombre y su universo (Filosofía de 3° de BUP).

dijous, 12 d’agost del 2010

La ciudad que vió Pío Baroja (notas)

En la primavera de 1931 andaba Pío Baroja por Jaca siguiendo para un periódico madrileño el desarrollo de los juicios que se celebraban en el cuertel de la Victoria contra los implicados de la insurrección republicana del 12 de diciembre de 1930. El escritor vasco no perdió el tiempo durante su estancia en la ciudad, paseó largamente por sus calles, conversó con los vecinos e hizo acopio de todo tipo de detalles. Pocos meses después, ya en 1932, entregó a la imprenta una novela, que dio en llamar "El cabo de las tormentas" y cuya acción transcurría en parte en Jaca, con la sublevación de Galán de telón de fondo...

[...] Por aquellos tiempos Jaca era la cabecer de un partido judicial que censaba a una población de derecho que rondaba los 40000 habitantes. Un total de 77 municipios, que englobaban a 264 entidades de mayor o menor fuste, dependían administrativamente de ella y su protagonismo comercial se extendía desde la zona más occidental de la provincia, en el valle de Ansó, hasta la Guarguera y el Sobrarbe, entonces rebosante de actividad y con una población considerable. La importancia de Jaca como referente comarcal la refrendaba cada viernes el mercado que se celebraba en la actual plaza de la Catedral, que se extendía en realidad por todo el casco viejo, y que concitaba la atenció de cientos de personas, venidos desde cualquier punto de la comarca para vender un fajo de leña, comprar un "macho" o simplemente disfrutar del ambiente de fiesta que traía consigo la cita semanal[...]

El arco iris [...] Su dueño era Nemesio Quintanilla, hermano del director de EL PIRINEO ARAGONÉS Francisco de Quintanilla, y en este semanario se anunciaba todas las semanas. Su sentido del oportunismo comercial sería evidente en los años siguientes. en mayo de 1931 nada más proclamarse la II República, ofrecía "corbatas y cinturones trecolores a 1,90 y 2,50 pesetas respectivamente" (para haceros una idea, mí abuela como esposa de combatiente en el bando Nacional cobraba 3 pesetas diarias). En noviembre de 1936, con una situación política radicalmente diferente, insertaba este otro anuncio: "¡Viva España! En El Arco Iris hay para la venta cinta nacional de todos los anchos" [...]

[...] En la calle Echegaray abría además sus distinguidas puertas el Casino de Jaca, llamado también Gabinete de Recreo, y que Pío Baroja pintó así en la novela antes citada: "El casino, un caserón grande, de una calle estrecha, se encontraba lleno de militares. En el guardarropa no se veían más que gorras de plato, gabanes y gabardinas". En efecto, el casino era el punto de cita de los sectores pudientes jaqueses y allí alternaban los numerosos jefes y oficiales repartidos por los tres cuarteles de la localidad con el reducido grupo grupo de personas que atesoraban el poder político y económico de la ciudad. Según el capitán Sediles, que participó con Galán en la sublevación de 1930, "a él iban todos los "carcas" de la ciudad, incluyendo a los militares. () Se hablaba de los temas idiotas: las chicas de fulanez o de Menganez y las reformas urbanas"[...]

[...] El tercer casino de la época también ha llegado hasta nuestros días: la Unión Jaquesa. De su primer emplazamiento en la calle Mayor pasó a su actual localización y fué también escenario de una actividad incesante, focalizada casi siempre en el teatro que por entonces atendía Antonio de Padua Tramullas. El Casino Unión Jaquesa -en palabras de Juan Lacasa Lacasa- reunía " a unos cuantos eruditos e intelectuales que querían mezclarse con el proletariado y la clase media, haciendo así como una cosa más popular y extensa". Lo cierto es que la Unión Jaquesa podría estar a medio camino entre el elitismo del caserón descrito por Baroja y la militancia de "La alegría juvenil" y durante el quinquenio republicano fué escenario de fogosos mítines multitudinarios y de visitas destacadas de personalidades de la esfera cultural, muchas veces relacionadas con los cursos de verano de la Universidad de Zaragoza. [...]

[...] El otro establecimiento curioso, muy própio de una época en la que solo los más pudientes tenían en casa un cuarto de baño, eran los baños públicos, situados al final de la calles de Cambras. Allí, en la esquina de casa "Mamatina", habían unas piletas similares a las actuales bañeras y por un módico precio los jaqueses podían utilizar el agua que en grandes calderos calentaban las mujeres que explotaban el negocio. Al lado habí también un lavadero y en el solar que luego albergó la fábrica de Agromán se disponían los tendedores. [...] A pesar de esta abundancia de establecimientos comerciales lo cierto es que la mayoría de los 7000 habitantes que había en la Jaca de 1930 tenían su fuente de ingresos en la agricultura. Había también algunas pequeñas industrias en la ciudad pero su poca envergadura no les permitía ofrecer más que un reducido número de puestos de trabajo[...] "Juan Lacasa y Hermanos" tenían una fábrica de chocolate en la calle Obispo y la familia Ipiens otra en la Mayor; La fábrica de lejía "nieve" en la del Carmen; existían también dos alpargueterías y una de pasta; la fábrica de ladrillos, con una destacable chimenea de 40 metros con una treintena de trabajadores[...]

[...] En términos militares, la ciudad gozaba de la consideración de "plaza fuerte" con una guarnición lijeramente superior a los 1000 hombres. Se Hallaban repartidos entre la Ciudadela y los cuarteles de Estudio y Victoria, que acogían respectivamentes, una batería de artillería, el batallón de Montaña La Palma nº 8 y el Regimiento Galicia nº 19. Después del 12 de diciembre, la guarnición del Regimiento Galicia fue trasladada a Barbastro en castigo por su adhesión a la intentona republicana y casi todos sus oficiales fueron juzgados y recluidos en prisiones militares. En las cercanías de la ciudad se levantaban además dos fuertes, el de Rapitán y el de Coll de Ladrones, dotado con una docena de hombresal mando de un oficial[...]

