divendres, 31 de juliol de 2015

Para el recuerdo: El Puerto Viejo


El Puerto Viejo de Bielsa (2378 m), es un antiguo paso fronterizo, al igual que otros muchos existentes en el Pirineo, utilizado durante muchos siglos para pasar mercancías, ganado, contrabando, peregrinos, comerciantes, emigrantes, maquis o exiliados. En este “puerto”, durante la primavera de 1938, se produjo la penosa evacuación de varios miles de personas civiles y también de militares republicanos, al venirse abajo lo que llegó a denominarse “La Bolsa de Bielsa” y sobre la que volveremos a referirnos más adelante.
Una vez coronado el puerto, con unas excelentes vistas sobre la parte francesa, no podemos por menos que hacernos una foto junto a la placa recordatoria de la triste evacuación. 
Nuestro buen amigo, Gabriel, que participó hoy en la excursión junto a su hija y la pareja de ésta, así como de un sobrino, manifestó que, durante todo el recorrido, le acompañó un cierto resquemor, pues, entre el personal civil que fue evacuado por este paso entre los meses de abril y junio de 1938, se hallaban sus abuelos y no dejaba de imaginarse los sufrimiento y penalidades que debieron de sufrir en busca de otra vida, después de tener que abandonarlo todo. 
En marzo de 1938, después de rotos los frentes de Huesca, la División 43ª del ejército republicano quedó establecida en el Valle de Bielsa, desplegándose la línea del frente, en forma de una bolsa, desde el macizo de Posets por el este, hasta el de Monte Perdido por el oeste, con una punta de avanzada en Laspuña y Escalona. Esta División aguantó el asedio hasta mediados de junio de 1938, momento en que, sin posibilidad de resistencia alguna, procedieron a pasar a Francia. Anteriormente, y a lo largo de la primavera de 1938, ya habían sido evacuados de manera escalonada varios miles de personas civiles.
 Desde lo alto del collado del puerto, a todos los que allí estábamos nos resultaba duro poder imaginar una larga fila de personas maltrechas y cansadas, subiendo como podían y llevando tan sólo lo justo, sabiendo que, en muchos casos, no volverían a ver la tierra donde nacieron.

Antonio Beltrán, en 1941, escribía: “”Al amanecer del día 16 de junio de 1938 todas las fuerzas de la 43 habían cruzado la frontera francesa con todo el material, quedando así terminada la resistencia de los Republicanos en el Pirineo Aragonés””

 Cito la descripció feta per Santiago Noguero en el seu bloc: Santiago Noguero