dimecres, 6 de gener de 2010

Bescós y la Garcipollera


El valle de la Garcipollera, curioso nombre de origen medieval que significa Valle de las Cebollas. El río Ijuez, afluente de Aragón, ha trazado a lo largo de los años este hermoso valle situado en la carretera que una España con Francia a la altura de Castiello de Jaca.

Las tierras de los pueblos de Villanovilla, Acín, Larrosa, Yosa, Béscos, Bergosa y Cenarbe pertenecen hoy en día a el Patrimonio Forestal del Estado y fueron despoblados a partir de ese momento, fue entonces cuando se inició la repoblación forestal, las obras hidrológicas y la repoblación de ciervos de la zona, creando un Coto Nacional de Caza, que en 1995 fue transformado en Reserva Nacional de Caza.

En Bescós se instaló un centro ganadero experimental que hoy gestiona la DGA y Villanovilla se encuentra en proceso de recuperación y rehabilitación por particulares.Al final del Valle de la Garcipollera a ún se encuentra en su máximo explendor la iglesia de Santa María de Iguacel. Todos los años el segundo domingo de Julio se realiza una romería hasta sus puertas.
La primera referencia escrita de la existencia de Bescós data del año 1040, cuando a iniciativa de Sancho Galíndez se pone en cultivo gran cantidad de tierras en el valle de la Garcipollera.

En el año 1080, toda la Garcipollera pasa a depender del monasterio de San Juan de la Peña, gran terrateniente de la época en esta zona. El valle, y en consecuencia el pueblo, siguió pasando de unas manos a otras a lo largo de los siglos. Entre sus poseedores están el rey Pedro II de Aragón, y Juan de Abarca. Entre 1859 y 1863 se comienza a roturar gran cantidad de montes en todo el país, y por ende, de la Garcipollera, lo que propició un gran incremento de tierras de labor, con los beneficios que ello reportó.

En el siglo XIX, absorbió a los municipios de Bergosa y Yosa y se convirtió en la localidad de referencia del valle. En 1960 y debido a la política hidráulica de la época, se decidió expropiar todas las tierras de labor para la plantación de pináceas. Este movimiento se debió a la construcción en la misma época del embalse de Yesa. Con motivo de las masivas roturaciones de monte que se habían sucedido a finales del siglo XIX, y debido a que el Valle de la Garcipollera generaba gran cantidad de sedimentos se amenazaba con colmatar el embalse de Yesa.

Se encuentra a 5 km. de Castiello de Jaca dirección Este, en la base del valle de la Garcipollera. Dicho valle es un subvalle pirenaico de dirección Este-Oeste, poco común en estos parajes. Esta disposición lo convierte en un refugio natural por encontrarse apartado de las rutas más utilizadas para pasar de Francia a España. Por ello, en los comienzos del Reino de Aragón este valle fue uno de los epicentros de la corte, ya que se sentía protegida en estas tierras. Prueba de ello es la construcción de la ermita de Iguacel y de un Cenobio del que se desconoce su ubicación.

Actualmente el pueblo se encuentra semiabandonado. Las edificaciones que están en uso son casetas de reciente construcción que los forestales y miembros del departamento de agricultura del gobierno de Aragón utilizan esporádicamente en épocas de mayor trabajo. El pueblo primitivo está en ruinas y sólo se conservan muros de algunas casas. La torre de la iglesia se derrumbó en 2003.

La Iglesia parroquial de San Miguel, de planta románica del siglo XII, aunque sufrió una importante reconstrucción en los siglos XVII ó XVIII. Actualmente se encuentra en estado de ruina.

fonts: despoblados.blogspot.com
fonts: Los ciervos en la garcipollera
fonts: Valle de la Garcipollera
fonts: wikipedia y Gran Enciclopedia Aragonesa

Cuenta la Lola que en un remoto pasado uno de sus lolos (picador y navatero) descendió de aquel famoso valle hacia la Tierra de Biescas donde fundó Casa la Bescosa hoy dia desaparecida y encarnada en La Casa Granada de mí abuela (cuídate iaia) fuí d' excursión estos diyas!