[...] En el terreno educativo, la iglesia ejercía igualmente el papel destacado y disponía de varios colegios en la ciudad. El alumnado masculino se repartía entre los Corazonistas y los Escolapios. Los Escolapios, la institución educativa religiosa con más raigambre en la ciudad, estaban en el entonces casi bicentenario edificio de la calle Mayor y ofrecían también la posibilidad de obtener el bachillerato. El alumnado femenino tenía la posibilidad de acudir al colegio de Santa ana, en la calle del coso. Además de estas ordenes religiosas en la calle Bellido estaba el colegio mixto de los "protestantes", como se conocía a la " Misión Francesa del Alto Gallego" que tenía en Jaca la Iglesia Evangelica Española desde 1920. Estaba dirigida por el reverendo Salvador Ramirez y "acogía a los alumnos que no tenían plaza en las escuelas nacionales y a los que eran rechazados por las ordenes religiosas porque no podían pagar las cuotas o por ser de mentalidad deficiente"[...]

[...]Las elecciones, ante la inexistencia en el Censo correspondiente de Jaca de sociedades que aportaran estos cargos corporativos, solo había que dilucidar los doce electivos y el método para ello era verdaderamente curioso: la mitad de ellos provenían del listado de los mayores contribuyentes, entre los que se sacaba los que ocupaban los 6 primeros lugares. La otra mitad del consejo habría que buscarla en la relación de ex-concejales que ya habían sido designados por el mismo método en las anteriores elecciones de 1917-20 y 22. [...] Las particularidades de este sistema evidencian los usos poco democráticos de una práctica que perpetuaba el caciquismo y promocionaba a los más ricos, que una vez en el poder pocas medidas iban a tomar en contra de sus propios intereses. Aquí puede radicar una de las causas del claro posicionamiento que tomaron los jaqueses al lado de Galán y los sublevados y todo ello quedó bien claro en las elecciones del día 12 de Abril[...]

consultad el libro : "La Segunda Rebública en Jaca, Una Época diferente" de Enrique Vicién Mañé.

divendres, 30 de juliol del 2010

Ansó (I)


La época medieval en Ansó es poco conocida, sin duda estos valles se vieron inmersos en la dinámica de cambios de regencia de la época a causa de guerras, pactos, herencias,… Más teniendo en cuenta su posición geográfica entre enclaves como Pamplona, Leire, Siresa, Ciella, Jaca, San Juan de la Peña,…

Algunos historiadores como Duran Gudiol sitúan (de forma fácil) los orígenes de Ansó (o al menos la agrupación como comunidad de sus habitantes) en tiempos del conde de Aragón Galindo (¿?) antes del año 924.

Cuando Sancho el Mayor, rey de Pamplona entre los años 1004-1035, legó su reinado a su hijo primogénito legítimo García de Nájera, su otro hijo natural: Ramiro, lo consideró menor de edad y se proclamó Señor de las tierras que le había otorgado su padre, marchándose a vivir a un incipiente Aragón y estableciendo su reino en Jaca.
Aunque Ramiro nunca utilizó el título de rey, con él comienza la dinastía de los reyes de Aragón (Ramiro I, Rey de Aragón, 1035-1063)

Ramiro I adscribió Ansó a la diócesis de Jaca, desligándolo de la de Pamplona por lo que Ansó pertenecería a los territorios que Sancho el Mayor, rey de Pamplona, otorgó a su hijo.

Después de esto surgirían numerosos conflictos con los vecinos del valle de ambas vertientes por controlar el territorio que darían lugar a tratados de paz, amistad y colaboración llamados “facerías” y que irían conformando los dominios del valle, que por entonces ya contaba con un amplio territorio y cinco núcleos de población: Ansó, que ejercía de cabecera, Fago, Ornat, Arahuas y Cenar. Hoy solo los dos primeros sobreviven.

Jaime I "El Conquistador" (1213-1276) fue quien vio la necesidad de reforzar las fronteras de su Reino, y aquí Ansó pasa a jugar un importante papel por su posición fronteriza con el Béarn (en la Francia actual) y Navarra. Para asegurarse una población suficiente y leal, el Rey otorgo privilegios a Ansó sobre territorios que geográficamente no le correspondían (desde la Mesa de los Tres Reyes, que marca el límite entre Navarra, Francia y Aragón, hasta el valle de Astún). En compensación, Echo recibiría tierras en la parte media del valle de Ansó que aún hoy pertenecen a su término municipal.
Los Ansotanos aprovecharon la ocasión para obtener un documento que reconociese su propiedad sobre los territorios que controlaba y así se firmo por el Rey en 1224.

En 1279 los navarros invadieron el valle de Ansó destruyendo numerosos inmuebles, incluida la iglesia, que se cree sería románica (según Philippe Moreau). Sobre sus ruinas se construiría una nueva.
Los Ansotanos debieron ganar la partida, ya que continuó perteneciendo al reino de Aragón. Pedro III “El Grande”, en compensación, condonó al valle el pago de la mitad de los tributos reales, así como el pago completo de la llamada “redención del ejército” mediante la que se sufragaba el gasto de las tropas en las continuas guerras que mantenía contra varios condados catalanes.

Mas tarde, mientras el reino se ampliaba y consolidaba hacia el este, Jaime II decidió reforzar sus fronteras con Navarra y Francia y en 1318 refrendó los derechos que su abuelo Jaime I había concedido a Ansó, añadiendo nuevos privilegios como no pagar peaje en todos los caminos del reino, lo que obligaba a los ansotanos a viajar siempre con un documento acreditativo de su procedencia. De estos documentos alguno ha perdurado hasta nuestros días.

En 1323 ordenó al Bayle General de Aragón dirigirse a Ansó a decidir el mejor lugar para construir una muralla defensiva en el pueblo (el castillo de Celún, aguas abajo de Ansó había sido arrasado en una incursión Navarra por el sur). No queda ningún rastro de ella, por lo que parece que tal muralla nunca llego a construirse, Tal vez porque la propia estructura del pueblo, con sus casas exteriores colgadas sobre el río y el barranco Arrigo ya cumplían esta labor defensiva.

Los siglos XV y XVI fueron muy convulsos en la zona, con la amenaza de los hugonotes, levantamientos señoriales, saqueos,… fue entonces cuando en el pueblo se levantaron algunas torres fuertes, auspiciadas en algún caso por nobles infanzones que vivían en Ansó. La propia iglesia adquiriría un aspecto “sospechoso” con sus matacanes y aspilleras, más propios de una fortaleza que de un templo.

