dijous, 14 d’agost de 2014

El Loporzano de Diego Aísa Moreu

Maria Jesús Vicén nos invitaba a pasar el día a Loporzano, uno de esos encantadores pueblos de la Hoya y del denominado comunmente "somotano oscense" limítrofe entre otros a la sierra de Guara y a la conocida por los escaladores zona de Vadiello, un sinfín de vías abiertas y por abrir que aguardan el lance de dedo, el tascón o la presa de personas de todo el mundo.

Descubrí, como habitualmente, que hay mucho más allá de lo que percibe la vista o lo que hemos escuchado a tientas sobre lo que realmente es un lugar. La extensión del municipio es apabullante, contempla un conjunto de pequeños núcleos extendidos sobre la planicie a unos 400 m de altitud. Más adelante incluyo la pobre pero útil descripción que realiza wikipedia. Sus casas son de una gran dignidad, antigua y sobre la que se posan siglos de existencia, tal es así que algunas no lo han soportado más y quedarán para el recuerdo de pocos, tal vez nadie.

Casas como la de los Aísa, esta si, recuperada del pozo del olvido, comenzando a contar a partir del siglo XVII, acumulando historias apasionantes des del punto de vista del autor. No me atrevo a desvelar muchas de ellas por respeto a la familia que tan amablemente nos atendió pero si me he permitido añadir a la enciclopedia el nombre del padre de la familia, Diego, un filosofo puro admirado por mi padre, del que destaco su obituario en las últimas líneas. Alcalde de la localidad, por vocación y por entrega a su pueblo, que recoge la estima y respeto en una placa de la plaza que lleva su nombre.

Loporzano, además, ostentaba la "tenencia" como se destaca en su página web, una figura que desconocía y que se usaba durante los tiempos de la Corona de Aragón para emplazar a un "barón" destacado por el rey, que en su nombre debía apercibir y cobrar en todo caso los impuestos. Extraigo de la web del pueblo la siguiente exposición:

Las tenencias de Santa Eulalia la Mayor
La "tenencia" fue una institución netamente aragonesa, en tanto que en Cataluña existió la similar de la "veguería". No hubo "veguerías" en Aragón como no hubo "tenentes" en Cataluña, aunque pudo haber, y los hubo, tenentes catalanes, navarros y franceses, pero en tanto en cuanto eran "tenentes" de Aragón y las detentaban en nombre del "rey de Aragón", no del rey de Francia, del de Navarra o del conde de Pallars.

Esas "tenencias" aragonesas llegan hasta comienzos del siglo XIII, incluidas las de las tierras al Este del río Cinca, precisamente hasta el río Noguera Ribagorzana. Si desaparecen en el siglo XIII no es porque las tierras pasaran a ser catalanas, sino porque desapareció la institución como tal, en esta zona y en el resto de Aragón.

El “tenente” era el representante del rey, y por lo tanto procedía de una familia principal, o vinculada al monarca; es decir que formaba parte de la minoría de los "barones", que son los que tenían el derecho de acceso a las "honores reales", lo que significaba de facto la posesión de casa, tierras, y hombres sujetos a las mismas . Su misión era complicada, porque debía atender asuntos en ocasiones que no le eran propios, como el cobro de impuestos anuales, una labor que correspondía al merino, o bien el cobro del "censo" (novena, delgada y galleta) en algunos lugares pequeños y apartados, pero pertenecientes al rey, así como en otros dependientes de la nobleza menor de los infanzones, cobrar a los campesinos y siervos; si bien su principal misión consistió en administrar justicia; y organizar la defensa del territorio y de la fortaleza en la que residía, amen de otros castillos que pudiera tener así mismo asignados . Por todo ello la figura del “tenente” resulta esencial, para comprender la ordenación territorial, jurídica y militar, desde fines del siglo X, a los comienzos del siglo XIII. 
Estamos ante un pueblo que dominaba un territorio o tenencia en nombre del rey, esto se refleja en la fortaleza de sus casas con blasones y portaladas de gran categoría para su tamaño. Casas que recuerdan un pasado próspero, con una destacada economía agrícola. Este hecho junto con el esfuerzo de las últimas generaciones por reconstruir, con mucho tesón, aquella antigua estampa, resulta un pueblo encantador que incluso contiene sorpresas como una floreciente empresa de confección de decorados de diversas películas y anuncios con hasta 40 empleados o una panadería reconocida en toda la comarca por su excelente pan. 
Es decir, conviven en este mismo pueblo, la historia, el presente, el futuro y el recuerdo que dejan un poso apreciable en esta rápida visita que espero volver a repetir.

