dimarts, 8 de desembre de 2009

Rimas y leyendas de Las Cinco Villas

Siempre explica mí madre la procedencia de uno de los bisabuelos vinientes de la comarca de las Cinco Villas; seguramente no podemos concretar el lugar pero parece que descendió de Uncastillo, así que me decidí a historiar un poco por allí. Disponemos de las webs tanto de la comarca como de los diversos pueblos, teniendo un fondo importante la de Sos del Rey Católico, que os recomiendo visitar. Su enclave y aire medieval nos han atraído en más de una ocasión y el relato del regio nacimiento no deja de ser solo una parte de la historia de la zona que completan de forma más que correcta sus habitantes y la excelente conservación en que se encuentra la plaza fuerte, parece que desde muy antiguo. Un anécdota menos conocida pero no menos interesante que os dejo de enlace para que indagueis más es la de "el Mudo".

Conserva Sos del Rey Católico hoy en día siete portales de acceso al recinto amurallado medieval. Uno de ellos, orientado al oeste, es denominado Portal de Poniente o del Mudo. La explicación al nombre de este portal la encontramos en una leyenda enmarcada en la Guerra de la Independencia.

Sos fue tomada por las tropas francesas entre enero y febrero del año 1810, y bajo su
dominio permanecería hasta que en marzo de 1813 fuera liberada por el guerrillero
navarro don Francisco Espoz y Mina.

Durante la ocupación francesa, un habitante de la villa salió una noche del pueblo. Puede que fuera a visitar a su novia a escondidas, que fuera pastor o que se tratara de un espía,varias versiones intentan explicar su salida. Los franceses le arrestaron creyendo que era un espía, e intentaron hacerle confesar.

Ãl, por no traicionar a su pueblo, y siendo consciente de que no podría soportar más
torturas, se arrancó la lengua con los dientes. Los soldados franceses, conmovidos por la muestra de valor, le liberaron, pero al entrar en el pueblo el muchacho se desplomó y murió, en el portal desde entonces conocido como Portal del Mudo.

Pedro Arrese dedica unas estrofas a la susodicha portalada:

Delante del halcón mayor el mozo se aferraba
a no mostrar ni gesto ni palabra
y, al fin, no pudo más, encabritada el alma,
puso en blanco la mirada,
sacó la lengua y cortósela con honda dentellada,
y la arrojó a la cara
del halcón mayor, y mientras rebotaba
la lengua iba dejando rosas ensangrentadas.
Perdió el hilo el halcón. Quedóse como en babia,
nunca entre sus halcones viérase tanta hazaña;
Púsolo en libertad. A la alborada
por el portal el héroe casi muriendo entraba
y su mirada en otra mirada se iluminaba.
Cayó en redondo el mozo y entregó el ánima.
Desde entonces el portal se llama
portalico del mudo… y dicen que habla.