Distintos reyes de Aragón, y después los de España, hasta Felipe IV en 1626, refrendaron los derechos adquiridos, y bien pagados con su propia sangre, de los ansotanos.

El valle gozaba de gran autonomía política. Un consejo de nobles -entendido mas como gente respetada y considerada “buena” que como ilustres o distinguidos- gobernaba el valle dictando las normas por las que se regía. También ejercían de jueces en los conflictos surgidos entre sus habitantes y a veces incluso en los valles vecinos.
La llegada de los Borbones supuso la centralización de todos los poderes en el Estado.

En los derechos del valle de Ansó, como en los de otros valles pirenaicos, verían una amenaza a sus intereses por lo que dejaron de refrendarlos.

dimarts, 15 de juny del 2010

Testimonis esbiaixats i sense dubte exagerats de l' acollidrora gent de Biescas, malaguanyats estos forasters!


Llegan a Biescas ya casi de noche sin tener nada claro cómo van a dormir. Recuerdan que aquí vive un señor, un tal Máximo Palacios que les suena de pertenecer a la asociación “Chen”, pionera en dar clases de aragonés. Después de un rato intentando encontrarle para preguntarle por un sitio caliente para dormir y a la vista del frío que hace por las calles, buscan alojamiento en alguna casa. Preguntando, les envían a una vecina que alquila habitaciones.

Por poco dinero van a pasar la noche en una habitación con dos camas, calientes y cómodos. Antes de acostarsen, se duchan, dejan las mochilas y se van a un bar a cenar.

3-4-1983. Por la mañana se levantan tarde y descansados, con la sensación de que lo necesitaban; llevaban tres días caminando y dos noches durmiendo incómodamente.

Biescas es la segunda villa del Serrablo después de Sabiñánigo y capital de la zona conocida como Tierra Biescas. Se asienta a ambos lados del río Gállego estructurada en tres barrios, los de la orilla izquierda, San Salvador Alto y Bajo y en la derecha, San Pedro. En lo alto de los barrios se encuentran las iglesias; la de San Salvador con ábside románico del siglo XII.

Sobresale como arquitectura tradicional más importante, la casa-castillo de los Acín, de cuatro plantas, conocida popularmente como “La Torraza”, del siglo XVI. Hay otras muestras interesantes con ventanales, portadas, balconadas, fachadas y chimeneas troncocónicas en casas como Pepe Estaún, Pedro Paula, Sebastián o Francho Sanz.

Los de Biescas les dicen: “pelaires”, “perifolleros” y “güeis de pata blanca”.

Algo habría, porque no estaban muy valorados por los forasteros.

“Pelaire que pela pela
os fillos en la cazuela
la madre se muere de hambre
anda a la mierda, pelaire.”

“No compres caballo viejo,
ni te cases en Canfranc,
ni trates con los de Biescas,
mira que te joderán.”

“Si bas ta Biescas,
chugarás y aprenderás
pero nunca ganarás.”


Otros dichos diferentes y dos bandos del Ayuntamiento:

“Cuatro cosas tiene Biescas
que no las tiene Madrid:
Fajaleta y Zarciñena
Casa Miranda y Larzín.”

“La pelairina de Biescas
se ha dejau de decir
que con manzanas pudridas
nos harían fuir”

“De parte del señor alcalde
de esta villa de Biescas
se hace saber:
Que todo el que tienga
armas cortantes y punchantes
que baiga ta o Pinarillo
qu’en hay un bicho que fa:
cucú, cu, cu …”

“De orden del siñor Alcalde:
Queda prohibido jugar a la pilota
en las paredes del templo,
porque antiayer a pilotazos
saqueron a San Pablo de su puesto,
y pagará la multa según qui siga”.


www.oszerrigueltaires.wordpress.com

dimecres, 9 de juny del 2010

Estoy pensando en Respomuso


Refugio de Respomuso (Respumoso)

Ruta: Subida desde el Embalse de la Sarra (Sallent de Gállego) por el Barranco de Aguas Límpias.

Comentarios: Camino fácil y agradable con bonitas vistas y cascadas de agua.

La ascensión al Refugio de Respomuso puede tomarse como una excursión para la gente aficionada a caminar aunque no les guste la alta montaña. Sólo el camino, sin objetivo de hacer algún pico después, ya merece la pena. Sube junto al río Aguas Limpias con diversas cascadas, y cruza otros riachuelos con más cascadas y alguna cola de caballo. En cuanto a belleza no tiene mucho que envidiar al camino del valle de Ordesa, sólo que "al no ser Parque Nacional la gente no va masivamente". En invierno y primavera hay peligro de aludes que barren el camino, en ese caso puede ser más seguro el acceso al refugio por el Collado de Musales.

Todavía en coche a la entrada de Sallent de Gállego se toma una carretera ascendente a la izquierda que sigue la dirección del GR-11, con sus marcas rojiblancas. La carretera sube y enseguida, en una curva muy cerrada a la izquierda, un cartel marca el desvío del GR-11 a la derecha, que lleva por una carretera estrecha a la Sarra. Justo antes del embalse en una bifurcación se ha de tomar la opción derecha. Cruzada la presa, se puede seguir en coche hasta el fondo, donde hay también un pequeño bar restaurante.

0:00 Al final de la carretera comienza el camino, cruzando el río por un puente y siguiendo el GR hacia la derecha. Todo el camino, hasta el mismo embalse de Respomuso sube por la misma vertiente del río.

0:24 Se pasa por un puente de cemento frente a una cascada, habiendo pocos metros después un segundo puente de cemento.

0:34 En invierno y primavera un cartel informa del peligro de caída de aludes en este punto. El camino avanza por un hayedo que en otoño cubre el suelo con una alfombra de hojas.

0:40 Nuevamente un puente de cemento permite salvar un pequeño río que baja de la montaña.

0:43 Un cartel indica ascendente hacia la izquierda el desvío para ir al Pico Arriel, que no hay que confundir con el camino que lleva a los Ibones de Arriel, cuestión remarcada por el propio cartel.

