dilluns, 21 de desembre de 2009

Mariano Constante Campo



Realmente me encuentro ante un tipo de persona especial, de esas cuya vehemencia debería aprender y valor del cual me hace estremecer con tan solo mirar de soslayo. Muchas son las veces que le pregunté a mí padre el porqué? como? cuando me alcanzó la siguiente lectura de Mariano Constante "Yo fuí ordenanza de las SS". Hace ya algunos años atrás, pero aun recuerdo perfectamente sus detalles; una brutal aventura, la dura vida de la lucha, fuerza, carácter... un recio aprendizaje. Seguramente jamás alcanzaré una madurez ni experiéncia suficiente para acercarme siquiera a la mentalidad de Mariano de Capdesaso, un pequeño pueblo por el que he pasado en no pocas ocasiones. Sus libros un maestro.

Un Saso señala la planicie sobre la sierra que abunda mucho en Aragón, este se bate con el zierzo y, desposeido de su grupa, deja un horizonte uniforme que decae sobre una cortada y árida pendiente; generalmente arcilloso se utiliza para el cultivo de alfalfa o cereal dandose un aspecto de páramo Venezolano y esas llanuras eternas del oeste americano. Helado en invierno, ardiente en verano tan solo sufre ese pequeño desgaste inapreciable por el paso del tiempo sobre las que unos pocos sostienen sus bancales contra el indefectible clima.

Espero poder continuar con su figura más adelante, mientras dejo una pequeña referéncia bibliográfica junto con apuntes biográficos.

Gran Enciclopedia Aragonesa.- Capdesaso , Huesca, 18-IV-1920-). Uno de los más significados miembros de la organización clandestina española en el campo de exterminio alemán de Mauthausen (1940-1945), y autor de diversos libros en torno al drama de los campos de concentración nazis. Hijo de un maestro rural, a los dieciséis años se alista en Barcelona al ejército republicano al producirse la sublevación militar de Franco . Tras diversos destinos -Escuela de Tanques de Granollers, 130 Brigada Mixta, comando de Brigadas Especiales, frente de Farlete, etc.-, luchó en la llamada «bolsa de Bielsa» a las órdenes de Antonio Beltrán, «el Esquinazao» .

Tras la derrota de la 43 División, fue confinado en diversos campos de concentración franceses (Septfons, Baccarat, Rambervillers) y participó en la construcción de la famosa línea Maginot. Tras la caída de Francia, fue confinado en el campo austríaco Stalag XVII para pasar, poco después, al campo de exterminio de Mauthausen, en las proximidades de Viena. En dicho campo -donde permanecería desde abril de 1941 hasta su liberación, en mayo de 1945-, el aragonés participó activamente en las acciones de ayuda a otros presos, de coordinación política y, muy fundamentalmente, de obtención de información acerca del funcionamiento de dicho centro de exterminio. Precisamente información facilitada por la organización clandestina española a la que pertenecía Constante serviría de prueba acusatoria contra determinados mandos del III Reich durante el proceso de Nuremberg.

Desde 1945, permaneció exiliado en Francia -actualmente vive en Montpellier- donde se ha dedicado a la literatura, después de que se le reconociera su calidad de ex combatiente del ejército francés. El 10 de junio de 2000 recibió un homenaje en Ayerbe, pueblo en el que pasó su infancia y al que vuelve con frecuencia desde Montpellier.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=182194 .-El Periódico de Aragón 10/05/2005
Por muchos años que pasen, Mariano Constante no olvidará el horror vivido en el campo de concentración de Mauthausen. Este aragonés de 84 años es uno de los 7.100 republicanos españoles que estuvieron presos en Austria. De ellos, 850 procedían de Aragón, pero unos 650 se dejaron la vida entre los muros y alambradas del horrible campo nazi; y otros han fallecido durante las décadas posteriores.

Constante es pues uno de los 10 o 12 que al término de la guerra sobrevivieron a aquella pesadilla y también uno de los pocos que aún puede contarlo. "Eso fue una experiencia más allá del infierno. Todavía sueño que estoy atado por las manos a las cadenas de las puertas, o que me despiertan a latigazos o que vuelvo a ser de esos delincuentes que despedazaron los perros de las SS", afirma este monegrino que cayó prisionero de los alemanes a los 19 años.

Su dolor lo ha plasmado en varios libros, en los que cuenta la vida en el recinto austriaco, donde los prisioneros morían agotados por los trabajos forzados o se suicidaban tirándose al vacío. En libros como Yo fui ordenanza de las SS , La maldición o Los años rojos , publicados en España tras la muerte de Franco, rememora el tiempo en Austria. "Me nombraron ordenanza porque sabía alemán. Al moverme entre los oficiales pude obtener información que resultó muy útil para la organización clandestina de Mauthausen".

Al fin de la guerra, Constante recibió la liberación reafirmado en su comunismo, lo que le llevó a luchar contra Franco y a enfrentarse a los soldados que casi le fusilan. Esquivó la muerte una vez más, recuerda desde Montpellier, donde es vicepresidente de la asociación francesa de deportados.


Bibliografia recomanada:

-Yo fuí ordananza de las SS
-Los Años Rojos (online)
-Crónicas de un maestro oscense de antes de la guerra