  • El municipio de Loporzano se encuentra a unos 8 Km de Huesca, en plena Comarca de la Hoya, con una población de 563 habitantes en2011 y una superficie de 168,6 Km².
Parte de su término municipal está ocupado por el Parque natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Localidades incluidas

Localidades limítrofes

Al norte con Nueno. Al oeste con Casbas de Huesca. Al sur con Ibieca,SiétamoAlcalá del Obispo y Monflorite. Al este con HuescaTierz yQuicena.

Historia

Economía

  • La economía se basa fundamentalmente en la agricultura.

Últimos alcaldes de Loporzano

PeríodoAlcaldePartido
1979-1983José María Ordás Vallés3UCD
1983-1987
1987-1991Diego Aisa Moreu
1991-1995
1995-1999
1999-2003
2003-2007Celia Carrera RamónPAR
2007-2011Celia Carrera RamónPAR
2011-2015Jesús Luis Escario Gracia4PP de Aragón

Iglesia parroquial dedicada a San Salvador. Fue realizada por Hernando Abadía entre 1598 y 1601, si bien se ampliaría en el siglo XVIII. La planta de una nave con capillas laterales, de las cuales las del lado de la epístola están comunicadas entre sí. La bóveda de crucería de yeso endurecido en cuatro de sus tramos y estrellada en el presbiterio. La torre de cinco cuerpos cúbicos y capitel octogonal. Sobre la fachada lateral, curiosa lápida funeraria de tipo popular arcaizante. La entrada al templo se realiza por una portada de medio punto sin adornos, acentuando el carácter sobrio de la fachada.

Fiestas


PROFESOR. FALLECIÓ EL DÍA 11 DE DICIEMBRE EN ZARAGOZA, A LOS 66 AÑOS

El oscense Diego Aísa Moreu, profesor emérito de Filosofía y experto en Historia del Pensamiento Filosófico y Científico, falleció el pasado martes en Zaragoza a los 66 años. Estaba casado con María Jesús Vicén Ferrando, doctora en Pedagogía y profesora en la Facultad de Ciencias de la Educación, y tenía dos hijos. Las honras fúnebres se celebraron en Loporzano (Huesca), donde había nacido.
Estudió la carrera de Filosofía en la Universidad de Barcelona. En 1972 obtuvo una beca de la Fundación Juan March para ampliar estudios en el extranjero, en la universidad alemana de Munich, donde desarrolló el proyecto Inducción y teoría de la probabilidad. Introducción a la lógica inductiva.
Su tesis doctoral, leída en 1989 en la Universidad de Barcelona, versó sobre La lógica inductiva probabilitaria de Radolf Carnap y la lógica inductiva neoclásica de L.J. Cohen. Semejanzas y diferencias.
Diego Aísa fue profesor en la Facultad de Ciencias Humanas de la Educación de Huesca, donde impartió las asignaturas de Historia del Pensamiento Filosófico y Científico, y Filosofía.
A su labor docente y de investigador hay que añadir los libros, ensayos y escritos en diversas publicaciones. Entre otros, La filosofía mecánica de Descartes, Boyle y Huygens, en Thémata, revista de Filosofía. Ejemplar dedicado a La Filosofía de los Científicos.
Alternativas para una fundamentación lógica de la lógica inductiva en R. Carnal, en Teorema, revista internacional de Filosofía. La ciencia experimental en Roger Bacon: traducción, interpretación y notas de la parte sexta del Opus Maius de R. Bacon.
Las raíces de la cultura europea: ensayos en homenaje al profesor Joaquín Lomba. La importancia del conocimiento científico en el marco de la doctrina del conocimiento. Aspectos didácticos de filosofía.
Fue colaborador del informe Diez años de investigación e innovación en enseñanza de las ciencias. Investigación sobre Teoría y Didáctica de la Ciencia, dirigido por Tomás Escudero.
También presentó ponencias en congresos, como Roger Bacon, eslabón relevante en la tradición científica que va de los griegos a la revolución científica de los siglos XVI-XVII. Actas del I Congreso de filosofía medieval 1992. Ciencia y filosofía moral en Roger Bacon. Actas del II Congreso Nacional de Filosofía Medieval, 1996.
Otras de sus obras son: El razonamiento inductivo en la ciencia y en la prueba judicial. (Prensas Universitarias, Zaragoza, 1997). Fuentes documentales de la obra pedagógica de Mariano Carderera y Potó, escrito con María Jesús Vicén Ferrando, y el libro de texto El hombre y su universo (Filosofía de 3° de BUP).