0:46 Otra vez un panel en invierno avisa del peligro de aludes que pueden caer por el camino.

0:48 Paso del Onso, reconocible por ser un lugar algo estrecho con un precipicio a la derecha y una cascada de agua que te ducha al pasar.

0:53 El camino deja a la derecha una gran explanada, el Llano Cheto.

1:00 Otro riachuelo más que baja de una cascada y que hay que cruzar. Hay restos de alguna estructura de piedra y cemento que antiguamente ayudaría a no mojarse los pies, pero que actualmente (2006) no sirve para nada más que afear el lugar. El agua baja de los Ibones de Arriel, y si después se coge el desvío hacia ellos se volverá a cruzar el mismo riachuelo en el llano que está encima de la cascada.

1:04 Tras una subida algo pendiente un nuevo cartel indica a la izquierda el desvío a los Ibones de Arriel, por donde también se sube a las Frondiellas, y al Balaïtous por la gran Diagonal

El agua de los torrentes a veces cae por el camino y los días muy fríos de otoño-invierno el camino puede volverse muy peligroso cuando éste agua se hiela creando una pista de patinaje, divertida sólo si son los demás los que se caen ;-) y por supuesto si no caen al barranco. Imprescindible meter por si acaso los crampones en la mochila en esta época, y ponérselos si es necesario aunque sólo sea para unos pocos pasos.

1:55 Nueva zona con peligro de aludes señalizada con un cartel. La presa ya está delante a la vista.

2:01 Poco antes de la presa hay una bifurcación, donde es mejor coger el camino ascendente a la izquierda, aunque si se coge el de la derecha después se puede subir igualmente por unas escaleras.

2:14 El camino pasa poco más arriba de la Presa de Respomuso, asomando ya al frente el refugio. Enseguida hay una nueva bifurcación donde ambos caminos llevan al refugio; el camino frontal va más directo pero es un poco más aéreo y peligroso con nieve y hielo, y el principal que sube a la izquierda, marcado como GR y bastante mejor, gana un poco de altura zigzagueando para buscar un paso más fácil y seguro (aunque también con algún pasito para tener cuidado en invierno).

2:30 Por camino evidente se llega al Refugio de Respomuso. El refugio está bastante bien. Tiene un amplio salón-comedor, con una parte más pequeña cerrada para mantener el calorcito en invierno. El mayor inconveniente es que los baños quizás dejen algo que desear y pueden ser algo agobiantes, pero tampoco hay que pedir florituras a los refugios. Las habitaciones están muy bien salvo que os alojen en el desván (en caso de que no les hallan prohibido utilizarlo). Al desván se sube por una escalera de hierro casi vertical. La entrada es una trampilla en el techo, con un pesadísimo portón de hierro en equilibrio inestable y sin sistema de bloqueo, si no lo han instalado ya (cosa que en una ocasión me produjo un accidente que por muy poco no me dejó manco); una vez en la habitación hay que ir con cuidado para no pegarse (o mejor dicho, para pegarse lo menos posible) con el techo inclinado y las vigas que lo soportan, y sobre todo hay que ir con cuidado de no caerse por el agujero en el suelo que hace de entrada, además de poner cuatro ojos para bajar la escalera; cuando nos ha tocado dicha habitación bromeamos sobre encordarnos para poder subir y bajar por ella. Los guardas ... depende de quien toque pueden ser más o menos amables, siendo el principal Ursi, un genio de la montaña, pero con un genio ..., pero amable si no hay problemas y siempre con buenos consejos. Y la cena aceptablemente bien. Teléfono: 974 337 556

dilluns, 15 de març del 2010

Leyendas: l'orichen d'o Formigal ye Foratata

Tras leer el libro de Rafael Andolz sobre leyendas pirenaicas sentado frente a la Tendeñera con la paz que se respira a veces en el pueblo de mis abuelos me gustó reconocer entre siluetas de las montañas un elemento tan popular como son estas historias de gigantes, moras, rapatanes y gloriosas, todo un lujo por agradables.

Dejo una de ellas aquí, hay muchas más como esta de diversos lugares y las podreis encontrar por internet pero aconsejo leerlo en su lugar de gestación, junto a las gigantescas cimas y cuanto más cerca mejor.

Formigal en aragonés significa "hormiguero", como todo el mundo sabe. No obstante cuando uno visita ese precioso paraje ya famoso en el mundo del esquí se queda sorprendido por la ausencia de hormigas blancas que en tiempos antiquísimos, por lo visto abundaban allí.

Y entre Formigal y Sallent de Gallego destaca una de las peñas mas emblemática del Pirineo, su silueta con una doble punta a manera de bonete se refleja ahora en el lago artificial de Lanuza porque le gusta repetirse ya que es única. La llaman" La Peña Foratata " y los que la han escalado aseguran que esta casi hueca. Una boca en su cima, parece la entrada del mundo del mas allá: un volcán que nunca ha tenido erupción:la puerta del centro de la tierra.

Todos estos datos han formado la leyenda.

El anciano que me lo contaba hablaba con voz bajita y susurrante, como soñadora; y la vivía de tal modo que daría yo algo por reproducir exactamente sus palabras, ya que no sus gestos.

Anayet y Arafita eran tal vez lo dioses mas pobres de la montaña, les habían despojado de sus pinares y abetales, ni siquiera fresas o chordones, hasta sus ganados escaseaban sus senderos se habían convertido en pasos de contrabandistas.

Anayet y Arafita eran pobres pero trabajadores y honrados,Poco les importaba que los otros dioses- montañas los despreciaban porque ellos en su pobreza eran felices. Es mas tenían un tesoro que por nada lo cambiarían: una hija preciosa la diosa Culibilla a la que el cielo doto de todas las bellezas y cualidades entre las que destacaban el candor y su hermosura. Nada quería saber nunca de las pretensiones de todos los dioses pirenaicos.

Sus mejores afectos eran sin duda hacia los corderillos que competían en blancura con los inmensos heleros y glaciales que rompían el verdor de sus montañas .Y mas aun amaba a las humildes y trabajadoras hormigas blancas que durante el verano continuaban blanqueando la montaña, hasta el punto que Culibilla la bautizo con el nombre de Formigal.

La tranquila paz se acabo el día que Balaitus se enamoro ardientemente de Culibilla.

Balaitus era el revés de la medalla: fuerte, poderoso, temido por todos, nadie se oponía jamas a sus deseos. El amasaba las terribles tormentas del Pirineo y forjaba los rayos capaces de destruir todo lo que le apeteciera. Violento como ninguno, cuando se enfadaba y hacia correr sus carros por encima de las nubes, se estremecían hasta los cimientos de las montañas.

¿Como iba a ser feliz Culibilla con ese dios ? Naturalmente, lo rechazo como a todos los demás que la habían pretendido, pero en mal momento ya que a el era la primera vez que lo rechazaban, y juro raptarla. Anayet y Arafita temían sus furores pero ¿ que podían hacer los pobres por defender a su hija ?

En tres zancadas dicen que se presento Balaitus ante Culibilla, decidido a cumplir su propósito. Las montañas todas estaban atónitas, sin atreverse a defender a la hermosa y desgraciada diosa, Balaitus era el Zeus de aquel Olimpo Pirenaico. Y dice la leyenda que entonces Culibilla, al verse perdida, grito:

¡ A mi las hormigas !

A millares acudieron de todos los sitios las hormigas blancas que empezaron a cubrir a Culibilla ante los ojos de Balaitus que, horrorizado, emprendió la huida.

Culibilla, en el colmo de la amistad y el agradecimiento, se clavo un puñal en el pecho para guardar dentro junto a su corazón, todas las hormigas: es el foru de Peña Foratata.

Y cuenta que los que suben al Forau de la Peña pueden claramente los latidos de Culibilla, la diosa agradecida.

Y aseguran también que en Formigal, desde entonces,ya no hay hormigas blancas: todas las tiene ella.

"Leyendas del Pirineo" de Rafael Andolz Ed: Pirineo

dijous, 18 de febrer del 2010

Ramón J Sender y no más


Ramón José Sender Garcés (Xalamera 1901 (Baix Cinca)- San Diego 1982 (California)

Que puedo decir de este escritor que no sea ya conocido por qualquier altoaragonés. Se cuenta en algunas de sus tropecientas biografías que salió de sí algo tan rotundo y profundo como lo que sigue:

[...]en el prólogo de Los cinco Libros de Ariadna: "Me ha ayudado hasta hoy el repertorio de los valores más simples y primarios de la gente de mi tierra. No del español de la urbe (...) sino tal vez del campesino de las tribus del norte del Ebro, en la parte alta de Aragón (...) soy probablemente (...) un ibero rezagado. El serlo no representa mengua ni privilegio (...) Estamos, pues, en que al menos uno ha salvado alguno de los valores de la tribu. Cierta violencia y aun brutalidad es inevitable"[...]

Como los padres de Sender, además de su profesión su madre era maestra y su padre secretario de ayuntamiento, pertenecían a familias de labradores acomodados, propietarios de tierras, en su casa no tenían problemas económicos. Por tanto, Ramón J. no tuvo de niño las dificultades que tuvieron otros niños de principio de siglo y que vivieran también en un ambiente rural. A los diez años (1911) comenzó el Bachillerato como alumno libre. Mosén Joaquín,capellán del convento de Santa Clara, de Tauste, dirigía sus estudios, teniendo luego que examinarse en el Instituto de Segunda Enseñanza de Zaragoza.

Marchó después a Reus, en donde continuó estos estudios, en el colegio de los frailes de San Pedro Apóstol. Más tarde la familia se estableció en Zaragoza. Aquí estudió los cursos de 5. y 6. de Bachiller. Durante el año que cursaba 6. de Bachillerato hubo grandes desórdenes estudiantiles y le hicieron a él responsable, suspendiéndole todas las asignaturas, por lo que tuvo que ir a terminar el Bachiller a Alcañíz (Teruel), en donde trabajó como empleado de farmacia, porque se había peleado con su padre. Después, en este deambular familiar, lo veremos también en Caspe.

A los 17 años (1918), ya terminado el Bachiller, Ramón J. Sender se escapó de casa y se fue a Madrid. Solo y sin dinero pasó los mayores apuros de su vida hasta el punto de verse obligado a dormir en un banco del Retiro durante tres meses. Se lavaba en una fuente del parque y en las duchas del Ateneo, a donde iba diariamente a leer y escribir.

En la Universidad de Madrid se matriculó en la facultad de Filosofía y Letras: el ambiente académico -textos, clases, exámenes- le decepcionó pronto y decidió formarse por su cuenta leyendo vorazmente en las Bibliotecas y comprando libros cuando podía, pero lo que a Ramón J. Sender le atraía verdaderamente eran su vocación de escritor y las actividades revolucionarias con grupos de obreros anarquistas, no importándole meterse en conflictos políticos por graves que parecieran. Su padre, D. José Sender, fue a Madrid y obligó a su hijo a volver a casa, dado que este era menor de edad.

Entonces, en Huesca, dedicó todas sus energías a la publicación de un periódico, LA TIERRA, diario que formaba parte de la Asociación de Labradores y Ganaderos del Alto Aragón. Como por su edad, 18 años, no podía ser oficialmente director, en este puesto figuraba el nombre de un abogado amigo suyo, aunque era el joven Ramón J. quien lo dirigía y lo llevaba a cabo con gran esfuerzo y entusiasmo.

Al cumplir los 21 años (1922) tuvo que ingresar en el ejército, donde pasó de soldado a cabo, de cabo a sargento, de sargento a suboficial y de suboficial a alférez de complemento en la Guerra de Marruecos entre 1922 y 1924. Al regresar de Marruecos libre ya del servicio militar, ingresó en la redacción del prestigioso diario El Sol como redactor y corrector desde 1924 a 1930. En estas fechas era ya un periodista muy cotizado y de sus novelas, especialmente Imán, basada en la guerra de Marruecos, y traducida a varias lenguas, se hacían grandes tiradas. Colaboró además en los periódicos libertarios Solidaridad Obrera (de la Confederación Nacional del Trabajo) y La Libertad y seguía militando en el anarquismo, de forma que fue a parar a la Cárcel Modelo de Madrid en 1927 a los 26 años por sus actividades contra el general Primo de Rivera.

La Guerra Civil le sorprendió veraneando con su mujer, Amparo Barayón, y sus dos hijos, Ramón de dos años y Andrea de seis meses, en San Rafael, pueblo segoviano en la sierra del Guadarrama. Al ocupar los insurgentes esta zona, decidieron separarse: su mujer e hijos fueron a Zamora con la familia de ella y él atravesó arriesgadamente el frente y se incorporó como soldado a una columna republicana que llegaba de Madrid. En el mes de octubre torturaron y mataron a su mujer en Zamora, al no poderle apresar a él. Al quedar sus hijos desamparados en zona franquista, ya en 1937, pasó a Francia y los recuperó en Bayona por medio de la Cruz Roja Internacional. Allí los dejó al amparo de dos muchachas aragonesas y marchó a Barcelona, pidiendo que le enviaran al frente de Aragón, en el río Segre, con las tropas anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), pero los comunistas se hallaban peleados con los sindicalistas y desconfiaban de Sender, de forma que no se lo permitieron.

Por esa época consiguió viajar a Francia y estar dos meses con sus hijos. El gobierno republicano lo envió a Estados Unidos a dar una serie de conferencias en universidades y otros centros para presentar la causa de la República. Luego se le encargó la fundación en París de una revista de propaganda de guerra titulada La Voz de Madrid. Las disensiones en el bando republicano continuaban y aumentaban, y esta situación llegó a disgustarle tanto que decidió salir de España a finales de 1938; pasó la raya de Francia y ya no regresó.

Tras pasar por un campo de concentración, en marzo de 1939 (la guerra acabaría en abril) se embarcó como tantos exiliados hacia México, en donde vivió hasta 1942, año en que se trasladó a Estados Unidos, donde fue profesor de literatura. Allí se volvió a casar y tuvo otros dos hijos, pero las constantes infidelidades por su parte motivaron la disolución de su familia.

En esta etapa su producción literaria aumentó considerablemente. Convertido en apolítico (dirá a Laforet "sólo guardo rencor a ese césar pequeñito"), regresó a España cuando le concedieron el Premio Planeta y pasó allí largas temporadas en 1976,declarando su intención de volver de nuevo para fijar ya su residencia en su país natal. En 1980 solicitó desde San Diego (California) recuperar la nacionalidad española y renunciar a su nacionalidad estadounidense. Murió dos años después en Estados Unidos, el 16 de enero de 1982.

De su extensa bibliografía apenas he podido leer algunos títulos conocidos,entre los que destaco "Bizancio" y "Requiem por un campesino español"Esta última, aparecida originalmente bajo el título de Mosén Millán en México (1953), adquirió su nombre actual en 1960. El motivo de su publicación en México fue, entre otros, la censura que sufrió durante años en España.

El relato, de extrema sobriedad, nos relata con una atmósfera de tensa calma los sucesos más importantes de la vida de Paco el del Molino, así como la intriga, la venganza, el miedo y la ira a la que se ve sometido. Esta vida, en palabras del propio Sender, "es simplemente el esquema de toda la guerra civil nuestra, donde unas gentes que se consideraban revolucionarias lo único que hicieron fue defender los derechos feudales de una tradición ya periclitada en el resto del mundo."

Paco es el protagonista de la novela, es un antihéroe clásico, trágico, puro, sincero y, quizás, algo idealista. El ejemplo, el líder en la lucha, el más querido del pueblo, pero el verdadero protagonista y narrador de la historia es Mosén Millán. El párroco del pueblo nos rememora la vida de Paco por etapas, en cada fragmento recuerda unos acontecimientos de la vida de Paco desde su niñez hasta su muerte, de la que, en gran parte, él es responsable. Precisamente esa responsabilidad, ese malestar, esa terrible carga que soporta por haberlo delatado, perfila aún más la realidad social de la época, que se nos va describiendo y descubriendo poco a poco con gran maestría narrativa.

El cura del pueblo simboliza y representa a todo el conjunto de la Iglesia, en una dura crítica sobre el papel que ésta adoptó durante la preguerra y la Guerra Civil Española (de ahí la inacción ante la muerte de Paco y la falta de compromiso del cura). Mosén Millán en la novela predica resignación y humildad, aceptar los avatares de la vida y poner la otra mejilla. De este modo intenta explicar a Paco que la extrema pobreza de los que viven en las cuevas no es cosa realmente tan grave si se piensa en las miserias espirituales a las que están expuestos y, finalmente, también intenta que Paco acepte su muerte y se resigne. En esta actitud se refleja una feroz crítica en donde se aprecia con extrema claridad la forma de pensar y la ideología del autor.

fuentes: diversas, wikipedias, enciclopedias, www.ramonjsender.com, etcs...

dilluns, 1 de febrer del 2010

El Condado de Aragón y nuestras montañas

La actual región de Aragón vive, entre los siglos VIII y X una cierta autonomía que emana de su resistencia a los musulmanes. Se trata de una fase de transición de un protofeudalismo a un Estado Feudal, y todos los enclaves de la zona mantienen dinastías propias, aunque frecuentemente enlazadas entre sí.

Las montañas del Pirineo también fueron sometidas por los musulmanes, aunque no fue ocupada de hecho, ya que no hubo asentamiento de población, porque no merecía la pena el mantenimiento de guarniciones por la pobreza de la tierra montañesa, con una sociedad ganadera y una economía de subsistencia con escasos recursos naturales y demográficos. Simplemente realizaban incursiones periódicas para recibir el cobro de tributos por parte de la población cristiana.

El emperador Carlomagno estaba interesado en la creación de un estado que hiciera de colchón contra el poder musulmán en la cara sur del Pirineo, ésa es la llamada Marca Hispánica. Sitió Zaragoza en 778, pero tuvo que levantar el asedio y retirarse hacia Francia. En esta huida es cuando la retaguardia del ejército carolingio sufrió una emboscada y fue derrotada en la batalla de Roncesvalles, episodio que más adelante dará origen al famoso Cantar de Roldán. Hay discrepancias sobre dónde se sitúa la acción de esta batalla.

Esta influencia franca permitió que surgieran tres núcleos en el Pirineo a comienzos del siglo IX: Aragón, en torno a los valles de Ansó, Echo y del Aragón, Sobrarbe, inicialmente en la Sierra de Arbe, y Ribagorza en los valles del Ésera, Isábena y Noguera Ribagorzana.
Una curiosidad... Aureolo y OroelDel conde carolingio Aureolo tan solo conocemos la fecha de su muerte en 809 y que gobernaba una zona indeterminada frente a las tierras musulmanas de Huesca y Zaragoza. Según la tradición dio nombre al monte más emblemático jacetano, la peña Oroel.

Poco después ya aparece una dinastía indígena, que encabezó el conde Aznar Galíndez y persistiría hasta principios del siglo X. Este conde Aznar sigue siendo un funcionario franco, pero su hijo Galindo Aznárez I será el primero que se intitule conde de Aragón en el año 828, vinculando su familia al valle de Echo e independizado del imperio franco carolingio que ya estaba desintegrándose en este momento, al titularse ese año «conde de Aragón», iniciando una dinastía que, en esta primera mitad del siglo IX, extendió su dominio por los valles de Tena y Aurín, y la cuenca alta del Gállego.

Sin embargo, el gobierno de Aznar Galíndez I no tuvo continuidad, puesto que su yerno, García el Malo, hijo de Galindo Belascotenes y casado con Matrona, se rebeló contra Aznar (posiblemente debido al afán expansionista del conde de Aragón sobre el alto Sobrarbe, regido por García el Malo) y lo desposeyó, hasta que el hijo del expulso conde aragonés, Galindo Aznárez II(893-924), aparezca de nuevo al frente del Condado de Aragón con la ayuda de García Íñiguez de Pamplona.

Posteriormente se unen el condado de Ribagorza —hasta el 872 dependiente de los condes de Tolosa, actual Toulouse— y el de Aragón, y juntos, tras conquistar la ciudad islámica de Boltaña y comunicar los territorios a través del Sobrarbe, formarían el futuro reino de Aragón. Es preciso destacar, no obstante, que Sobrarbe, de más fácil acceso desde el llano a través de los anchos valles del Cinca y del Ara, soportó durante mucho tiempo la presencia musulmana, de forma que Boltaña debía ser musulmana o en pugna entre unos y otros inclusive a comienzos del siglo X.La economía del condado de Aragón fue en sus inicios de gran austeridad, basada en el cultivo del trigo, cebada y avena en las pocas extensiones de cultivo que proporcionaban los angostos valles de la geografía pirenaica, y en la actividad pecuaria, principal recurso de esta economía de subsistencia. También hubo cultivos de vid, aunque escasos debido al inconveniente clima de montaña, ya que la religión cristiana tiene el vino como un producto básico en su tradición cultural.

La actividad industrial estaba reducida a las necesidades indispensables de la población, con una producción artesana y familiar dedicada sobre todo a útiles de trabajo y enseres personales.

La población vivía en pequeñas aldeas e incluso en viviendas aisladas, así como al abrigo de fortalezas y monasterios. Solo a fines del siglo IX comienzan a vislumbrarse ciertos cambios, debido a la evolución de la economía de guerra en la zona fronteriza. Conforme la pujanza bélica se acrecienta, surgen señores que dominan castillos y poblaciones amuralladas, dando origen a una jerarquía social de carácter típicamente feudal. Estos magnates acumularon tierras y hombres y dotaron de un impulso económico a los territorios que defendían y explotaban; similar actividad desarrollaron los monasterios, cuyos monjes no repararon, en muchas ocasiones, en mantener y promover la actividad bélica.

No se puede hablar de establecimientos urbanos en los siglos IX y X. Jaca, que sería la primera ciudad del reino, no experimentó su notable crecimiento hasta el siglo XI, con la creación de la catedral, su papel como encrucijada en el camino de Santiago, y la recepción del Fuero de Jaca que permitió atraer a un importante número de hombres libres burgueses, mercaderes y artesanos, ya con el decidido apoyo de los primeros reyes de Aragón.

fuentes:

-Monográficos. Aragón de condado a reino. Gran Enciclopedia Aragonesa (en línea).

-Sesma Muñoz, J. Ángel, «Aragón medieval», en Ángel Canellas López (dir.), Aragón en su historia, Zaragoza, Caja de Ahorros de la Inmaculada, 1980, págs. 107-186. ISBN 84-500-3905-3.

-Ubieto Arteta, Antonio, Historia de Aragón. La formación territorial, Zaragoza, Anubar ediciones, 1981, vol 1. ISBN 84-7013-181-8.

-Philippe Sénac, «Estudio sobre los primeros condes aragoneses», Aragón en la Edad Media, n.º 14-15, 2, 1999, págs. 1501-1506. ISSN 0213-2486.

-Orígenes del Condado de Aragón,ALCORCES, 1979. ISBN.- 84-7013-138-9

-Como se formó Aragón, Agustín Ubieto Arteta (versió online)

dimarts, 8 de desembre del 2009

Rimas y leyendas de Las Cinco Villas

Siempre explica mí madre la procedencia de uno de los bisabuelos vinientes de la comarca de las Cinco Villas; seguramente no podemos concretar el lugar pero parece que descendió de Uncastillo, así que me decidí a historiar un poco por allí. Disponemos de las webs tanto de la comarca como de los diversos pueblos, teniendo un fondo importante la de Sos del Rey Católico, que os recomiendo visitar. Su enclave y aire medieval nos han atraído en más de una ocasión y el relato del regio nacimiento no deja de ser solo una parte de la historia de la zona que completan de forma más que correcta sus habitantes y la excelente conservación en que se encuentra la plaza fuerte, parece que desde muy antiguo. Un anécdota menos conocida pero no menos interesante que os dejo de enlace para que indagueis más es la de "el Mudo".

Conserva Sos del Rey Católico hoy en día siete portales de acceso al recinto amurallado medieval. Uno de ellos, orientado al oeste, es denominado Portal de Poniente o del Mudo. La explicación al nombre de este portal la encontramos en una leyenda enmarcada en la Guerra de la Independencia.

Sos fue tomada por las tropas francesas entre enero y febrero del año 1810, y bajo su
dominio permanecería hasta que en marzo de 1813 fuera liberada por el guerrillero
navarro don Francisco Espoz y Mina.

Durante la ocupación francesa, un habitante de la villa salió una noche del pueblo. Puede que fuera a visitar a su novia a escondidas, que fuera pastor o que se tratara de un espía,varias versiones intentan explicar su salida. Los franceses le arrestaron creyendo que era un espía, e intentaron hacerle confesar.

Ãl, por no traicionar a su pueblo, y siendo consciente de que no podría soportar más
torturas, se arrancó la lengua con los dientes. Los soldados franceses, conmovidos por la muestra de valor, le liberaron, pero al entrar en el pueblo el muchacho se desplomó y murió, en el portal desde entonces conocido como Portal del Mudo.

Pedro Arrese dedica unas estrofas a la susodicha portalada:

Delante del halcón mayor el mozo se aferraba
a no mostrar ni gesto ni palabra
y, al fin, no pudo más, encabritada el alma,
puso en blanco la mirada,
sacó la lengua y cortósela con honda dentellada,
y la arrojó a la cara
del halcón mayor, y mientras rebotaba
la lengua iba dejando rosas ensangrentadas.
Perdió el hilo el halcón. Quedóse como en babia,
nunca entre sus halcones viérase tanta hazaña;
Púsolo en libertad. A la alborada
por el portal el héroe casi muriendo entraba
y su mirada en otra mirada se iluminaba.
Cayó en redondo el mozo y entregó el ánima.
Desde entonces el portal se llama
portalico del mudo… y dicen que habla.

dilluns, 23 de novembre del 2009

La lluvia amarilla (I)



La lluvia amarilla (1988) es una obra del escritor Julio Llamazares. Es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés, llamado Ainielle. Entre la «lluvia amarilla» de las hojas del otoño, que se equipara al fluir del tiempo y la memoria, o en la blancura alucinante de la nieve, la voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron, y nos enfrenta a los extravíos de su mente y a las discontinuidades de su percepción en el villorrio fantasma del que se ha enseñoreado la soledad.

Parece que el argumento real del libro es el miedo. Muchos tipos de miedo, de ésos que acechan a una persona: el pánico a morir solo, a convivir con los fantasmas de los difuntos, a terminar siendo infiel a sus principios y abandonar la aldea como los demás, y a dejar sola a su perra. Si los días se le hacen largos, las noches parecen interminables. No hay nada que hacer, aparte de salir a cazar algo para comer y de cavar su propia tumba… Y el desenlace, que deja una sensación de intranquilidad, de ponerte en la piel del otro, de pensar en lo terrible que podría resultarnos ser ese viejo.

El protagonista llega a imaginar las sensaciones que personas ajenas a esta historia tendrían al visitar el pueblo abandonado tras su muerte; porque siempre que he visitado un pueblo abandonado he tenido una sensación extraña de que algo faltaba en ese paisaje, y al leer el libro me he dado cuenta que lo que faltaba, era su historia, es decir, los recuerdos de la gente para los que esas piedras significan parte de su vida.

En 1970 cerró la puerta de su casa y se fué para siempre el último habitante de esa aldea escondida y medieval del Pirineo aragonés. Hubiera sido uno más de los pueblos abandonados de la montaña si Julio Llamazares no hubiera situado allí la acción de una de sus novelas más conocida. Ainielle es, desde entonces, el símbolo de la despoblación y de la pérdida de identidad .

Diario del Alto Aragón 14/10/09: Unas ochenta personas han participado en "La Senda Amarilla. 3ª Ruta de la Memoria Oliván-Ainielle" que, con 18 kilómetros de recorrido y organizada por la Asociación O Cumo de Oliván, tiene vocación reivindicativa. "Desde O Cumo queremos que este día sirva para rescatar, aunque sea solamente por unas horas, todos esos valores que giran alrededor de los numerosos pueblos abandonados de nuestro Prepirineo en general, y más en particular, de los que se encuentran en el Sobrepuerto".



Según Jordi Pardo de la Universidad Autonoma de Barcelona que se ha dedicado al analisis del entramado metafórico,podemos observar que la metáfora del «amarillo» funciona como un elemento paradigmático en la narración, aunque no de forma sistemática. En consecuencia, el «amarillo» es aquel ‘ente’ metafórico que, por definición, transfiere a los objetos las cualidades que, por identificación, le son propias. El color «amarillo» se erige dentro del texto de la misma forma en que se manifiesta triunfalmente en los Naturaleza muerta de Vincent Van Gogh, donde, como nos dijo el pintor, el desafortunado color es una imagen de la muerte tal como nos habla el gran libro de la naturaleza. Del mismo modo, el color «amarillo» es el color tabú para la gente del teatro, porque Molière murió enfundado en un traje «amarillo»; y, además, simboliza la locura, ya que los locos en la Edad Media iban vestidos de color «amarillo» para ser diferenciados del resto de la población. El «amarillo» es también símbolo de la tristeza, de todo lo que es purulento. En nuestro caso, La lluvia amarilla es un complicadísimo entramado de metáforas que se relacionan entre ellas rozando, en ocasiones, la «metáfora impresionista».De esta suerte, todo se encenderá de amarillo en la novela, matizándose el contorno narrativo con el dominio de la ‘superstición’, la ‘locura’ y la ‘tristeza’.

Bebe y se forja en lo rural, en relación con obras como Los santos inocentes (1981) de Miguel Delibes, donde, al igual que en la novela de Llamazares, no sólo observamos la historia de unos campesinos que sufren un sinfín de desgracias, sino que estamos ante la interpretación más exacta del efecto rural que se fragua en la posguerra. A Julio Llamazares y a su obra, en el seno de este panorama literario, podríamos enclavarlo dentro de una generación de escritores que se han denominado sesentayochistas por la posible influencia que hallamos en ellos de ese espíritu del Mayo del 68. Estamos ante unos escritores que han abandonado el experimentalismo radical y buscan, más bien, una voz personal que empape el relato. La lluvia amarilla dentro de este tipo de literatura se destaca por un cierto propósito trascendente, ya que sobre la delicadísima tela de araña de la anécdota, Llamazares construye una novela corta en la que sobresale un excelente ejercicio léxico.

(http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/amarilla.html)